Mucha tele y pocos libros. Es la frase que sale, desde hace unos a?os, de la boca de especialistas y padres sobre los h?bitos de los chicos y no tan chicos. Que los chicos, los adolescentes, miran mucha televisi?n y de libros? ni hablar.
Si esta cuesti?n ya genera pol?mica, "mucha pc y pocos libros" tampoco est? ajena. Muchas horas frente a la pantalla de la computadora y los ojos rojos pero no por leer libros. Todo indica y parece ser que hay que leer m?s, como si fuera una obligaci?n, una condici?n para ser m?s o menos culto, sin tener en cuenta como dijo la escritora Ana Mar?a Shua, que ?la lectura es un placer, una diversi?n, una alegr?a, una adicci?n, un vicio, y ?nunca un h?bito!?.
Sigamos. Hace un tiempo, una encuesta sobre este tema realizada en Argentina, revel? que la cantidad de tiempo que los j?venes estudian es m?nima: entre cero y dos horas durante el fin de semana y que hay un porcentaje alto de "consumidores pesados" de televisi?n: el 40% est? frente a la pantalla m?s de tres horas por d?a. Por otra parte, en Espa?a, los ni?os dedican mucho tiempo a ver la televisi?n, siendo su principal actividad adem?s de dormir. El promedio es de 22-25 horas semanales de TV, pero hay casas donde se ve una media de 6 horas diarias de televisi?n.
Sin embargo, Franco Vaccarini, subdirector de la revista de cuento latinoamericano Mil mamuts , asegur? en una entrevista que "hay mucha producci?n y se venden m?s libros, lo cual indicar?a que hay m?s lectores que hace unos a?os. Esa afirmaci?n de que cada vez se lee menos es absurda. ?Se lee menos ahora que el 25 de mayo de 1810? ?Menos que en la dictadura militar? ?Menos que a principios del siglo XX, con alt?simos niveles de analfabetos? La verdad es que ahora los chicos leen bastante m?s que cuando yo era chico, por ejemplo, en la d?cada del 70".
El problema radica en pensar a los chicos y sus h?bitos con la mirada puesta en el pasado. La generaci?n que naci? a partir de la d?cada de los ?80 (por poner un punto de referencia, claro, no es tan tajante), naci? con la televisi?n, la computadora y el celular bajo el brazo. Su forma de pensar, ver y estar en el mundo es diferente. Esto significa que las formas de leer cambiaron y eso no significa que no lean.
Si se piensa el libro como un canal de formaci?n y educaci?n y se afirma que los chicos no leen, tambi?n puede tomarse a la televisi?n y a la pc como otro canal, mucho m?s ameno y cercano; que m?s all? de ser medios que ofrecen m?s entrenamiento, educan. En los medios digitales, y un poco m?s cerca de las ediciones impresas, para leer contamos con los ebooks. Aunque hay quienes creen que leer en pantalla es inc?modo, se pueden imprimir.
Ante el an?lisis de los resultados de una encuesta mexicana sobre los ?ndices de lectura entre los j?venes, el investigador argentino N?stor Garc?a Canclini se pregunt?: ??Realmente los j?venes leen menos o est?n leyendo en otros lugares, de otra manera y con fines distintos? ?Qu? valdr?a la pena que leyeran??.
Tal como sostiene Canclini, hoy no existe un ?nico modo de leer y es imposible analizar la lectura sin explorar c?mo conviven la cultura letrada, la oral y la audiovisual. Los j?venes usan la computadora para chatear, navegar y buscar informaci?n y estudiar, y esto requiere de la lectura y la escritura. Eso s?, tengamos en cuenta que no todo es tan bonito como parece y que, as? como hay pr?cticas ?tiles hay otras que no tanto y todo depende del momento y de las necesidades de cada uno.
?El libro sigue siendo clave pues nos abre a la primera alfabetizaci?n, la que posibilita el acceso a la cultura escrita y a las m?ltiples escrituras que hoy conforman el mundo de la inform?tica y lo audiovisual. Pero el joven de hoy est? en contacto tambi?n con otras lecturas, escrituras en los que se producen las decisiones que nos afectan?, sostiene con raz?n Mart?n Barbero, el famoso y reconocido fil?sofo espa?ol.
Hay que hablar, entonces, de una complementariedad. Lejos de oponer el libro a la televisi?n o a la computadora, hay que integrarlos porque los chicos leen de otra manera y desde all? analizar c?mo leen y por qu?, cu?ndo y c?mo influye eso en sus actitudes.
Los h?bitos vigentes de los lectores -internautas no perciben como separados a los textos, las im?genes y su digitalizaci?n. Su capacidad de lectura no se centra s?lo en los libros, sino en las pantallas de la televisi?n y la computadora.

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