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    La bomba social de las nuevas manifestaciones

    Los reclamos y las protestas no son una novedad del siglo XXI ni mucho menos. El hombre siempre ha alzado su voz ante situaciones de injusticia, desagrado o que simplemente atentan contra sus derechos. Sino basta con revisar lo sucedido en Francia, durante la mítica revolución del siglo XVIII. De todos modos, en esta nueva era dominada por la tecnología se han incorporado nuevas formas de manifestación impulsadas desde el universo 2.0.

    Al repasar los flamantes manuales de historia y la memoria de millones de argentinos, el año 2001 quedará grabado a fuego, por la profunda crisis económica y los desmanes producidos entre el 20 y 21 de diciembre. El grito del "que se vayan todos" se alzó con fuerza. El ruido de las cacerolas fue el soundtrack de la crisis, que dejó la curiosa postal de cinco mandatarios en tan sólo una semana.

    En medio del caos, la bomba social de las nuevas manifestaciones comenzó a incorporar el sonido persistente de las cacerolas. A doce años de aquellos episodios, en Argentina de hoy persisten los ruidos metálicos pero con un aliciente: se sienten en las redes sociales, un espacio único para que los ciudadanos compartan sus inquietudes y pesares, entre otras cuestiones.

    Twitter y Facebook se convirtieron así en el nuevo vehículo de las manifestaciones. Es así que nacieron las convocatorias del 13 septiembre (13S) y del 8 de noviembre (8N) en la Argentina. Miles y miles de personas se reunieron en los principales centros urbanos para criticar las políticas de la administración de Cristina Fernández. Y otros tantos se quedaron en sus casas, pero escribiendo mensajes picantes desde las redes sociales. Algo similar ocurrió el pasado 13 de abril (13A). Los principales impulsores son los Registrarse Inicia sesión , que en su página de Facebook cuenta con más de 26.000 fans.

    No obstante, Argentina no es pionera en cuanto a este tema. Las denominadas multitudes inteligentes -según plantea el ensayista estadounidense Howard Rheingold- se vislumbraron fuertemente durante el atentado en la estación de Atocha, en España, ocurrido el 11 de marzo de 2004. Cabe recordar también el efecto de la Primavera Árabe, en el que los jóvenes orientales le hicieron frente a los gobiernos dictatoriales a través del mundo 2.0.

    Fue así como el gobierno de Hosni Mubarak cayó en Egipto o el de Zine al-Abidine Ben Ali, en Túnez, por citar los casos emblemáticos. “Cada vez es más difícil, sino es que imposible, negar el poder de las redes sociales en influir en eventos políticos”. Esa fue la reflexión de Breet Solomon, director ejecutivo de Accessnow.org, una ONG que defiende la participación política y los derechos humanos en Internet.

    En medio de este clima tecnológico, ¿qué nuevas manifestaciones se vienen? Sólo resta esperar, tomar nota y documentar.
    Comentarios 4 Comentarios
    1. Avatar de guslondero
      guslondero -

      Hola! Excelente artículo (Se omitió una n en el título de la publicación.....dice: cuado)
      El uso y aprovechamiento que se hace de las redes sociales me parece estupendo y más aún por la presión que todavía pueden llegar a causar. Tal vez, no con la fuerza y la eficacia, en cuanto a los resultados, que tienen las manifestaciones en las vías públicas, cortes de rutas, concentraciones en plazas importantes o frente a la misma Casa de Gobierno.
      Como medios alternativos, me parecen buenísimos. Saludos.

    1. Avatar de Vidmirdel
      Vidmirdel -

      Muy interesante el artículo. Es impresionante el alcance que tienen las resdes sociales en la actualidad y el poder de convocatoria que ya es imposible negarlo, aunque se necesita alizanzas más fuertes, aunar criterios, ersfuerzos y objetivos claros. Ante todo, un pueblo tiene que estar atento y muy unido, ya que la unión hace la fuerza.

    1. Avatar de equisman
      equisman -

      ""multitudes inteligentes", muy buen chiste

    1. Avatar de vallesca
      vallesca -

      Bueno pues.. a derrocar gobiernos!!
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