También protegen a cada cónyuge de las deudas adquiridas por el otro y aseguran la herencia de los hijos que cada uno haya tenido en otra relación previa.
Un acuerdo prenupcial permite que una determinada propiedad tuya actual o futura se mantenga en tu familia original y que tu pareja nunca pueda tener derecho a ella.
Hace posible además establecer exactamente desde el inicio cómo sería la división de las propiedades comunes en caso de una separación legal, y determina si uno o ambos cónyuges tendrían derecho a recibir pagos de manutención.
A diferencia de lo que cree mucha gente, un contrato prenupcial no es un resuélvelo-todo, especialmente si ustedes tratan de establecer un consenso sobre asuntos que el estado donde se firma el acuerdo considera ilegales.
Prácticamente en ningún estado del país un contrato prenupcial puede tomar decisiones sobre manutención de los hijos, custodia ni derecho de visita del padre o la madre.