A mí me pasaron los dos extremos:
1) una novia que no tenía mucho feeling con ninguno de mis amigos; y
2) otra novia que hacía bastante esfuerzo por conocerlos, llevarse bien con ellos y hacerse amiga (entre muchos otros esfuerzos por enredarme

).
El primer caso es bastante triste, es lo contrario de lo que dice Aisha que "la pone feliz". Si entre tu pareja y tus amigos no se puede dar una buena amistad, entonces vas a sentirte siempre tironeado, y las "elecciones" terminarán minando alguna de las dos relaciones (en realidad, casi siempre, las dos).
En segundo caso tiene sus bemoles también, porque el el tema pasa por ver si la amistad se va desarrollando de modo espontáneo o si aparece como algo forzado. Esto pasa con todas las relaciones en general, como cuando tenés que llevarte bien con algún compañero de trabajo, o con tu suegra o tu cuñada. Lo mejor es tener una buena relación, pero no siempre es posible. En el caso este de la novia que quería llevarse bien con todos en mi familia, a veces le salía bien, y a veces quedaba un poco en solfa, expuesta, precisamente por no dejar que las cosas fluyeran con naturalidad.
Respecto de "apoyarte en los amigos", yo diría que no es muy bueno que digamos, a menos que ese amigo tenga sutiles y probadas dotes diplomáticas. Si ambos miembros de una pareja en crisis eligen el mismo interlocutor de sus pesares, probablemente todo termine siendo un teléfono descompuesto que se está incluso provocando desde la pareja, conciente o inconcientemente, y el amigo queda como jamón del sandwich. Algo muy injusto.
Slds.
M.