El mes pasado, salió a la
venta el libro Mil años de manga de Brigitte Koyama-Richard, profesora de la Universidad Musashi de Tokio, la obra imprescindible de todo otaku y por qué no, de quien quiera empaparse de la cultura tradicional del país del sol naciente.
Muchos podrían llegar a pensar que el
manga es un invento moderno, producto de la historia reciente de Japón. Sin embargo, su nacimiento se remonta a una tradición gráfico-literaria de más de mil años.
Y de eso, trata
Mil años de manga. Con más de 200 páginas, detalla la historia del
manga desde sus orígenes hasta las creaciones contemporáneas y su extraordinario éxito (anime, películas, series de televisión, ferias específicas).
Aprovechando
este lanzamiento, vamos a hablar un poco del
manga.
¿Qué significa manga? Según el Kojien, diccionario de la Lengua Japonesa, la definición de
manga es la de
dibujo sencillo, humorístico y exagerado.
El término proviene de la combinación de los caracteres chinos utilizados en la escritura de la lengua japonesa (kanji) correspondientes a informal (漫 man) y a dibujo (画 ga), mistura hecha por Hokusai Katsushika, un representante de los grabados ukiyo-e y el primer ancestro directo del manga.
Y, precisamente, el
manga nace de una mezcla entre el
ukiyo-e y el estilo de secuencias occidental.
Orígenes
Así como la mayoría de los bienes culturales, además de servir como entretenimiento, el
manga fue también el medio y el mensaje por el que se canalizó la crítica social y política, por el que se popularizaron las costumbres y modas europeas.
Los expertos sitúan su origen en el siglo VII, en arcaicas pinturas realizadas en el templo Shôsôin, o los murales del templo Hôryûji. El manga también empezó en los personajes cómicos de los biombos y en los rollos de la pintura emaki, entre los siglos VIII y XII, dibujos de estética cortesana, similares a los grandes tapices europeos.
El punto clave de la historia del
manga llegó en 1603, durante el período Edo cuando se desarrollaron las primeras narraciones comparables a los géneros actuales del manga.
Si bien hoy son considerados valiosas obras de arte, en ese momento eran un pasatiempo agradable y también un medio publicitario, para difundir noticias, para que los niños aprendiesen a leer y escribir.
Durante el siglo XIX, Charles Wirgman y George Bigot fueron quienes comenzaron a sentar las bases del manga actual y en el siglo XX, surgieron los precursores del manga actual, como Ippei Okomoto, Kiyochika Kayashi y Rakuten Kitazawa.
Asimismo, el manga moderno llegó con la expansión de la influencia cultural europea y estadounidense con la introducción de técnicas del comic. Entre 1920 y 1930, se hicieron los primeros ensayos para el pasaje del manga a la animación, es decir, el anime.
Recién luego de la Segunda Guerra Mundial, tomó la forma de expresión que hoy conocemos.
Grandes mangakas
Entre muchos
mangaka, como Kitazawa Rakuten (1876-1955), que además era periodista, o como Okamoto Ippei, quizás el que más se destaca es Tezuka Osamu (1928-1989) médico, músico, entomólogo, y gran amante de Walt Disney.
Osamu fue quien convirtió al manga el Fausto, La isla del tesoro, Crimen y castigo y sentó las bases del manga moderno con estas adaptaciones y su obra maestra: Astroboy, inspirado en Mickey Mouse. A partir de los años 1960 cuando Osamu Tezuka, comenzó a imitar el estilo de las historietas de Disney y aunque los mangaka llegan a ser realistas, los personajes comenzaron a tener ojos grandes como los occidentales.
Otro de los autores más importantes es el
mangaka Akira Toriyama, creador de la famosa serie Dragon Ball y de la serie Dr. Slump, ambas caracterizadas por su humor picante y absurdo.
Anime, la expansión en el mundo occidental
El éxito internacional del manga estalló con la versión cinematográfica en 1988 de Akira, basada en el manga violentísimo del dibujante Katsuhiro Otomo; éxito que comenzó a gestarse en los años ’60.
Durante este período, Osamu Tezuka vendió los derechos de su primera serie Astro Boy a la cadena estadounidense NBC. A su vez, en los setenta, fueron las series de animación Mazinger Z, Great Mazinger, Grendizer, basabas en los cómics del mangaka G!3; Nagai, las que provocaron furor. En la década siguiente, se destacaron series como The Super Dimension Fortress Macross, o Robotech.
Más allá de los trazos
Hoy por hoy, el
manga , que abarca todos los géneros y públicos, es el estilo de historieta más influyente del mundo y constituye una parte más que importante del mercado literario del país. Pero más allá de la industria que se generó a su alrededor, el manga es mucho más.
En él aparecen
objetos, animales y situaciones propias de la cultura y costumbres de Japón. Por eso, hasta puede afirmarse que la historia japonesa es inconcebible sin él. Porque el
manga , como cualquier otra manifestación cultural de un pueblo, estuvo y está presente en su conformación, desde el deporte hasta en la educación.