Las artes marciales no solo nacieron con la finalidad de la guerra, sino también para la meditación. Lamentablemente hoy solo se busca "hacer un deporte" (sic) o, como les gusta pelear, para las competencias.
Aclaro que no estoy en contra de los torneos, es más, me parecen muy útiles en cierto modo y cada vez que puedo, voy a alguno, pero son algo limitados también, porque hay reglas que no permiten el uso de determinadas técnicas. Ahí es donde incluso conocemos verdaderamente a nuestros compañeros de entrenamiento.
Por ello el arte marcial viene con todo un "paquete filosófico", un modo de vida, que apunta no solo al bienestar físico, sino mental y espiritual. El deporte, no. Es una actividad física y algunos tienen con en miras las competencias.
Cada arte marcial es un camino, tiene su modo de vida y punto.
Saludos.