Originalmente publicado por
·vicio·
Situación: mi abuela ya es grande, alzheimer, depresión, etc. Como la situación en casa es que mi abu se queda sola todo el día, porque trabajamos y ella es medio reacia a salir y hacer sociales,
(...)
Llegamos a las aves. Lo que me encantaría es un loro, simpaticon, así del tipo rompebola, que te muerda los pantalones, diga papa (con eso me conformo!). Pero, la verdad, no tengo ni idea de razas, y por lo que vi asi nomas por arriba, son carisimos.
Ahoraaaaaaaaaa...
Que le puedo regalar a mi abu? Algo que sea acorde a ella... no conozco nada de pajaritos, no se reconocer ni un canario
. Que sea, fácil para ella tenerlo. Una linda compañía.
Ideas
?
Vicio, hola, disculpame la intromisión cuasi desvirtuante, pero veo que "el problema" -según lo que contás- casi lo generan los mismos familiares, o sea: ustedes.
A una persona con alzheimer no se la debe dejar sola nunca, ya la enfermedad la aísla del mundo real y deja "inmóvil", incapaz de toda iniciativa y reacción. Por esto ahora se los está tratando con estímulos sociales más que farmacológicos, en humano simple, gente conocida alrededor que interactúen con ella aunque no entienda mucho (ignoro en qué grado se encuentra tu abuela, si aún reconoce como propio el mundo íntimo que la rodea), música, estímulos visuales (fotos familiares), ver televisión y paseos largos, que camine, pero nunca sola, siempre en compañía "reconocible".
Yo, de cuando en cuando, visito un hogar para gente con este problema (no es un geriátrico, el alzheimer no tiene "preferencias" etarias aunque se dé mayormente en gente de edad madura-avanzada), y copiando lo mejor de los norteamericanos, llevan chicos de colegios cercanos (entre los que están incluidos los nietos), criadores de perros con sus animalitos, y hasta probaron con una especie de función circense en la que colaboraron los mismos parientes, con payasos y todo.
Quizás alguno lo tome como algo tonto, pero los resultados hasta ahora son buenos, más de lo esperado, copiamos, pero esta vez bien. Sobre todo cuando los chicos visitan el hogar o los criadores o voluntarios con sus animales, pero siempre con parientes de los internados. Ahora se están construyendo casas comunitarias más amplias para que los hijos, nietos y voluntarios, se queden más tiempo con ellos porque, como nos sucede a todos aunque no nos demos cuenta a nivel consciente, la depresión que producen las despedidas y el silencio post fiestas es tan contraproducente como la misma soledad.
Y yendo al tema animales: el gato, macho o hembra pero castrado, nada es más insoportable en un ambiente chico que el spray de un macho siempre en celo marcando territorio, o los gritos de una hembra llamando un macho que nunca va a llegar (a veces el celo de una gata dura muchos días y más que una ayuda se convierte en una molestia). Como dice Gala, no hay animal más limpio que el gato, tan limpios que hasta en su misma saliva tienen un detergente que elimina la grasa de los pelos. No la misma que segregan para digerir la comida, estos animalitos son muy, demasiado, complejos.
Vuelvo a tomar el consejo de Gala para agregar un poco de mi experiencia con los michis, ni muy chico ni muy grande, que no entre al hogar onda ¡¡¡Abuela, abuela, mirá que te trajimos, un gato, un gato pa'hacer mimos!!!, música, aplausos y grititos al tono.
Tiene que ser algo normal, y como quien no quiere la cosa, acercárselo de a poco hasta que se reconozcan y se acepten mutuamente, ahí, también como algo natural, dejárselo en la falda como si siempre hubiera estado en la casa, pero no esperar resultados instantáneos, este proceso puede llevar algunos días, sobre todo si a la abuela no le gustaban los gatos. La primer señal positiva va a ser la mano de la abue sobre el gatito, si eso sucede y se repite, el gato se queda sin problemas, si no, paciencia, todo de nuevo, pero reitero, nunca sola. Ya "está sola", aunque estén todos con ella.
Eso sí, un loro jamás, primero porque no es "tocable", si hay un bicho más intolerante a las caricias, ése es el loro, sólo acepta que le rasquen la cabeza y hasta ahí; segundo porque se la van a pasar limpiando (mods, tengo que decirlo así, disculpen, es más gráfico), cagadas por tados lados, el bicho verde no tiene el menor cuidado ni pudor; tercer inconveniente: no les va a quedar mueble sano y en un ambiente tan chico y tan poblado se va a volver histérico hasta la agresividad; y cuarto: está totalmente prohibida la venta de fauna silvestre, y el loro se encuentra entre los protegidos por ley, no la cotorra que es plaga (pero no se te ocurra llevarle una cotorra, son quilomberas por naturaleza y tu abuela la va a agarrar del cogote y terminará en puchero "verde").
Si podés, el gato, si no paciencia, pero traten de no dejarla tanto tiempo sola, la depresión no es "otra" enfermedad, es una consecuencia o síntoma accesorio de la primera.
Suerte, si puedo averiguo más y te cuento (del hogar que te comenté más arriba, es gratis pero de admisión limitada, no lo banca el gobierno sino una ONG).
CRC