Ahora y siempre serás en mi vida…




Ahora y siempre serás enmi vida, eterna ilusión
Y tu imagen será en mi existencia, como una obsesión
Tus miradas tus besos tus ansias, son cosas que llevo
Ahora y siempre dentro muy adentro, de mi corazón

Fragmento canción de José de Jesús MoralesGalindo

Como dice la canción, es como sucede en las cuestiones del amor de unhombre por una mujer. Eterna ilusión… Eterna: Que no tiene principio ni fin. Que se repite con excesiva frecuencia. Que seprolonga muchísimo o excesivamente. Ilusión: Concepto, imagen orepresentación sin verdadera realidad, sugeridos por la imaginación o causadospor engaño de los sentidos. Esperanza cuyo cumplimiento parece especialmenteatractivo. Por lo tanto, parece que elser eterna ilusión de alguien conduce a ser algo sin principio ni fin,repetitivo por largo tiempo, y ese algo es algo sin verdadera realidad,sugerido por la imaginación… o engaño de los sentidos.


“Y sin embargo…” como dice Sabina,porque: “Y tu imagen será en mi existencia, como una obsesión…” esto es algo que sísucede, que se vive en lo cotidiano y que se sufre más que disfrutarlo, porquees una perturbación del ánimo producida por una idea fija. Sobre todo cuando la presencia real de lamujer se convierte en una imagen solamente, que evoca su presencia, pero éstaen sí misma no se advierte. Está ahí, pero mejor es hacer como que no yllevarla solo imaginaria y por lo tanto, inalcanzable.

El amor de un hombre por una mujer tiene infinitasvariaciones sobre un mismo tema. Laambivalencia del amor estará presente siempre. La mujer amada, puede ser laimagen de la eterna ilusión y por lo tanto, prevalecerá en la vida de aquel, locual no garantiza que vivan en una relación armoniosa, equilibrada,cariñosa. Puede ser una obsesión de élpermanecer al lado de ella, por esa imagen de ilusoria eternidad, por lasfantasías fabricadas desde el noviazgo, las expectativas del matrimonio, los sueñosfabricados juntos, todo lo que sí se hizo uno al lado del otro, todo está muybien hasta que… algo pasa ¿Y luego? Tal vez la realidad conduzca a distintosrumbos.

Un rumbo, como por ejemplo, otra mujer. Otra que al conocerla no eseterna ilusión, sino presente realidad. Una que se mira de una maneradiferente. También con un amorambivalente. Esa que se puede tocar y con la que se puede convocar el deseosexual. Una que aparece como real.Seduce, encanta y está. Y en estar, en su presencia real, parece eclipsar la voluntad de él depermanecer a su lado. Por lo tanto, pasa de ser una mujer deseante y deseada a ser, por lo menos para ese hombre en cuestión, otraeterna ilusión.


Entonces, ¿cómo hacer? Ni con una ni con otra. Lamujer tiene dos caras: la buena y la mala. La sagrada y la profana. Dos mujeres en la fantasía masculina,dos tipos y un mismo destino. La realidad: la insatisfacción. Lo peligroso: quedarse así, los dos, metidosen la relación sin relación, sin encuentro en lo que es el amor para cada unode esos dos. Otro amor.

Pueden creer que miento, que lo que digo no es cierto, que tienes unapareja y que eres extremo feliz o que conoces muchas que lo son. Que todo esperfecto. Felicidades si es así. Yo sólohablo de lo que puede ser, de lo que tal vez queremos callar, pero que ahíestá, no es eterna ilusión, es el resultado de la ambivalencia del amor con quehemos sido constituidos.

¡Ah, y ellas también tienen lo suyo! Para esto de los encuentros odesencuentros en el amor, pero de eso hablaré en el siguiente texto.


Un abrazo,



Margarita