SwáSthya es un Yôga ultraintegral, de raíces muy antiguas (más de 5.000 años). Su objetivo como el de cualquier Yôga auténtico es conducir a un estado de hiperconciencia o megalucidez, denominado samádhi.
El
SwáSthya –nombre de la codificación actual del Yôga Antiguo- cuenta con un repertorio de técnicas eficaces para quienes plantean altas exigencias a su cuerpo y buscan un entrenamiento inteligente.
La conciencia
La gran diferencia entre una práctica de SwáSthya y cualquier otro entrenamiento que realices es que el Yôga te proporciona más conciencia de tu cuerpo, emociones y pensamientos. Además de un excelente estado físico, gran parte de la performance del atleta es fruto de su preparación emocional y mental.
Para comenzar, sumá a tus entrenamientos habituales la práctica de
pránáyáma (respiratorios) y ásana (técnicas corporales); ambas forman parte de las ocho modalidades de técnicas utilizadas en la práctica completa.
Pránáyáma: expansión de la bioenergía a través de la respiración
Prána es el nombre con el cual el Yôga designa cualquier tipo de energía que se manifieste biológicamente.
El prána es visible. En un día de sol, realizá pránáyáma y fijá la mirada en el vacío azul del cielo. Enseguida distinguirás pequeños puntos brillantes y dinámicos. Al ejecutar los respiratorios, mentalizá que estos puntos penetran a través de tus fosas nasales, se dirijan hacia los pulmones y desde allí se irradien hacia el organismo.
Rája pránáyáma (respiración completa): aumenta la capacidad pulmonar, mejora la oxigenación del organismo e incrementa la vitalidad.
Colocáte en una posición firme y agradable, con las piernas cruzadas y la espalda derecha o bien sentado sobre los talones.
a) Inspirá proyectando el abdomen hacia fuera, luego las costillas hacia los lados, y finalmente dilatando la parte más alta del tórax.
b) Retené el aire en los pulmones por algunos segundos.
c) Exhalá, soltando el aire primeramente de la parte alta, después de la parte media y finalmente de la parte baja de los pulmones.
Ante una situación de alto stress como puede ser una competencia, el corazón se acelera, el aliento se agita y la adrenalina irrumpe al torrente sanguíneo provocando palpitaciones y sudoración. En esos momentos, bastará que realices algunas respiraciones profundas y exhales lentamente, para recobrar el ritmo normal, estabilizar tus emociones, concentrarte mejor y superar esa situación con éxito.
Ásana: técnica corporalTécnicas ideales para ganar velocidad, ya que desarrollan fuerza de piernas y brazos.
Para ganar resistencia:- Autoobservación: observá lo que estás haciendo. Sentí tu cuerpo, tu respiración, para administrar mejor la fuerza y la energía empleadas.
- Localización de la conciencia: concentráte en la región más solicitada por el ejercicio. De este modo se dirige hacia allí un chorro de energía vital (prána). Ésta eleva la temperatura de esa región, estimula la hiperemia mayor afluencia de sangre y así contribuye notablemente, a la regeneración de los tejidos, la vitalización de los músculos y el incremento de la flexibilidad.
- Respiración coordinada: la coordinación de la respiración con el movimiento es uno de los principales elementos para ganar resistencia. En ásana, la regla indica que los movimientos hacia arriba se acompañan con inspiración y hacia abajo con exhalación. La respiración consciente te ayudará a saber cuál es la mejor manera de respirar en cada momento.
La localización de conciencia y la respiración coordinada son dos de las reglas generales de ejecución codificadas por DeRose (sistematizador del SwáSthya).
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