El dengue se transmite a través de la picadura de un mosquito infectado por alguno de los cuatro virus del dengue. Este pica durante las primeras horas de la mañana y a la tarde. La enfermedad afecta a habitantes de zonas tropicales y subtropicales, aunque por el cambio climático los agentes trasmisores se han desplazado a otras zonas geográficas de influencia. Es una enfermedad estacional y se manifiesta durante los meses calidos. Los síntomas aparecen transcurridos entre 3 y 14 días tras la picadura infecciosa. La enfermedad se manifiesta como un síndrome febril y afecta a lactantes, niños pequeños y adultos.
Los síntomas y clasificación:
Dengue Clásico (DC)
Los síntomas varían, desde una fiebre moderada hasta una fiebre alta incapacitante con cefaleas intensas, dolor detrás de los ojos, dolor muscular y articular, y exantema (salpullido).
Dengue Hemorrágico (DH)
El dengue hemorrágico (fiebre, dolor abdominal, vómitos, hemorragia) es una complicación potencialmente mortal que afecta principalmente a los niños. El diagnóstico temprano y una buena atención clínica a cargo de médicos y enfermeras con experiencia aumentan la supervivencia de los pacientes.
Ante la presencia de síntomas de la enfermedad:
- El enfermo debe concurrir a un centro asistencial a los efectos de diagnosticar correctamente la enfermedad.
- Hasta la llegada al centro de salud, no debe realizar grandes esfuerzos físicos y mantenerlo hidratado.
- No se le debe suministrar aspirina, ya que este medicamento disminuye la capacidad de coagulación de la sangre. Además, no se recomienda la utilización de antinflamatorios no esteroideos (por ejemplo ibuprofeno).
Tratamiento:
No existen fármacos antivíricos específicos contra el dengue. Para bajar la fiebre, hay que bañar al enfermo con agua tibia y luego ponerle hielo o agua fría en la cabeza y el abdomen. Darle cantidades abundantes de líquidos (agua, sopas, leche, jugos y refrescos) con la dieta normal. Debe mantener reposo absoluto.
Como esta enfermedad puede agravarse rápidamente y dar lugar a una emergencia médica, es importante vigilar cuidadosamente al paciente. Las complicaciones asociadas con el dengue generalmente aparecen entre el tercero y el quinto día de la enfermedad, por esta razón, se debe mantener la vigilancia durante los dos días siguientes a la desaparición de la fiebre.
Hay que consultar inmediatamente al médico si aparece cualquiera de las manifestaciones: manchas o puntos rojos en la piel, sangrado por la nariz o las encías, vómitos frecuentes, vómitos con sangre, materia fecal negra, somnolencia, llanto constante, dolor abdominal, sed excesiva (sensación de sequedad en la boca), piel pálida, fría o húmeda, o dificultad para respirar.
Prevención:
Una de las principales acciones de prevención es impedir la presencia del mosquito transmisor en viviendas y entornos. Este mosquito se cría en recipientes y objetos que acumulan agua, por eso es importante:
- Evitar recipientes que contengan agua estancada, tanto dentro como fuera de la casa.
- Renovar el agua de floreros y bebederos de animales día por medio. Limpiar las paredes de los mismos, ya que los huevos los depositan allí.
- Desechar todos los objetos inservibles que estén al aire libre y en los que se pueda acumular agua (latas, botellas, neumáticos, juguetes, etc).
- Colocar boca abajo los recipientes que no estén en uso: baldes, frascos, tachos, macetas, etc.
- Tapar los recipientes utilizados para almacenar agua (tanques, barriles o toneles).
- Agujerear, romper, aplastar o colocar arena en aquellos recipientes que no puedan ser eliminados o cambiados de posición, y cuya permanencia puede constituir potenciales criaderos de mosquitos.
- Limpiar las canaletas y desagües pluviales de la casa.
- No atar botellas plásticas a los árboles y canteros.
- Aplicar repelente en aerosol, crema o líquido, en las partes del cuerpo no cubiertas por la ropa.
- Colocar mosquiteros o telas metálicas en las aberturas de las viviendas
- Protegerse de los mosquitos utilizando espirales, pastillas o líquidos repelentes.
Las acciones individuales, si bien importantes, no son suficientes, sino que es necesaria la intervención de toda la población y las organizaciones gubernamentales y no gubernamentales. En resumen, para prevenir el Dengue es necesario que todos ayudemos.
Pueden encontrar más información sobre el Dengue en:
Organización Mundial de la Salud
Secretaria de Salud - México
Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires - Argentina
Universidad Nacional de Rosario - Facultad de Ciencias Agrarias - Argentina

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