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    Miguel San Martín, un argentino en Marte

    El hombre que soñaba con llegar a Marte es argentino. Cada noche, desde 1976, cuando tenía 17 años, imaginaba cómo sería llegar al planeta rojo. No es nada fácil viajar 570 millones de kilómetros por el espacio para cualquier humano. Entonces Miguel San Martín se dedicó a pensar. A pensar cómo se podía llegar a Marte. Así decidió ser científico, y trabajar en la NASA, y participar en las misiones dedicadas a Marte. Hasta llegar a la más ambiciosa, la que llevó al Curiosity, el vehículo más grande jamás construido, a explorar el planeta que más interrogantes genera. San Martín fue el encargado de una tarea nada sencilla: construir el software capaz de aterrizar el Curiosity en suelo marciano. Y, como se supo, tuvo éxito.

    Hijo de chacareros, una noche de 1976 en Río Negro, San Martín escuchó por radio la llegada del Viking a Marte. Desde ese momento supo su vocación. Al año siguiente se mudó a Estados Unidos, estudió electrónica e hizo una maestría en aeronáutica y astronáutica en el Massachusetts Institute of Technology (MIT). Estudiante brillante, la NASA no tardó en reclutarlo. Ya lleva casi 30 años en la agencia estadounidense.

    Marte, retratado por el Curiosity















    Participó en las misiones Pathfinder, Spirit y Opportunity. Todas dedicadas a invertigar Marte. Pero esta última, la Curiosity, es la más ambiciosa. Pequeños datos sirven para graficarla: el vehículo pesa una tonelada y es más grande que un Mini Cooper y el paracaídas que ayudó a frenar la velocidad de 20 mil kilómetros por hora con los que ingresó en la atmósfera marciana tenía líneas de 50 metros largo y un radio de 21 metros.

    El Curiosity y un Mini Cooper

















    Tampoco resultó sencillo coordinar el aterrizaje: la distancia entre la Tierra y Marte hizo que sea imposible coordinar el aterrizaje en vivo. Las comunicaciones llegan con 14 minutos de retraso. Es por esa razón que el desarrollo e implementación del software y hardware por parte de San Martín y su grupo de ingenieros era vital para el éxito de la operación que costó 2.500 millones de dólares.

    Siete minutos tardó el aterrizaje. Lo explica San Martín: “Los llamamos los siete minutos de terror: es el tiempo que tardó el descenso. La nave tuvo que accionar 76 dispositivos distintos en ese tiempo para que todo sea un éxito”.

    Animación sobre el Curiosity en Marte


    En una charla que dio en Globant, que tuvo la presencia de Psicofxp, San Martín recordó: “Estando en Cabo Cañaveral miraba las ruedas del Curiosity y me preguntaba si podrían llegar a pisar Marte. Con trabajo en equipo y fe se pudo lograr”. Ni Ray Bradbury lo habría imaginado mejor.
    a andresmac y donkingg les gusta esto.
    Comentarios 7 Comentarios
    1. Avatar de donkingg
      donkingg -

      Excelente articulo Nico, y es un orgullo que sudamerica tenga cientificos de esta envergadura.

      Saludos!

    1. Avatar de ncastrovillari
      Cita Escrito por donkingg Ver mensaje
      Excelente articulo Nico, y es un orgullo que sudamerica tenga cientificos de esta envergadura.

      Saludos!
      Gracias, Don. Es verdad, prestigian a la región y al país personas como San Martín.
    1. Avatar de Dj-X
      Dj-X -

      Muy buen articulo y realmente una persona genial miguel.

    1. Avatar de ncastrovillari
      Cita Escrito por Dj-X Ver mensaje
      Muy buen articulo y realmente una persona genial miguel.
      Gracias, Dj. Saludos.
    1. Avatar de Ray9
      Ray9 -

      Buen articulo, no sabia que un argentino estaba metido en la nasa.

    1. Avatar de pauloguero2020

      muy bueno el articulo,, ahora cuanta guita se gastan estos tios en estos proyectos espaciales

    1. Avatar de donkingg
      donkingg -
      Cita Escrito por pauloguero2020 Ver mensaje
      muy bueno el articulo,, ahora cuanta guita se gastan estos tios en estos proyectos espaciales
      Paulo, estoy de acuerdo, mucho gasto de dinero habiendo tantas cosas para investigar en este planeta!