#5 Re: Tipo De Motor, Cual Es Mejor????
Depende si lo podes pagar al TDI la dif es notoria, y lo amortizas con km.
Leete esto:
¿Diesel o gasolina?
Evolución de la venta de los diesel en España
La venta de automóviles dotados de motor diesel sigue su progresión. En el año 2000 los diesel representaron el 53,1% de las matriculaciones, frente al 50,4 del año 1999. Si echamos la vista atrás, hace 9 años sólo se vendía 1 coche diesel por cada 7 coches movidos con gasolina.
¿Por qué se venden tantos diesel ahora?
Son varios los factores que influyen en este avance imparable de los diesel: la mejora de las prestaciones y de la suavidad de funcionamiento gracias a la inyección directa y el turbo, con menos ruido y vibraciones, el menor precio del combustible y un consumo menor que los motores de gasolina. Atrás queda la imagen del diesel lento, ruidoso y humeante.
Hasta hace poco más de diez años la razón objetiva de la compra de un vehículo diesel se basaba en el bajo precio del gasóleo respecto a la gasolina y en un menor consumo. Por contra, además de un precio mayor, tenía que soportar vibraciones, ruido y un conjunto más limitado de prestaciones.
Hoy, las cosas han cambiado radicalmente: la diferencia de precio entre el gasóleo y la gasolina ha disminuido y los consumos de ambos tipos de motores han bajado considerablemente con respecto a los de hace una década si bien el de los diesel sigue siendo menor.
Pero hay un aspecto que en principio ensombrece algo este panorama: la versión diesel de un modelo suele ser más cara que el mismo modelo en su versión equivalente de gasolina. Esta diferencia sólo se puede compensar a medida que se recorren kilómetros, independientemente de los años que se tarde en recorrerlos.
Otros gastos a tener en cuenta
El coste de mantenimiento de un coche viene marcado por la periodicidad de las revisiones, que fijará el fabricante, y por la frecuencia y tipo de los cambios de piezas y el coste de éstas. Los motores de gasóleo son más resistentes que los de gasolina (duran más kilómetros en buenas condiciones de uso) y su mantenimiento resulta algo más barato, debido a que, según confirman especialistas y profesionales, los diesel sufren menos averías. Pero los arreglos en los motores de gasóleo son más caros, debido al mayor precio de las piezas de recambio y al mayor tiempo de mano de obra para la reparación, que se incrementa por la complejidad de la mecánica del los motores de gasóleo. Cada marca y modelo propone su propio kilometraje para las revisiones (desde cada 5.000 hasta cada 15.000 kilómetros) e incluso el aceite de recambio a usar, que puede tener precios bien distintos.
¿Cuántos kilómetros hay que recorrer para amortizar el diesel?
El diesel es ahorro a largo plazo.
Merece la pena preguntarse si el ahorro cotidiano que supone el menor consumo y coste del gasóleo es suficiente para decantarse por un coche diesel y desestimar el menor precio de compra de uno equivalente de gasolina. Si se hacen las cuentas, se comprueba que sólo a los muy aficionados al motor de gasolina que no quieren pagar un turbodiesel de inyección y a quienes hacen menos de 15.000 kilómetros al año o proyectan vender su coche en menos de 8 ó 10 años, les resulta rentable que el coche sea de gasolina. Si el ahorro en el momento de compra no es fundamental, el diesel será la mejor opción para la mayoría de los usuarios.
Y tú, ¿cuántos kilómetros haces al año?
Mayor valor de reventa
Otro aspecto a tener en cuenta es que, según los especialistas, en el mercado de segunda mano un vehículo con motor diesel de inyección se deprecia un 5% menos que su equivalente de gasolina. Otro dato: no es difícil conseguir el 50% del precio original por un diesel de cuatro o cinco años. Se compra más caro pero se puede vender también más caro. Sin embargo, tras la aparición de los motores turbodiesel de inyección y common rail, la cotización de los diesel antiguos ha descendido.
¿Y si cambia el precio de los combustibles?
Si ambos combustibles suben lo mismo y por tanto mantienen la diferencia de precio por litro, entonces disminuye el kilometraje para amortizar la diferencia. Si disminuye la diferencia de precio, y hay que recordar que el gasóleo soporta menos impuestos y es más caro de refinar que la gasolina, entonces el kilometraje de amortización aumenta. Si cambian ambos factores, echa mano de la calculadora ...
Para decidirse por la compra de un diesel, ¿sólo hay que pensar en la amortización por kilometraje?
No, hay otros factores a tener en cuenta y no sólo del precio de compra, a la hora de elegir diesel o gasolina.
El uso de un coche puede ser muy variado, y los motores no se adaptan por igual a las diferentes necesidades y condiciones de uso. Vamos a analizar qué motor es más adecuado según el uso y las condiciones de la vía, valorando especialmente las recuperaciones del motor a bajo y medio régimen, que permiten desenvolverse en el tráfico con el menor uso posible del cambio de marchas. Comparamos motores de potencias similares y de más cilindrada en el diesel.
Trayectos cortos: tanto si son en zona urbana o por carretera, los trayectos cortos penalizan especialmente a los motores diesel. Son motores más robustos, consumen menos, tienen un mejor rendimiento térmico (pierden menos calor) y tardan más en calentarse. Esto afecta tanto al desgaste del motor como al confort y seguridad de los ocupantes en zonas de clima frío, porque la calefacción tardará más kilómetros y tiempo en actuar que en un motor de gasolina. Incluso en algún modelo la calefacción necesita un refuerzo eléctrico. Ventaja para el motor de gasolina.
Ciudad: es sabido que para callejear, el ideal es un coche ligero y mucho par a bajo régimen. A modo de reflexión general, a igualdad de cilindrada, un motor atmosférico, sea diesel o gasolina, tiene una relación de compresión más alta que uno turbo y por tanto más par. Hasta que no empieza a soplar el turbo, el motor atmosférico responde mejor que el turboalimentado. De ahí la importancia que tiene en los motores turbo que este empiece a soplar a un régimen lo más bajo posible. Esta tarea no es fácil y ejemplos hay de motores muy potentes con poco par en baja que se arrastran por el tráfico urbano, especialmente en las arrancadas en los semáforos. Ventaja para el motor de gasolina.
Autopista y autovía: a velocidades legales, la ventaja es para el motor turbodiesel, que dispone de más par, aguanta mejor los repechos y adelanta en menos espacio. Cuanto más deprisa viajemos, más prima la potencia sobre el par motor y la ventaja cae del lado del gasolina. No hace falta recordar que la velocidad punta de los modelos de gasolina suele ser superior que la de los equivalentes con motor diesel y las aceleraciones también son mejores. Empate entre el motor de gasolina y diesel.
Carreteras de doble sentido: el motor diesel, gracias a su mayor par a medio régimen, permite afrontar mejor los adelantamientos. Cuanto peor sea el trazado y más tráfico haya, mejor resultado ofrece este motor. A la hora de realizar adelantamientos no resulta tan necesario anticipar la maniobra a base de reducir para lanzar el coche, que es una operación típica en los motores de gasolina cuando hay mucho tráfico, lo que redunda en una enorme dosis de seguridad activa. En carreteras de montaña, con el turbodiesel te limitas a frenar en las curvas y acelerar, olvidándonos de la palanca del cambio. Para sacar el máximo provecho al diesel en los adelantamientos, hay que llevar el motor a un régimen algo inferior al de soplado máximo del turbo, evitaremos que nada más comenzar la maniobra entre en acción el corte de inyección. Ventaja para el motor diesel.
El ruido:Al ralentí, comparando entre un diésel de última generación y un gasolina, y en frío, surgen algunas dudas, ahora bien, gana por goleada la gasolina si tenemos en cuenta los diésl antiguos.
Gracias a la insonorización y a un menor régimen de giro a la misma velocidad, en caliente los motores diesel llegan a sonar incluso menos que los de gasolina. Quizá el sonido del diesel sea de peor calidad que el gasolina, pero puede ser más homogéneo, más igual, a lo largo de su margen de utilización, sin esas resonancias que se producen en muchos motores de gasolina a 3.000 vueltas y que resultan muy molestas. En cualquier caso, sobre gustos, o sonidos, no hay nada escrito.
Diferencias mecánicas
Los motores diesel de hoy en día se parecen muy poco a los de hace unos pocos años. No sólo ha aumentado su rendimiento gracias a la inyección del combustible directamente en la cámara de combustión en lugar de la precámara, también se ha suavizado su funcionamiento, disminuido el ruido y aumentado el régimen de giro del motor, hasta el punto de que muchos motores alcanzan 5.000 rpm. Todas estas transformaciones han permitido incrementar de manera notable sus prestaciones y disminuir su consumo, con un rendimiento termodinámico superior a los motores de gasolina y un funcionamiento cada vez más parecido a estos.
Para efectuar estos cambios, el motor diesel ha incorporado elementos mecánicos de los que carecen por regla general los motores de gasolina y que suponen un teórico encarecimiento del producto y una posible fuente de averías.
No hay unanimidad a la hora de determinar si estos elementos suponen un encarecimiento real del motor diesel frente al equivalente de gasolina. La lógica dice que sí, pero en la práctica parece que el fabricante repercute el precio que considera que un posible comprador está dispuesto a pagar por esta tecnología, a modo de "prima" o sobreprecio en función del caché de la marca.
Las diferencias mecánicas respecto al motor de gasolina son básicamente tres: la bomba de inyección de alta presión con los inyectores, el turbo y el intercambiador de calor, que requieren de ciertos cuidados para obtener la máxima fiabilidad.
En cuanto al sistema de inyección del gasóleo, la única precaución a tomar es la de hacer el cambio periódico del filtro del gasóleo y eliminar cualquier rastro de agua del combustible. El intercambiador no necesita de ningún cuidado especial y es la pieza menos susceptible de averiarse en función del trato que reciba el motor.
El turbo es el punto débil de esta tecnología. A plenos gases la turbina puede alcanzar regímenes de giro de 200.000 revoluciones por minuto y temperaturas de 1.000° centígrados, lo que supone una sobrecarga térmica enorme para el eje de la turbina, engrasado a presión con el mismo aceite del motor. Si en estas circunstancias se apaga el motor, el aceite llega a carbonizarse en el eje de la turbina y en poco tiempo se provocará la avería del turbo. De ahí la recomendación de dejar enfriar el motor unos minutos antes de apagarlo después de circular a tope, por ejemplo en la subida de un puerto o en un tramo de autopista a mucha velocidad. Para evitar estos daños algunos fabricantes incorporan un motor eléctrico para asegurar la correcta refrigeración del turbo con el motor parado.
Y para terminar, una breve reflexión sobre el cambio de hábito que supone pasar de un motor de gasolina a un diesel a la hora de realizar los adelantamientos. Frente al gasolina, que obliga a reducir marchas para subir el régimen del motor y disponer de más capacidad de respuesta, el diesel, con mucho más par a medio régimen, pide incluso subir de marchas para dejar caer algo el motor de vueltas, en torno al régimen de par máximo (2.000 rpm) y poder disponer de margen suficiente para no encontrarnos con el corte de inyección en mitad de la maniobra.
Con todo esto... que cada uno saque sus propias conclusiones y elija lo que mejor le convenga... lo cierto es que son igualmente buenos los motores diesel como los gasolina.