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¿La culpa no es del perro?

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La culpa es del dueño sin duda alguna. Que haya razas con mas tendencias agrasivas ...2

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    Tas escribió hace 4 meses
     
    #1 ¿La culpa no es del perro?
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  • #11 Re: ¿La culpa no es del perro?

    La culpa es del dueño sin duda alguna.

    Que haya razas con mas tendencias agrasivas que otras no es excusa.
    Conozco pitbulls que son un caramelo al horno; y he tenido perros desde chica, y cuando me encuentro perros agresivos, los entiendo cuando veo a sus dueños (como la historia que contaba caritox al comienzo... que vieja bestia hecharle agua hervida a su propio perro!!!!! y después los mandan a matar por que muerden a los dueños...)
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  • #12 Re: ¿La culpa no es del perro?

    Originalmente publicado por Caritox Ver mensaje
    Y odia el lavarropas.
    Y el desodorante de ambientes.
    Y mi impresora.
    Y el timbre.
    Y los caballos.

    Ya sé, es re hincha pero la amo igual.
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  • #13 Re: ¿La culpa no es del perro?

    Originalmente publicado por Tas Ver mensaje
    El carácter de un perro está relacionado con su medioambiente. Si un perro es dejado sin comer expuesto a esta baja temperatura y seguro va a ser agresivo.
    ¿Pensás que la culpa es del perro o del dueño?
    La verdad que ni idea, porque mi perra se crió en un ambiente de super amor che, nosotros siempre le dimos todo... nunca paso hambre, ni frío, ni malos tratos (es mas, siempre fuimos re mimosos cn ella, y lo seguimos siendo) pero la cuestión es que es una hija de su madre... insoportableeee. Asi que no se, creo q va en el temperamento del perro mas que en el dueño o en la raza en general.
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  • #14 Re: ¿La culpa no es del perro?

    Evidentemente es claro que hay razas de perros que son agresivos por naturaleza, ello no es culpa del pobre animal, simplemente los problemas vienen porque la gente no es cuerda que esos perros son demasiados peligrosos en su edad adulta...

    Personalmente pienso que esos perros solamente esten reservados al uso de las fuerzas de seguridad y no para su tenencia civil...

    Originalmente publicado por vapin Ver mensaje

    aww...

    es re lindo ese cartel

    Saludos¡¡
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  • #15 Re: ¿La culpa no es del perro?

    como dicen en nuestras pampas..."la culpa no es del chancho sino de quien le da de comer", bue, cambiemoslo a perro...
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  • #16 Re: ¿La culpa no es del perro?

    Les dejo para que vean una hoja de un apunte de genetica donde dice que el temperamento de un perro es heredable solamente en un 30-50 por ciento, pero claro, es mas facil decir: "Ah claro, tal o cual raza ya tiene un 30-50% de tendencia a ser agresiva en los genes" y no pensar que el resto depende de nosotros y de la crianza que le demos. Le echamos la culpa a la raza sin detenernos a pensar que errores pudimos haber cometido nosotros como dueños en la educacion del perro. ¿Que es lo primero que dicen los dueños de estos perros "asesinos" cuando salen en CronicaTV con la placa roja? "Lo trataba como a un hijo y nunca dio señales de agresividad". ¡¡¡ERROR Nº1!!! El perro no es humano y tratarlo como si lo fuera es un insulto. Ademas, un perro siempre da señales antes de atacar, por mas imperceptibles que sean, si conocemos bien a nuestros perros y nos preocupamos por entender el lenguaje canino nos damos cuenta.
    Pero esta gente no se informa antes de adquirir el perro, y son razas que se pueden tener perfectamente SIEMPRE Y CUANDO nos informemos y nos capacitemos en lo que es el manejo y la educacion adecuada para cualquier perro, pero sobre todo para los dogos, rotts, etc o para el caso cualquier perro de tamaño grande sea de raza o no.
    Hasta un Labrador, o un Beagle, que se supone que tienen temperamento docil se pueden transformar en perros agresivos en las manos equivocadas. Por supuesto que la culpa no es del perro, sino %100 nuestra, por no asesorarnos antes de comprar un perro y por no asesorarnos despues de la compra tampoco. Si nos encaprichamos y compramos un hermoso cachorrito de Rottweiler, por dar un ejemplo, de 2 meses a pesar de que no reunimos las condiciones necesarias para tenerlo como tiempo, espacio, etc y lo dejamos subir a nuestra cama (lo cual ya es un error de por si) y cuando le pedimos que se baje nos gruñe, o nos gruñe si le tocamos la comida o su juguete, y no hacemos nada para hacerle saber que esta mal, ¿que va a hacer ese perro al año de edad si sigue asi? Esto no quiere decir que ese cachorrito sea agresivo, sino que esta probando los limites, buscando su lugar en la manada. Y depende de nosotros enseñarle cual es su lugar y ponerle los limites que algunos perros necesitan desesperadamente mas que otros, pero si no sabemos como hacerlo, ni tampoco nos preocupamos por saberlo vamos barbaro, asi nos va a ir.
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  • #17 Re: ¿La culpa no es del perro?

    Yo tengo un Dogo Argentino y he tenido siempre esta raza. Tengo bastante experiencia con esta raza, también en adiestramiento y otras cosas referidas al tema. Puedo asegurar que para nada son perros peligrosos, todo lo contrario. Acá les copio un artículo que escribí yo y fue publicado en el diario de mi ciudad, en respuesta a una señora que criticaba a algunas razas.

    Existen los malos dueños.

    Con todo respeto, creo que estás equivocada, María Alejandra, al referirte a determinados temas, sin estar bien informada. Según lo que decís apuntás directamente a las razas peligrosas, citando al Rottweiler y Dogo Argentino entre ellas.

    Cuando, en realidad, no son las razas el problema, sino los dueños que no saben darle al perro la educación, crianza y socialización correcta. Un Dogo Argentino o un Rottweiler no son para cualquier persona. Eso lo deberían saber todos los interesados en adquirir un ejemplar de estas razas. Si un perro va a ser peligroso o no a cierta edad, va a depender exclusivamente de su dueño.

    Para tu información, te comento que el mayor porcentaje de mordeduras en el país las ocasionan los perros mestizos. Muy poco porcentaje tienen el Dogo y Rottweiler. Lo que pasa es que cuando muerde un perro de estas razas, sale en primera plana de los diarios. Obviamente, no es lo mismo una mordedura de un labrador que la de un Dogo o un Rott.

    Creo que ninguno de los que tenemos ejemplares de estas maravillosas razas, como son los Dogos y Rotts, debemos soportar criticas de gente que no se informa ni ha tenido experiencia al respecto. No existen las "razas peligrosas". Existen los malos dueños.
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  • #18 Re: ¿La culpa no es del perro?

    PERROS POTENCIALMENTE PELIGROSOS VERSUS HUMANOS REALMENTE PELIGROSOS


    por Antonio Pozuelos Jiménez de Cisneros, diciembre - 2008



    Varias veces se me ha pedido la opinión sobre un tema que, a finales de los 90, se convirtió en noticia para unos y disgusto para otros. La noticia fue que se publicaba la ley en la que se regulaba la tenencia y cría de determinada razas caninas. El disgusto lo pasaron los criadores y dueños de ejemplares catalogados como “potencialmente peligrosos”.

    Yo, como criador, no me vi afectado ya que mis perros pertenecían a “raza recomendada” por las cualidades psicofísicas de sus ejemplares. Me refiero al Pastor alemán con cuyos especímenes he convivido desde que tenía uso de razón. Mi opinión no se recabó como criador si no más bien, como estudioso de la convivencia de la especie Canis familiaris con la de Homo sapiens, convivencia que me llevó un tercer ciclo doctoral, en su investigación, amén de cursos de título propio de alguna universidad.

    No me definí, en su momento, porque tampoco mi opinión sería oída por los políticos que legislaban. Al parecer, entre los asesores, no se encontraban etólogos especialistas en Etología clínica veterinaria, biólogos genetistas o doctores en comportamiento. Así, fueron presidentes de clubes, criadores, adiestradores, jueces de exposiciones caninas y, por norma, personas cuyo nivel académico no tenía nada que ver con el análisis que nos ocupaba. Ahora, a toro pasado, y por insistencia de alumnos, amigos y criadores quiero exponer unos conceptos que, a mi humilde juicio, debieron pesar en la confección de la ley y en el catálogo de “razas peligrosas”. Evidentemente no servirá para nada excepto para responderles a aquellas personas que, de buena fe, han solicitado mi opinión.

    La genética, el aprendizaje y la conducta agresiva.
    Para abordar estos conceptos antes debemos aclarar que un animal puede ser peligroso en su conducta defensiva y mostrar agresividad sin necesidad de aprendizaje. Me refiero, como es lógico, a especies precociales en las que esa conducta está presente en su filogenia y cuyos progenitores murieron antes de su nacimiento. Su adaptación no precisa de aprendizaje porque ya vienen preparados para sobrevivir sin él. Una avispa puede ser peligrosa para el humano sin que el pobre animal haya sufrido un proceso de aprendizaje de la conducta defensiva.

    Está claro que no es el caso del perro, especie altricial que necesita de numerosos cuidados parentales y el sacrificio de tasa evolutiva en beneficio del aprendizaje. En esta especie, domesticada hace 15.000 años, el aprendizaje aún es un importante factor de adaptación aunque la mayor parte de sus problemas de supervivencia y reproducción se los resolvamos nosotros. Entre lo aprendido y lo heredado, el individuo se adapta al medio y alcanza su propia tasa de aptitud y por tanto, podemos considerar su conducta como una interacción compleja entre genes y medio ambiente.

    La conducta agresiva debe ser aprendida y enseñada por los progenitores dentro del bagaje conocido como aprendizaje social. El perro, como especie domesticada, puede aprenderlo de sus progenitores o del humano que lo condiciona aprovechando la capacidad del Canis familiaris para presentar imprinting heterospecífico. De este último concepto podemos deducir que la mayor parte de las veces en las que el perro muestra conducta agresiva, cuando ha sido apartado de sus progenitores a temprana edad, lo hace porque ha sido condicionado para ello.

    Para apoyar la afirmación anterior vemos que la conducta tiene una heredabilidad genética no significativamente distinta de cero, es decir, el perro no hereda la conducta de los progenitores excepto en un caso en que sí es significativa; en el factor miedo y ese factor, como sabemos, es el responsable de una agresividad muy peligrosa cuando el animal “entiende” que su supervivencia está en juego. Lo normal, en los demás tipos de agresividad, es que el humano haya manipulado al perro, por acción u omisión, para potenciarla y si esto es así el perro, cualquier raza de perro, puede ser manipulada para convertirse en peligrosa. No se puede descartar el que algunas razas sean más peligrosas que otras en cuanto al ataque a humanos se refiere. Un mastín puede matar a una persona en una sola dentellada mientras un Cocker morderá 10 veces para conseguirlo, pero esto es solo cuestión de potencia corporal y no de agresividad porque, curiosamente, el Cocker tiene más agresiones en su cuenta que el Mastín.

    El mal llamado instinto de presa
    Hay perros como el American Pit Bull Terrier u otros catalogados como peligrosos, a las que se les ha colgado el Sambenito de “preseros” o con un alto instinto de presa.

    Debo recordar a esos “expertos” que no existe tal instinto ya que todos los animales, incluidos nosotros, venimos al mundo con solo dos instintos primarios; el de supervivencia y el de reproducción. Todo lo demás, son conductas más o menos complejas y secundarias que tratan de satisfacer alguno de los factores que conforman esos dos instintos. Así, la presa o el apresamiento, pertenece a la conducta compleja de caza que, a su vez, satisface la necesidad de obtención de recurso incluida en el instinto de supervivencia. Un lobo tiene hambre y esa necesidad desencadena toda la secuencia de caza: deambulación, detección de la presa, rastreo, persecución, apresamiento, muerte, manipulación, ingesta, porteo o enterramiento.

    Si tal instinto no existe, es difícil que el perro lo presente desde su nacimiento. Si los animales libres enseñan a sus crías a cazar para satisfacer la necesidad de obtención de recurso, tendremos que pensar que ha sido nuestra mano la implicada en el aprendizaje de esta conducta en perros que apenas reciben cuidados parentales ni aprendizaje social específico.

    Es posible que, mediante nuestra temible selección artificial, hayamos seleccionado ejemplares más potentes de mandíbulas para ejercer trabajos puntuales, perros más finos de olfato para ayudarnos a cazar, galgos corredores, Terriers capaces de enfrentarse solos en la madriguera con los colmillos de quien la guarda o diminutos perros de bolsillo. También se podría inferir que en algunas razas hayamos seleccionado ejemplares con más actividad cerebral que otros pero, lo que no podemos asegurar, es que ninguna de ellas venga “preparada” para ejercer la agresividad per se. En todo caso, habremos estimulado en algunos ejemplares esa potencialidad. Nada más.

    Razas y perros de pelea
    Hay factores comunes en los animales destinados a la pelea y que son seleccionados por aquellos humanos descerebrados que practican esta actividad delictiva y execrable:
    - Gran potencia física y mandibular
    - Bajo relieve de las partes apresables por el adversario
    - Umbral alto de percepción del dolor
    - Carácter dominante y territorial
    - Tenacidad en la conducta de apresamiento

    Aunque existan otros factores, vemos que razas de gran potencia física hay muchísimas, que el relieve se puede manipular mediante cirugía, que perros duros hay más que descalzos, que las razas pequeñas suelen ser más territoriales que las medias y grandes y que la tenacidad, como factor intelectual, no es característica de ninguna de ellas sino más bien del individuo.

    Los expertos en estas luchas, buscan perros de esta tipología pero su nefasta experiencia les lleva a utilizar desde Pit Bull hasta Pastores alemanes pasando por mestizos y animales de ninguna raza pero “arreglados” para la pelea.

    He visto chuchos de raza desconocida, mezcla de perro y vaya usted a saber, pelear con más ahínco que todo un Rottweiler, Cockers protagonistas de muchos percances en el seno familiar y hasta Dálmatas más peligrosos que un Mastín en supervivencia.

    La moda y la raza
    A las razas consideradas como peligrosas les ha hecho mucho daño la moda y los grupos sociales que las han tomado por estandarte. Hubo unos años en los que los buenos de los Pitbulls fueron los preferidos de gente sin escrúpulos que los utilizaban para peleas, asaltos o cualquier otra acción delictiva. Entre los individuos de esta raza, como entre las de todas, hay individuos tarados y precisamente estos individuos eran los seleccionados para criar. Pero no olvidemos que también el Pastor alemán ha protagonizado episodios muy desagradables cuando ha sido seleccionado y criado por humanos pertenecientes a esos grupos sociales. Igual que estas dos razas, muchas más han sido desviadas de la selección original para ser utilizadas en funciones más execrables y, sin embargo, no están puestas en el índice.

    Los cuchillos grandes y los pequeños son los primeros utensilios que Homo sapiens inventó para aumentar su tasa de aptitud pero eso no quiere decir que eliminando determinada longitud de la hoja, no se lleven a cabo crímenes a diario con el arma “cuchillo”.

    Las razas consideradas como peligrosas
    Aunque en el cuerpo de la ley se exprese que el peligro lo conlleva el individuo y no la raza, en su desarrollo se contemplan una serie de ellas como potencialmente peligrosas. No estoy de acuerdo, en absoluto, con el catálogo ya que las estadísticas demuestran que no son los individuos de esas razas los que causan más lesiones al humano.

    Ese catálogo está ajustado a tendencias de superventas, opiniones de reporteros sin formación comportamental, asesores no cualificados y criadores oportunistas. Desgraciadamente en España no se contempla la figura del criador o del adiestrador como profesión reglada y esto lleva a que cualquiera, pagando unos euros por el afijo, pueda desgraciar una serie de individuos que serán vendidos por sus cualidades físicas sin importar su carácter. Para ellos ni existió Mendel ni tampoco la ciencia que estudia el comportamiento de estos animales. El factor miedo se multiplica y la posibilidad de una agresión aumenta considerablemente, pero no entre los individuos de las “razas malditas” sino entre perros de tallas medias y pequeñas.

    Es necesaria la ley de humanos peligrosos
    No olvidemos que este inocente animal, fue domesticado para unas funciones muy específicas; aumentar nuestros factores de supervivencia. Su cría se ajustó a unas funciones muy bien definidas; caza, pastoreo, guarda de nuestro recurso y protección de nuestras familias. Comprendo que hace dos siglos se utilizara la forma de cría intuitiva: “perro bueno más perra buena igual a hijos buenos” pero, a estas alturas del siglo XXI, la genética está suficientemente desarrollada para que los criadores la utilicen y se olviden de una vez de sus ingenierías selectivas. Por otro lado, los legisladores deberían haber obligado a los criadores a realizar aquellos estudios que les capacitara no solo para criar individuos “normales” sino para adiestrar perros y asesorar a los ciudadanos antes de que estos se encuentren en su casa, con un verdadero problema.

    Si realmente los políticos están tan preocupados por las posibles agresiones de perros supuestamente peligrosos, deberían invertir más en formación, orientación al ciudadano y bienestar animal. Considero que, el eliminar algunas razas, colgarle el sambenito de peligrosas a otras e involucionar nuestra selección artificial no conduce a la protección del ciudadano. También quiero hacer hincapié en el hecho de que millones de perros pueblan los hogares españoles y que esos animales merecen más atención que la simple eliminación racial.

    La ley prevé unos centros de capacitación donde el honesto criador, adiestrador y asesor, pueda formarse. Hasta la fecha, no hay una homologación nacional establecida a tal efecto y solo unas pocas comunidades autónomas han tratado tímidamente de instalarla. Es algo así como exigirle al ciudadano que asista a la autoescuela para no conducir sin carné. El problema aparece cuando esa auto escuela no existe, cuando culpamos al coche y eliminamos arbitrariamente los modelos “más peligrosos”.

    Si a la clase política se le ocurre regular el mundo del perro, que me avisen. Yo iré el primero a la autoescuela.


    AUTOR:



    Antonio Pozuelos Jiménez de Cisneros E-mail : pacemvis@gmail.com
    Web : www.etologiacanina.net , AEPE: Asociacion para el Estudio del Perro y su Entorno
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  • #19 Re: ¿La culpa no es del perro?

    Sin lugar a dudas el dueño influye mucho en la educacion del perro
    si es bien entrenado (cuando se lo entrena) , educado (cuando el dueño
    le enseña) cuidado(Veterinaria , alimentacion y dedicarle tu tiempo)
    Se forma una excelente mascota , cuando alguien consulta como
    enseño a mi perro lo que hago es aconsejar mirar al Encantador de Perro
    en Animal Planet. En cuanto al dueño Hubo un caso en mi ciudad de
    una persona Que se le prohibio tener perro porque se descubrio que
    le enseñaba a atacar. En sintesis El dueño es reponsable de su perro.
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  • #20 Re: ¿La culpa no es del perro?

    Señores, denme un Salchicha con 15 dias de vida y lo vuelvo un asesino, un asesino de seres vivos de acuerdo a su tamaño.
    Una persona escribió mas abajo que su perro es insoportable y que no entiende porqué ya que siempre lo mimaron mucho y le dieron todo y le dieron muchos mimos y amor y etc. Y el problema es ese justamente.

    La gente humaniza al perro y cree que el perro tiene las mismas necesidades afectivas que los humanos.
    Al perro no le interesa cuantas veces le decis '' ayyy que lindo mi bebe'', al perro le interesa que haya un lider en casa que se preocupe por las cosas que necesita.

    El perro tiene en la cúspide de sus prioridades la supervivencia, que es el alimento, no el amor.
    Otra cosa es que el perro se sienta bien estando acompañado por nosotros, porque el perro es un ser de manada, jauria, es un animal que vive en sociedad.

    Para el perro un ''muy bien'' o 200 besos es lo mismo.

    El dia que empezemos a tratar a los perros como tal, o sea como perro, y no como humano van a cambiar las cosas. Pero tratarlo como perro significa respetarlo, cuidarlo y amarlo, porque no. Pero teniendo en cuenta las cosas que necesita él y no las cosas que creemos que necesita.

    El perro necesita comida, agua, ejercicio, tranquilidad, y un lider que haga la vida mas placentera(y aca es donde pueden entrar tambien nuestros afectos hacia él. Si algo de esto falta, el perro no es un imbecil, entonces él mismo se las va a procurar.

    Si falta un lider entonces él mismo se convierte en uno y aca es donde todos se quejan y dicen: Pero si a Boby le dimos mucho amor y cariño, tenia la cucha, su ropita, la comidita, el aguita, nunca le gritamos ni le pegamos y etc.

    Tratemos al perro como lo que es....el mejor amigo del hombre.

    Y sobre las razas peligrosas....señores un perro no sabe que pertenece a la raza dogo argentino, o rott, o pit, o cacniche, el perro sabe que es perro y funcionan todos iguales. Que algunos sean mas fuertes o mas tenaces o mas valientes es otra cosa. Pero el error parte siempre de la ineptitud o ignorancia del propietario.

    Saludos.
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