Para comenzar este relato, les cuento que acabo de separarme hace 3 días, de un matrimonio devenido a menos, q duró por el lapso de 5 años, cuyo fruto dejó un hermoso, adorable ser (Ulises) de 4 añitos y medio, el mismo que mantiene la luz de mis ojos y el latido de mi corazón.
¿Cómo seguir? como un espejo guerrero, ubicado estratégicamente frente a mis ojos, encuentro su rostro rodeando mi escencia, declinando con su sola presencia, cualquier intento vago por evadir su cruel existencia de mi mente.
Misteriosamente, aún no he quebrado, mis ojos brillan al borde de la sal, pero no he logrado descargar en llanto mi pena.
Intento ver la luz, sobre mis acciones a realizar de forma inmediata, es que contamos con una vivienda en cuyo fondo construi un depto, y por razones economicas me he trasladado ahi, mas el contacto permanente tiene la rara habilidad de alcanzarme dolor en su presencia y amor al ver a Ulises.
Debo quedarme allí? no puedo pensar bien, tengo un nudo en todo mi cuerpo, hasta el punto de no dormir, comer, consciente que el tiempo traerá claridad a mis pensamientos, más hoy, me encuentro en grado 0 de nulidad.
Agradezco sus minutos para leer esta.
Cordialmente...
CarpeDiem.