Un enfoque sobre la infidelidad
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Debate sobre su lado positivo y nuevas aventuras en la Web
POR VICTORIA DE MASI
La infidelidad hoy. La red social para infieles casados más grande del mundo llegó en marzo al país y ya tiene 85 mil usuarios. Especialistas discuten sobre los supuestos beneficios del después de una trampa al amor.
La infidelidad hoy
Hice algo horrible, con Silva. No quería que pasara, pero pasó, revela Ana. A Martín le estallan los ojos. Ella tuvo sexo con su jefe y la confesión los tensa, se culpan. Es una escena de la tira En Terapia, emitida por la TV Pública. Ana, siempre impecable, es ejecutiva de cuentas. Martín, informal al extremo, petisero. El vínculo entre ambos había nacido de un engaño: Ana le fue infiel a su ex marido con él. Dos capítulos o sesiones después, la pareja llega al consultorio. Están desbordados. Le piden a Guillermo Montes, el analista, que los ayude: Vinimos para terminar las cosas. Nos vamos a divorciar. Pero el terapeuta retruca: A lo mejor pueden resolver este proceso desde adentro y no desde afuera. ¿Qué están dejando en el camino? Diez años juntos, un hijo, el amor. ¿Es imposible pensarlo?.
Para el analista, personaje interpretado por Diego Peretti, en esa pareja algo sigue vivo. Le dice a Martín Leonardo Sbaraglia que debe correrse del lugar de víctima y reconocer que su fortaleza consiste en perdonar a su mujer. A Ana, encarnada por Dolores Fonzi, le explica que la mentira es algo que le sucede a la pareja: Te pasó a vos y también le pasó a Martín. Te heriste vos y lo heriste a él. Lejos de la ficción, los especialistas coinciden en esta nueva mirada sobre la infidelidad: una desilusión logra que una pareja se vuelva a elegir. Puede funcionar como un disparador para que dos personas regeneren el vínculo.
La infidelidad pasó de ser algo no dicho (o sólo intuido) a visibilizarse. De hecho, cada vez hay más formas para involucrar a un tercero. Una de ellas está a un click de distancia y es un boom en nuestro país: páginas de citas para maridos y esposas infieles que, claro, aseguran discreción. Second Love es una opción. La versión local llegó en marzo y ya tiene 85 mil usuarios. Según una encuesta a los argentinos registrados, el 45% de los hombres argumentó que son infieles para probar algo nuevo o excitante. Las mujeres, en cambio, dijeron que engañan a sus esposos para salir de la rutina. Otro sitio es AshleyMadison.com. Cuenta con 75 mil argentinos inscriptos, de los cuales el 87% nunca se divorció y el 81% tuvo al menos un amante.
Hombres y mujeres vivimos nuestra sexualidad de manera diferente. Ellos necesitan reafirmar su masculinidad y se ponen a prueba con distintas mujeres. Necesitan verificar que están siempre listos. Las mujeres, en cambio, dicen que establecen relaciones con un tercero porque se sienten miradas o a ese otro le interesa lo que dicen. Más allá de las razones, una pareja que decide atravesar esa crisis de infidelidad sale enriquecida. Es doloroso, pero en ocasiones logra que una pareja se vuelva a elegir, apunta Diana Resnicoff, psicóloga y sexóloga clínica.
Pero antes del posible reencuentro, el caos. La infidelidad puede ser pensada como la ruptura del acuerdo del uno para el otro. Para Patricia Alkolombre, psicoanalista y miembro de la Asociación Psicoanalítica Argentina (APA), ese quiebre significa una traición. Hay dos caminos: capitalizar el fracaso o rendirse. El engaño con un tercero, es una encrucijada más de la vida en pareja. Y puede no ser el final de una relación sino el comienzo de un nuevo camino, el del conocimiento del otro y de sí mismo, explica.
La infidelidad, es obvio, sucede. Sin embargo, quienes lo observan como el principio del fin de la monogamia, están, por lo pronto, errados. Darío Sztajnszrajber, filósofo, propone alejarse de la idea tradicional y reformular el significado del desengaño amoroso: Si podemos desprendernos de la fórmula que relaciona el amor con la posesión, si no confundimos el matrimonio como un contrato jurídico, y repensamos al amor como un acto de donación, la noción de infidelidad cambia. La infidelidad es un signo de alerta, no la muerte de la monogamia. Se exploran nuevas formas vinculares a partir del agotamiento de la monogamia tal como la conocemos.
¿Entonces qué es lo que atenta contra la monogamia? El deseo arrima Pedro Horvat, psicoanalista y miembro de APA que circula todo el tiempo, sin distinguir género, y nos marca a las personas sexuadas. Pero esto no significa que establezcamos vínculos con cada persona que nos seduce. En el fondo, todos tenemos pretensiones de exclusividad, de querer ser el único para el otro. Por eso, cuando una pareja se rompe, cada uno busca el binomio. Y volvemos a entrar en conflicto con el deseo, suma Horvat.
Una copa rota. En eso se convierte una pareja que decide seguir adelante con su relación a pesar de los cuernos. El cristal fracturado siempre estará ahí, habrá que convivir con él durante el reencuentro. Las estrías del vidrio están incluidas en el nuevo contrato amoroso. Sólo es posible continuar si hay un acuerdo basado en el amor. Sostener la relación por los hijos o con culpa, no es resolver el conflicto. Debe abrirse un canal de diálogo, recuperar la intimidad y la vida sexual, darse tiempo para estar con el otro y poner en palabras los logros conseguidos, aconseja Walter Ghedin, psiquiatra y sexólogo.
Visible o no, siempre hay un tercero. La fantasía los ratones es el combustible que mueve a las personas. Para Silvina Valente, vicepresidenta de la Sociedad Argentina de Sexualidad Humana (SASH), un tercero opera como motivador. Es alguien que pone a prueba nuestra autoestima. Puede incentivarnos para reconquistar desde otro lugar a nuestra pareja. Ante una desilusión amorosa, si el otro asegura que nos ama tendremos que analizar lo positivo y lo negativo de la relación, y cómo se podría optimizar. Perdonar nos acerca a la felicidad y si hay amor, no hay razón para que un tercero nos separe, indica Valente. Pensar qué es lo que no funcionó no es lo mismo que echar culpas. Como le dijo Montes a Ana, en esa serie de tevé, es algo que le pasa a la pareja. Recuerden: la copa rota. Con los pies en el plano real, cierra Valente: La infidelidad no tiene que ser un fin sino un renacimiento. ¿Valdrá la pena entonces poner el cuerpo en la rompiente?
Fuente: Clarín, 29/07/2012 -
No estoy para nada de acuerdo con esto. Esta nueva tendencia que dicta que "hay que aguantarse" el que te corneen me parece muy incorrecta por varios motivos. Cito tres ahora, podría dar mas:
1-No diferencia entre la infidelidad femenina y masculina. Creo que todos acordaremos en que la infidelidad masculina en el caso mas extremo rompe la relación, la femenina en cambio implica criar hijos de otro. Se plantea una sexualidad casi andrógina, de la que el sistema reproductivo está excluido a priori de cualquier análisis.
2-Pone siempre el foco en que la infidelidad es un problema de la pareja, y no de la personalidad de la persona. Si esto fuera así, ¿por qué hay parejas que se separan sin ser nunca infieles ninguno de los dos? Además, es el acto que justamente menos uno hace con la pareja!
3-Considera al tercero en discordia como un muñeco que uno de los de la pareja uso para el placer y luego puede tirar a la basura cuando se le cante.
Mi propia postura es que la infidelidad debería ser el fin de la relación en todos los casos, principalmente porque perdonar la infidelidad es mostrar debilidad siempre, y casi un visto bueno a que te vuelvan a ser infiel, si total, según ellos la infidelidad es producto no de una decisión personal sino de que las cosas "están mal". Si perdonás basándote en este cuento es obvio lo que va a pasar cuando las cosas estén mal de nuevo... algo por otro lado inevitable, todas las parejas tienen momentos malos, si vamos a usar eso como excusa para cuerniar... -
Además de haber leido exaustivamente muchísimas notas respecto a la infidelidad, antes de dar mi extensa opinion al respecto, prefiero esperar a que todas las personas inmaduras e hipócritas que condenan la naturalidad del ser humano, emitan sus opiniones.
Estoy de acuerdo con casi toda la nota, excepto por el concepto de "copa rota", yo lo cambiaría por el concepto "Madurar y ser realistas".
Diferentes tipos de infidelidades existen y ván a existir siempre, confesas ó nó, es una insensatez rajarse las vestiduras en un foro "anónimo". -
La naturalidad del ser humano, si existe Ramiro, es que las mujeres estén en la casa dominadas por el marido, generalmente en poligamia. Nuestra cultura, que es relativamente promiscua, es la excepción, no la regla. Cualquier antropólogo podría asegurarte esto. Por ahí pensamos que el ser humano "es" lo que es en la sociedad occidental del siglo XXI... No es que yo apoye a la dominación de la mujer por parte del varón o cosas así, pero tampoco te voy a aceptar que la naturaleza del ser humano (en especial, de las mujeres) es promiscua.
Última edición por Laques; 30/07/2012 a las 02:04
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Laques Me parece que agarraste para otro lado.
La monogamia, es un invento del ser humano para vivir en un "órden social" aunque sea aparente, y sostener una estructura familiar, aunque sea en apariencia también, esa es la realidad.
Muchisimas personas, confunden amor con posesividad, con esto no quiero decir "via libre a los cuernos!!" porque socialmente no está aceptado, está mal visto y fuertemente condenado, dado que "enterarnos" de una infidelidad, ataca diréctamente a nuestro ego de "machos conquistadores".
Es un tema muy extenso, en mi opinión los hombres son tán infieles como las mujeres, y una infidelidad no me parece que esté relacionada con promiscuidad, creo que son cosas diferentes, además una infidelidad no es la muerte de nadie.
Vos planteabas el caso de una esposa embarazada de otro tipo, seguramente considerando el caso que el otro tipo no use preservativos.
La parte de nuestro ego herido, es la parte en que estamos creidos que para nuestras esposas somos lo máximo, que ellas como le asignamos la imagen de "señora de la casa" jamás se calentaría con ningún tipo, y la realidad es que nuestros efectos de "conquistadores" no pasan desapercibidos.
Con esto, no digo que todo el mundo es infiel constantemente, pero cuando una pareja anda en la cuerda floja, es bastante posible que tarde ó temprano aparezcan terceras personas, y tenés que tener los cojones suficientes para reflotar tu matrimonio, madurar y aceptar que tu mujer es un ser humano, y que si la descuidaste es seguro que ván a haber mil tipos queriendo "complacerla", como así también ván a haber mil mujeres queriendo "complacerte".
Esa es la realidad. -
atenti que sobre infidelidad hemos hablado muchas veces y terminamos siempre agarrandonos de los pelos!
tratemos de no descalificar, sino tener un debate maduro, ya que el tema es interesante para tratarlo en un nivel que no caiga ni en lo moral ni en la agresión -
Quiero aclarar Ramiro antes que nada que yo no creo que el estado natural del ser humano sea la monogamia, sino la poligamia. Continuando la idea, el ser humano no inventó la poligamia para sostener la estructura social, porque el vivir en sociedades es parte de nuestra naturaleza, está en nuestra fibra mas íntima. No creo que seamos originariamente seres aislados que un día por soledad o protección (como diría Hobbes) nos juntamos, el vivir juntos es nuestra norma. Y es por eso que nuestra sexualidad convencional (de nuevo, la poligamia) es simplemente una expresión de nuestra evolución como especie, que ni siquiera se limita a nosotros sino que es bastante similar en el resto de los primates superiores (con diferencias claro está). Es como el hablar. Vos podrías señalarme que un grupo de amigos tuyos decidió no hablar mas y comunicarse solamente por señas. A mi me parece perfecto si es su decisión, pero eso no hace que nuestras cuerdas vocales desaparezcan o que el hablar no sea la forma de comunicación natural humana.
Es que somos machos conquistadores en un principio. O sea Ramiro, en prácticamente todas las culturas el hombre es dominante y posesivo en relación a las mujeres, a las que trata como esclavas o a veces hasta moneda de cambio. Recién en los últimos 30 años, tal vez 50 años eso ha cambiado. Hoy en día pegarle a una mujer es visto como algo aborrecible, mientras que nuestros abuelos verían como aborrecible el que no sepamos controlarlas así sea a los golpes. Ojo, no es que yo diga que creo que la dominación de las mujeres sea algo justo, porque considero que hay una diferencia entre justo y natural. Es prácticamente imposible que con semejante dimorfismo sexual (ya con citar la altura y la fuerza está mas que justificado) no planteemos que el hombre es mas dominante (y por lo tanto posesivo) que la mujer.Muchisimas personas, confunden amor con posesividad, con esto no quiero decir "via libre a los cuernos!!" porque socialmente no está aceptado, está mal visto y fuertemente condenado, dado que "enterarnos" de una infidelidad, ataca diréctamente a nuestro ego de "machos conquistadores".Por definición una persona infiel es promiscua (porque tiene mas de una pareja al mismo tiempo). Y no digo que la infidelidad sea la muerte de nadie, digo que no es natural (la femenina).Es un tema muy extenso, en mi opinión los hombres son tán infieles como las mujeres, y una infidelidad no me parece que esté relacionada con promiscuidad, creo que son cosas diferentes, además una infidelidad no es la muerte de nadie.Por supuesto, los preservativos de nuevo son un caso único en nuestra cultura. Vos por ejemplo podés subestimar cuando digo "una mujer infiel hace criar hijos de otro" porque estás en el 2012, con irte un par de décadas al pasado no podrías hacerlo. Lo que quiero mostrarte es que el "invento" es lo actual, no lo pasado.Vos planteabas el caso de una esposa embarazada de otro tipo, seguramente considerando el caso que el otro tipo no use preservativos.Concuerdo, solo que creo que lo de "ego herido por infidelidad" es algo tan natural y sano como el que si voy a pegarle a un hijo tuyo saltes a defenderlo.La parte de nuestro ego herido, es la parte en que estamos creidos que para nuestras esposas somos lo máximo, que ellas como le asignamos la imagen de "señora de la casa" jamás se calentaría con ningún tipo, y la realidad es que nuestros efectos de "conquistadores" no pasan desapercibidos.Para nada Ramiro, acá sí que no concuerdo. No todas las personas son infieles. Yo por ahí creía que todo el mundo tenía ganas de probar drogas pero "se las aguantaban". Hoy, después de conocer gente fuera de la villa me doy cuenta que no, que sinceramente hay gente a la que no le llama la atención. Y asimismo, hay minas y tipos a los que les resuena el echo de andar con otra/o cuando las cosas andan mal, y hay otros que ni se les cruza por la cabeza.Con esto, no digo que todo el mundo es infiel constantemente, pero cuando una pareja anda en la cuerda floja, es bastante posible que tarde ó temprano aparezcan terceras personas, y tenés que tener los cojones suficientes para reflotar tu matrimonio, madurar y aceptar que tu mujer es un ser humano, y que si la descuidaste es seguro que ván a haber mil tipos queriendo "complacerla", como así también ván a haber mil mujeres queriendo "complacerte".
Esa es la realidad. -
Ramiro, yo nunca le sería infiel a mi pareja. Me parece una falta de respeto. Creo que las parejas son lo suficientemente adultas como para plantearse el uso consciente de su sexualidad con otras personas en todo caso, pero mentir? por qué?
Tengo una amiga por ej, que le planteó al novio que él podía estar con otras chicas si quisiera, que a ella no le molestaba. Todo eso se habla.
Los que no puedan vivir en monogamia, no pueden conversar el tema con sus parejas, en vez de dedicarse a traicionar y meter cuernos?
Para mi es una traición inaceptable. De gente de mierda.Última edición por angelgabriel21; 30/07/2012 a las 12:11
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Apoyo lo de la naturalidad del ser humano. Seguimos siendo animales.
Pero vivimos en sociedad. Y con culturas. Con pautas establecidas.
Si esas pautas dicen que el matrimonio implica fidelidad, hay que respetarlas. Si no, no hay que casarse.
Saludos -
En mis 40 años de vida, aprendí que decir "esto jamás lo haría" es al pedo, un dia te despertás en medio de una situación complicada dándote cuenta que jamás pensaste ser así, pero la vida se te vá complicando de tal manera, que aprendés que todo es relativo, nada es blanco ó negro y nada mas.
Toma años y experiencias darte cuenta de estas cosas, hace mucho yó pensaba como vos.
Si todo fuera tán absoluto y perfecto, no se escondería una infidelidad.
Las pautas pre-establecidas, son pura imagen social.
Después de 20 años de matrimonio por ejemplo, de haber formado toda una estructura familiar, económica y social, no les creo que antes de ser infiel, se separarían, cuando un divorsio implica quedarse en pelotas económicamente, ganándote el odio de tus hijos, de tu ex, de tus vecinos, amigos y la maricoche.
Chicos, muchas veces, problemas de matrimonio, no alcanzan para separarse, sinó ¿ que creen que hacen los y las amantes ?
Es muy fácil llenarse la boca condenando "gente de mierda", "promiscuos", "la infidelidad es exclusivamente masculina", con esto, solamente leo prejuicios y condenas sociales, y también machismo.
Después de 20 años de matrimonio, vengan a decirme "jamás haria esto ó aquello", "que barbaridad!!!", etc.
Las estadísticas y la realidad diaria indican que la infidelidad existe tanto en hombres como mujeres, y en mi opinión una infidelidad no se dá nesesariamente cuando una pareja anda mal, los motivos pueden ser muchísimos.

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