#10 Re: WT Leu ting o SDS Wing Chun
realmente me canse de este tema y mas cuando se lo explicas a este tipo de personas y te dan la vuelta ahora voy a escribir textualmente (yo tngo el libro) lo que puso mi sifu al que le guste bien y al q no problema de este, yo se lo que sabe y lo que brinda como profesor no voy a perder mi tiempo en una discucion estupi## como 100x pasa. Es largo pero bue el que quiere leerlo que lo lea=
Historia de ini formación personal en e1 Sistema Wing Chnng
(...) su actual denominación: MoyYatVing Tsun Martial Intelligence (2003 en adelante).
Por mi parte, mi evolución personal tendía hacia una dirección distinta.
La práctica simultánea de Ving Tsun con mi psicoanálisis personal, y mi sentar en zazen, abrieron en mi un deseo de crosstraining con otras disciplinas, que me llevaba hacia un Wing Chung más científico y estructuralista, menos culturalista, orientado al desarrollo subjetivo, incorporando nuevos conocimientos científicos en el área de desarrollo mental, y enmarcado en un dispositivo de aprendizaje no tradicional. Así, el maestro no encarnaba un lugar de Amo (“Master” o “Maitre” son sinónimos de amo), sino que era un guía calificado en su propia experiencia central, que utilizaba herramientas diversas con el fin de acompañar al sujeto y los grupos en un viaje de desarrollo y autoconocimiento por su ‘Campo Central”, no limitado por el modelo tradicional del “Sifu” (maestro-padre) del ving tsun.
En el año 2000, sentí que el modelo familiar y la planificación anticipada de la proyección organizacional de 30 años por delante, iban a contramano de un camino “por descubrir y construir” en donde el sujeto se va liberando progresivamente por su práctica, y con la energía recuperada de sus inhibiciones y síntomas “va haciendo camino al andar”, mientras descubre la naturaleza (y las ataduras) de su propio deseo, y abre un espacio para desarrollar su estilo propio. Hubo un momento, en 1997, en que pensé que una relación familiar marcial como la adquirida en el Ving Tsun tradicional, podía sanar las relaciones familiares originales que hubieran sido insatisfactorias, y di una conferencia sobre ello en una “Semana de Inmersión” (usuales períodos de entrenamiento intensivo de los veranos, previos a la celebración de a llegada del año nuevo de los chinos). No descarto la posibilidad de que bien manejada la relación, pueda ser saludable, siempre que el maestro le dé salida al discípulo de esa relación padre-hijo infantil establecida al inicio del kung fu. Mi Situ ha sido un guía fundamental más allá de su técnica tradicional de transmisión.
Pero la aplicación de la concepción moderna de “transferencia”, inicial- mente desarrollada por Freud de 1900 a 1912, reformulada a partir de 1964 por Jacques Lacan, me permitió conocer un modo más riguroso y preciso de atravesar (y salir) de los efectos de amor y pasión por el saber, producidos en el seno del vínculo maestro-discipulo, sin necesidad de establecer una relación “padre-hijo” real, a través de la familia kung fu tradicional. El maestro como un Profesional de la Función Paterna, implica la asunción de una posición precisa en el proceso de transmisión, y no el ejercicio concreto de la paternidad tradicional.
Mi psicoanálisis personal y mi formación como psicólogo clínico, me ponían de manifiesto que el ingreso del ser humano a la cultura se hacía por medio del lenguaje, y que por el solo hecho de hablar, e ingresar en el mundo simbólico, pagábamos el precio de producir una neurosis en el trayecto de crecer(el mal karma de hablar y ser hablados según los budistas). Sabia que esa neurosis se transmite y reproduce a través de la familia; que la familia es la primera propagadora de la cultura, y la instancia socializadora del sujeto. Para liberarse de dicha neurosis, me parecía necesario dejar de repetir y reproducir el ‘modelo familiar” chino que la enseñanza tradicional perpetuaba, y dar al sujeto la posibilidad de pensarse como parte de un Grupo, no familiar esta vez, cuyo motivo de reunión no es el lazo familiar tradicional, sino una tarea puntual: un lazo con el saber del sistema, o mejor aún, un vínculo basado en el deseo de liberarse mediante un camino por el sistema. ayudándose juntos en el trayecto. Este proceso permite, mejor aún, que el sujeto retorne a su familia original, la acepte y hasta la modifique en algún punto, a partir de haberse podido pensar fuera de ella, sin haber tenido que construir otra familia artificial en el camino. Observé en mí mismo, y en otros, que muchas veces quedábamos repitiendo las posiciones neuróticas de la infancia, en los roles asumidos dentro de la “familia Ving Tsun”, o bien sustituyéndolos por roles contrarios, pero siempre enmarcados dentro del imaginario familiar sin poder pensarnos independientemente como sujetos y como grupo, fuera del marco de la tradición.
La valorización progresiva de los espacios dados a la palabra y al movimiento expresivo, y mis inicios en la práctica del zazen, me dieron bases nuevas para pensar en una concepción diferente del entrenamiento del cuerpo y la mente. sin tener que reproducir de forma calcada, el modelo cultural y familiar chino.
Luego de numerosas reuniones y conversaciones con momentos de mucha tensión y tristeza, mi renuncia fue aceptada en marzo de 2000. Una comitiva de la Escueta Moy Yat de Brasil Negó a la Argentina, y hubo reuniones privadas y grupales en las que se entrevistó a cada practicante para permitir que cada uno llegase a su decisión particular respecto del camino a seguir. La escuela argentina se vio dividida en dos grupos, que se fueron alineando naturalmente en la propuesta que más se acercaba a sus intereses personales. Finalizaba por el momento mi viaje de conocimiento con mi Maestro y mis compañeros hermanos de ving tsun, habiendo aprendido cinco de los seis niveles del sistema “puro y completo”. Este alejamiento, con mi aprendizaje incompleto, sin haber sido graduado oficialmente como Maestro por mi Sifu, era el precio que aceptaba pagar por hacer un camino auténtico por el arte marcial y el desarrollo personal que ya vislumbraba en
época.
En estos cinco años que han pasado desde entonces, he practicado con expertos en Kali, armas blancas, armas de impacto y de fuego, con el fin de completar la fase que quedó trunca en mi entrenamiento tradicional de armas de impacto y corte.
Necesito destacar especialmente el trabajo de investigación con el Profesor de Armas, Carlos Fernández Ablático, que me enseñó el uso inteligen:e de las armas de fuego cruzado, con la técnica de Wing Chung, pero también su abordaje de las armas blancas y de impacto.
Gracias a las posibilidades actuales de Internet, DVDs y videos, recopilando material original de la Hong Kong Ving Tsun Athlethic Association y los viajes de intercambio con otros maestros: hawkins Cheung (Línea Hawkins Cheung), Paolo Lampi “Lee Gar Hang” (Línea Lee Moy Shan), Will Visser (Línea Philipp Bayer-Wong Shun Leung) (viajes de estudio del Profesor Eduardo Carrizo), hemos llegado a una síntesis de los Bat Jaam Doa (Cuchillos de ocho Cortes) de la que estoy seguro que incluso mi maestro
sentiría orgulloso.
En cuanto al nuevo rol del Maestro Guía en contraste con el de Sifu tradicional, a partir de creer que la eficacia del sistema de transmisión se debía a los efectos simbólicos en la relación maestro-discípulo, más que en la adherencia a la tradición, había observado hacía un tiempo un video instruccional que me había dejado muy impresionado. Un profesor de defensa personal científica, pionero de la revolución psicológica en artes marciales, Blauer, de Canadá, había grabado los célebres “Panic attacks”, sesiones de combate de contacto con protecciones, que incluían diálogos y situaciones de interacción humana que no se daban en el combate del entrenamiento formal. Observé a Tony Blauer pasar de un role play verbal ,al iniciar una pelea de tipo callejera con un alumno. En medio de la pelea caía doblado de un golpe recibido en el hígado, y le reconocía a su alumno que el golpe le había dolido mucho. De pronto vi a un profesor talentoso, con una enorme capacidad combativa, que se metía dentro del campo, dejando atrás el rol usual de maestro clásico, para ingresar al centro del conflicto, y operar “implicado” en el campo, sin perder objetividad, pero definitivamente mostrándose humano y vulnerable.
A partir de allí, comencé a experimentar con una nueva forma de dirigir el proceso de aprendizaje, y a intentar delimitar un nuevo lugar como entrenador y guía desde el cual operar con mayor eficacia. Eso me obligó, al igual que mi formación tradicional incompleta, a entrenar con gente de afuera de mi grupo marcial, y a pelear con mayor frecuencia con practicantes de otros estilos y sistemas marciales para sustentar mi autoridad, no ya en un linaje puro, ni en la autorización tradicional oficial, sino en la “capacidad de hacer en el campo de lo real”.Acompañado sólo por una decena de personas, atravesando un profundo duelo, fundé Self Development Systems, “sistemas de desarrollo subjetivo”, como un espacio interdisciplinario de desarrollo personal en el que se proponía un entrenamiento de Wing Chun científico, conjugado con otras ciencias de Oriente y Occidente: meditación, grupos de reflexión analítica, espacios de lectura y video, danza contemporánea, crosstraining con otras artes marciales y deportes de combate, y el inicio del desarrollo de lo que se tornaría un sistema de defensa personal cientifico. El modelo familiar se reemplazó por un encuadre grupal donde las relaciones entre compañeros y el profesor guía estaban estructuradas por sus interacciones y no por un modelo familiar inconsciente (…)En diciembre de 2001, viajé
Nuevamente a eeuu para visitar a mi padre y para reconectarme con la practica de wc,
Tuve fortuna de poder conocer otras visiones del Sistema Wing Chung, y entrenar en la escuela del Sifu Hawkins Cheung de Los Angeles, california. Hawkins Cheung me resultó un maestro interesante. Sifu temperamental y apasionado, de muy pequeña estatura, discípulo directo de ip Man, había aprendido Karate al llegar a EE. UU. Para combinarlo con su wing Cheng con el fin de compensar la diferencia de tamaño que tenia con realicion a los norteamericanos. Consideraba que el corazon y motor del wing Chun era el espiritu y la actitud del practicante y no tanto la tecnica. Criticaba a los maestros q utilizaban sistemas de transmisión religiosos, impidiendo a sus alumnos la experiencia directa a traves de la practica de combate. Argumentaba q habia modificado su wc al llegar a Norteamérica y que cada uno tendria que hacer lo mismo en su transito x el sistema.
disculpen si se les hizo largo
-----Agregado el 26/2/2009 a las 12 : 42 : 22-----
y si esta algo mal escrito/copiado pregunten
Editado por her_wingchung - 25.02.2009 23:42 hs. | Motivo: Mensajes unidos automáticamente