
Hoy ya no es necesario el boca a boca para saber el estado civil de alguien, ahora alcanza con ver su perfil de Facebook: “Soltero/a”, “Tiene una relación”, “Comprometido”, etc. Los acercamientos, son, también, más sencillos. Aunque claro: un acercamiento virtual después hay que sostenerlo en el mundo real. “Las redes sociales están contribuyendo a difuminar la línea de separación entre las relaciones analógicas y las digitales. Se habla de los amigos de Facebook, que son personas a las que sólo se conoce de forma virtual pero esa relación puede ser tan intensa como la que mantiene con sus familiares o amigos en el mundo físico, dado que la comunicación puede ser inmediata y diaria”, fue la reflexión en un artículo de Infobae de Nuria Calderón García, profesora de Psicología de las universidades Complutenses de Madrid y Cardenal Cisneros.
En la actualidad, antes de salir con una persona se puede revisar su perfil de Facebook y Twitter, ver qué piensan, qué escriben, saber sus gustos, ver fotos. Así, ya no hay sorpresa. Los métodos de conquista y seducción cambiaron. En Argentina, Marina Taliberto y Fernando de Lamadrid se conocieron por medio de Twitter y organizaron su casamiento en la red social.
El sitio Zonacitas.com en un informe detalla que el cambio en las maneras de relacionarse “es el resultado de una combinación de factores que van desde el surgimiento de las nuevas formas de comunicación, hasta el establecimiento de una estructura de vida mucho más individualista que hace años atrás”. Y revela que cuatro de cada cinco personas conocer a alguien que encontró pareja en Internet.

“Estamos viviendo la época de los vínculos virtuales. Lo vemos con los teléfonos que se usan, estamos todo el tiempo conectados. Internet es el nuevo medio para conocer gente, sin dudas. Es el primer paso. El primer encuentro es virtual, para el sujeto actual el encuentro cara a cara resulta cada vez más intolerable”, fue la explicación de Soledad Jorge, licenciada en Psicología, en La Nación. Y un detalle no menor: no es sólo terreno de los jóvenes buscar pareja en las redes. En los sitios especializados de citas apuntan al segmento que va entre los 35 y 60 años.
Pero así como Internet une, también puede romper. Los casos de infidelidad por deslices en la red son cada vez más frecuentes. El escritor Hernán Casciari en su libro El nuevo paraíso de los tontos se asombra por el alcance de la tecnología en las relaciones: “Hace quince años no sospechábamos que un historial mal cerrado del ordenador podía ser causa de divorcio”.
Mientras tanto, que sigan las ondas de arroba y paz.
¿Qué casos conocen? ¿Fueron partícipes de alguna relación nacida en Internet?

Categorías
Aviso del foro