Michael Schumacher podrá presumir que el 2002 fue un año de fantasía, pero para la fórmula uno representó una pesadilla que quiere poner en el olvido lo más pronto posible.
El piloto alemán hizo historia al ganar su quinto campeonato, empatando al argentino Juan Manuel Fangio, cuyo récord de cinco títulos había estado intocable desde la década de los 50.
Y todo hace pensar que Schumacher no tendrá problemas en conseguir una sexta corona en la temporada que se avecina.
Pero el éxito de Schumi en las pistas, ganando 11 de las 17 carreras de la temporada, no se tradujo en bonanza para la F1.
El interés de los aficionados mermó notablemente, lo que se reflejó en el descenso de la sintonía por televisión. Todavía más inquietante fue el hecho que varias escuderías tienen sus finanzas en mal estado debido al alejamiento de patrocinadores.
Resignados, Williams y McLaren, los dos equipos llamados a darle la pelea a Ferrari, tiraron la toalla temprano ante el dominio que rayó en lo grosero de la escudería italiana.
Bernie Ecclestone y Max Mosley, los hombres fuertes de la F1, prometieron cambios para el 2003 para revertir el panorama.
El brasileño Rubens Barrichello, compañero de Schumacher, ganó cuatro pruebas, con lo que Ferrari acaparó 15 de las 17. Ralf Schumacher de Williams obtuvo un triunfo y el restante fue para el escocés David Coulthard de McLaren.
No faltó la interrogante sobre si el crédito de las victorias de Schumacher obedecía a la capacidad de su bólido o a la pericia del alemán de 33 años, que ha sumado 64 victorias, 13 más que el número dos Alain Prost y 23 más que Ayrton Senna.
"Es innegable que es un gran piloto, pero no creo que sea invencible", llegó a declarar el colombiano Juan Pablo Montoya, quien ganó siete poles en el 2002, pero nunca pudo subir a lo más alto del podio para Williams.
Las conquistas de Schumacher fueron incontables: mayor cantidad de victorias en una temporada (11), más puntos en una temporada (144), mayor brecha de puntos con el subcampeón (67), mayor cantidad de victorias en la historia (64).
Schumacher y Barrichello hicieron el 1-2 diez veces para darle a Ferrari 221 puntos, escoltados por Williams (92) y McLaren (67).
¿La respuesta de Ecclestone?
"Les puedo garantizar que no tendremos otra temporada así", indicó. "El próximo año volveremos a tener un campeonato entretenido y reñido".
Schumacher se dio el lujo de humillar a sus rivales, lo que dio pie a encendidos debates.
El episodio más polémico de produjo durante el Gran Premio Austriaco. Barrichello iba en la delantera, pero se le ordenó dejarse rebasar por Schumacher.
Lo inverso ocurrió en el GP Estadounidense cuando Schumacher iba a la cabeza, pero se dejó vencer por Barrichello.
Ambos fueron abucheados cuando subieron el podio y el diario alemán Bild acusó a Schumacher de "ridiculizar" el deporte.
Mientras Schumacher hacía historia en el 2002, la F1 perdía equipos y aficionados.
Prost se declaró en bancarrota apenas días antes del comienzo de la temporada. Arrows no pudo competir en seis de las últimas siete carreras debido a dificultades financieras.
Con Arrows fuera de contienda, sólo diez equipos competirán en la temporada del 2003 que tendrá un calendario reducido a 16 pruebas. El GP Belga fue descartado, luego que sus organizadores desoyeron el pedido de prohibir la publicidad de marcas de cigarrillos.
Equipos como Jordan y Minardi apenas salen a flote financieramente. Jaguar ha tenido que reducir su plantilla de empleados.
Para el 2003, la F1 estrenará cambios.
Se dispuso que las sesiones clasificatorias se hagan los viernes y sábados, en vez de una sola jornada; se modificó el sistema de puntuación; y se dejó a criterio de las escuderías qué cantidad de ensayos hacen.
Procurando evitar que se vuelvan a repetir los episodios en Austria y Estados Unidos, se prohibió a los equipos arreglar el orden de llegada de sus pilotos.
Pero entre las propuestas que no fueron tenidas en cuenta figuran la de que los pilotos se alternen al comando de distintos autos en las primeras diez carreras y la de que se le imponga un lastre a los autos más rápidos.
En la fórmula indy, el equipo Penske se pasó a la IRL, pero Sam Hornish logró contener a la dupla brasileña de Penske formada por Helio Castroneves y Gil de Ferrán, apuntándose su segunda corona consecutiva.
El brasileño Cristiano da Matta acumuló siete victorias y se llevó el campeonato de la atribulada serie CART.
Honda y Toyota, fabricantes de motores, así como varios pilotos, entre ellos Michael Andretti, decidieron irse con la IRL a partir del 2003.
Otro golpe que acusó la CART fue la decisión tomada por da Matta de imitar el ejemplo de los ex campeones Jacques Villeneuve, Alex Zanardi y Montoya cambiando de toldas a la FI la próxima temporada.