#1 Historia real con un loro
Antes que nada, les aclaro que la historia que les voy a contar es absolutamente real aunque parezca una broma. Esta aclaración la hago porque Danko me conoce del Foro Humor y puede tentarse en pasarla para ese lugar. Jajaja
La historia, breve, ocurrió en mi casa cuando yo era un pibe de 10 ó 12 años. Mi casa en Villa Lugano tenía un terreno bastante grande. Un día se aparece un loro volando con cierta dificultad porque tenía las alas a medio cortar. El animalito se dejo agarrar sin mayores dificultades y resultó ser un animal muy manso. Evidentemente se había escapado de alguna casa cercana y vino a parar a la mía.
Preguntamos en el vecindario por si alguien lo conocía sin resultados positivos.
La cuestión fue que el loro se quedó en casa y como era tan dócil no nos preocupamos nunca de enjaularlo o cortarle las alas (por supuesto que cuando digo cortarle las alas me refiero solamente a las plumas del ala), estaba en un palo con un pie que le habíamos fabricado especialmente, resumiendo, el loro estaba libre.
A los 2 meses de tenerlo, el loro, haciendo uso de su libertad, se fue volando. Se escapó.
Buscamos, preguntamos en el vecindario y nada, el loro había desaparecido.
En esos días, mi mamá estaba charlando con una vecina que tenía su casa en la misma manzana, haciendo una “L” con la nuestra pero separada por tres o cuatro lotes.
Casualmente a esa vecina no llegamos a preguntarle por el loro, ni cuando lo encontramos ni cuando lo perdimos.
La vecina, en un momento de la charla, le cuenta a mi mamá que 2 meses atrás se le había escapado un loro y que pasado esos dos meses, el animal había retornado a su casa.
Mi mamá estaba a punto de decirle que el loro había estado en mi casa cuando la vecina, sin interrumpir su relato le comenta: “Yo no sé en donde habrá estado este loro que aprendió tantas malas palabras”.
Por su puesto que del tema loro, mi vieja no le dijo ni mu. Y se quedaron hablando de lo mal educada que es alguna gente.
Espero que les haya gustado esta historia, que para vergüenza de mi vieja, fue real.
Salu2
La historia, breve, ocurrió en mi casa cuando yo era un pibe de 10 ó 12 años. Mi casa en Villa Lugano tenía un terreno bastante grande. Un día se aparece un loro volando con cierta dificultad porque tenía las alas a medio cortar. El animalito se dejo agarrar sin mayores dificultades y resultó ser un animal muy manso. Evidentemente se había escapado de alguna casa cercana y vino a parar a la mía.
Preguntamos en el vecindario por si alguien lo conocía sin resultados positivos.
La cuestión fue que el loro se quedó en casa y como era tan dócil no nos preocupamos nunca de enjaularlo o cortarle las alas (por supuesto que cuando digo cortarle las alas me refiero solamente a las plumas del ala), estaba en un palo con un pie que le habíamos fabricado especialmente, resumiendo, el loro estaba libre.
A los 2 meses de tenerlo, el loro, haciendo uso de su libertad, se fue volando. Se escapó.
Buscamos, preguntamos en el vecindario y nada, el loro había desaparecido.
En esos días, mi mamá estaba charlando con una vecina que tenía su casa en la misma manzana, haciendo una “L” con la nuestra pero separada por tres o cuatro lotes.
Casualmente a esa vecina no llegamos a preguntarle por el loro, ni cuando lo encontramos ni cuando lo perdimos.
La vecina, en un momento de la charla, le cuenta a mi mamá que 2 meses atrás se le había escapado un loro y que pasado esos dos meses, el animal había retornado a su casa.
Mi mamá estaba a punto de decirle que el loro había estado en mi casa cuando la vecina, sin interrumpir su relato le comenta: “Yo no sé en donde habrá estado este loro que aprendió tantas malas palabras”.
Por su puesto que del tema loro, mi vieja no le dijo ni mu. Y se quedaron hablando de lo mal educada que es alguna gente.
Espero que les haya gustado esta historia, que para vergüenza de mi vieja, fue real.
Salu2
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¡¡¡Ojo!!! Si lo vas a hablar con Danko, asegurate de que primero haya comido su ración de balanceado remojado en leche. No es bueno que el hombre ande con el estómago vacío.
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