Los primeros minutos son fáciles de sobrellevar pero a medida que avanzas, sientes como tu respiración empieza a agitarse y tus músculos empiezan a doler. Sientes que en cualquier momento vas a colapsar en el piso y te vas a quedar ahí de por vida. Pero no lo haces. Decides seguir adelante, mirando los árboles a tu alrededor y observando a los otros atletas que te pasan de largo. Corres con más fuerza y velocidad y sientes que el cansancio inicial desapareció: ahora solo quieres llegar a tu meta. Hay una explosión de endorfinas adentro de tu cuerpo. La adrenalina corre por tus venas. Te sientes imparable.Si no has salido a correr, probablemente no hayas sentido esto. En inglés, es comúnmente denominado “runner’s high”, que sería algo similar a una especie de euforia después de correr cierta distancia. He aquí el papel que ejercen las endorfinas. Cuando corremos, una gran cantidad de estas hormonas son liberadas por nuestras glándulas y estas se trasladan a la región del cerebro que controla nuestras emociones. Algunas personas han reportado sentirse muy tranquilos después de ejercitarse; otros afirman sentirse más energizados, ambos estados de ánimo correspondientes al runner’s high.
Así como las endorfinas tienen el poder de eliminar o suprimir el dolor, también tienen la habilidad de cambiar nuestro estado de ánimo casi mágicamente. La próxima vez que tu mal humor (o estrés) te domine, intenta correr, trotar, caminar, o hacer cualquier tipo de ejercicio: está comprobado científicamente que así tu mal humor desaparecerá.
---------------------------------------------------------------------------------------------
Sobre el autor: estudiante de Comunicación. Venezolana. Enamorada del mundo y soñadora compulsiva. @adrilupsi en Twitter.
---------------------------------------------------------------------------------------------

Categorías
Aviso del foro