#1 ¿Acaso crees que me conoces?
Bueno, no sé si este post debería incluirlo aquí, pero como tampoco se donde, pues aquí lo dejo. Esto lo escribí ya hace bastante tiempo. Arta de que la gente hablase de si mi comportamiento ante una determinada relación, era el adecuado o no, sin nisiquiera saber lo que yo había vivido o dejado de vivir.
Quien quiera, que opine
Todos los días, a todas horas, vas caminando por la calle y la gente te mira, te juzga, opina sobre ti. Pasas por su lado y casi escuchas sus murmullos criticándote. Se creen que tienen el derecho a describirte por tu forma de vestir, por tu forma de caminar, por tu modo de actuar. Incluso las personas que más creen conocerte, pueden ser en realidad las que menos te conozcan, simplemente porque atribuyen tu manera de ser a la actitud que tú tengas frente a ellos.
A veces la gente te encasilla, actúa de una manera contigo y luego sólo se sienta a observar tú reacción, da igual si su manera de actuar ha sido la más adecuada, pero lo más gracioso, es que tanto si lo ha sido, como sí no, pobre tuya como el resultado de esa primera actuación no sea el esperado, porque entonces ya dará igual lo que hagas y lo que digas, quedarás juzgada hasta el fin de tus días. Y es que la mitad de la gente sólo ve lo que quiere ver y la otra mitad no se molesta en ver lo que hay.
Por eso que tú que crees que me conoces, tú que crees que todo lo sabes: ¿Acaso te has molestado en pararte tan siquiera un minuto a preguntar el por qué de mi reacción? ¿Acaso alguna vez te has preocupado por como me sentía? ¿Acaso estás en mí para saber lo que pienso cada mañana cuando me levanto y cada noche cuando me acuesto?¿Acaso estás en mí para saeber como soy y lo que siento? No, entonces dime… ¿Quién eres tú para hablar de mí?
Y es que señoras y señores, ahora ya no se lleva el: “ Nunca hay que fiarse de la primera impresión” si nomás bien el: “La primera impresión siempre es la que cuenta” ¿No?
Quien quiera, que opine

Todos los días, a todas horas, vas caminando por la calle y la gente te mira, te juzga, opina sobre ti. Pasas por su lado y casi escuchas sus murmullos criticándote. Se creen que tienen el derecho a describirte por tu forma de vestir, por tu forma de caminar, por tu modo de actuar. Incluso las personas que más creen conocerte, pueden ser en realidad las que menos te conozcan, simplemente porque atribuyen tu manera de ser a la actitud que tú tengas frente a ellos.
A veces la gente te encasilla, actúa de una manera contigo y luego sólo se sienta a observar tú reacción, da igual si su manera de actuar ha sido la más adecuada, pero lo más gracioso, es que tanto si lo ha sido, como sí no, pobre tuya como el resultado de esa primera actuación no sea el esperado, porque entonces ya dará igual lo que hagas y lo que digas, quedarás juzgada hasta el fin de tus días. Y es que la mitad de la gente sólo ve lo que quiere ver y la otra mitad no se molesta en ver lo que hay.
Por eso que tú que crees que me conoces, tú que crees que todo lo sabes: ¿Acaso te has molestado en pararte tan siquiera un minuto a preguntar el por qué de mi reacción? ¿Acaso alguna vez te has preocupado por como me sentía? ¿Acaso estás en mí para saber lo que pienso cada mañana cuando me levanto y cada noche cuando me acuesto?¿Acaso estás en mí para saeber como soy y lo que siento? No, entonces dime… ¿Quién eres tú para hablar de mí?
Y es que señoras y señores, ahora ya no se lleva el: “ Nunca hay que fiarse de la primera impresión” si nomás bien el: “La primera impresión siempre es la que cuenta” ¿No?
Editado por pelaupe_82 - 26.10.2009 13:40 hs.
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