Muestra de Roberto Matta
-
Una pareja de enamorados se abraza en un jardín mientras las estrellas brillan y otras dos personas miran la escena. El título de la obra, en francés, puede traducirse por "estrella de los jardines". Pero no es un jardín romántico, la luz es fantasmal, las estrellas son de colores extraños, las figuras tienen algo de humanoides. La obra es apenas una muestra del mundo fantástico de Roberto Matta (1911-2002), el gran pintor surrealista chileno que en 1972 donó una serie de 52 grabados al Museo de la Solidaridad Salvador Allende. Hasta el 5 de setiembre, sus obras pueden verse en el Centro Cultural Borges.
Un poquito de su historia:
Hijo de una tradicional familia chilena los Matta Echaurren, Roberto vivió una vida a caballo entre América y Europa. Estudió arquitectura en su país y en la década de 1930 se estableció en el taller de Le Corbusier, en París. Conoció a Lorca y a Dalí en un viaje a España, se acercó al líder de los surrealistas franceses, André Breton. En vísperas de la Segunda Guerra Mundial, se mudó a Nueva York con otros artistas del círculo surrealista como Duchamp y Tanguy para deslumbrar allí a los jóvenes vanguardistas estadounidenses, entre ellos Pollock y Rothko. El escritor Octavio Paz ha señalado ya la deuda que Pollock y otros grandes nombres del expresionismo abstracto de la década de 1950 tienen con Roberto Matta.
"Matta tuvo sus peleas con Breton, fue y volvió del surrealismo europeo en los 50, redescubrió el arte precolombino en un viaje a México, se comprometió con la Revolución Cubana en los 60, volvió a pintar figuras humanas y murió a los 91 años en Italia", cuenta Andrea Salice, coordinadora de la muestra del Borges.
Algo de esa vida se puede apreciar en estas obras. Allí están las figuras humanas que recuerdan por sus rasgos a personajes de los códices aztecas, reunidas en una serie de aguafuertes titulada "Verbo de América", de 1985. Para esa serie, Matta se inspiró en obras de grandes maestros de la literatura latinoamericana, como García Márquez, Guillén, Martí o Darío. En otro rincón, el mundo de Don Quijote vuelve en serigrafías montadas como un itinerario de viajes y en otras litografías, que recuerdan a las historietas.
"Sus cuadros no son transcripciones de realidades vistas o soñadas, sino recreaciones de estados anímicos y espirituales, lo no visto se hace visible", escribió Octavio Paz. "Roberto Matta era sobre todo un poeta, un hombre de la tierra, un gran imaginativo", dice Carmen Waugh, directora del Museo de la Solidaridad Salvador Allende. Reabierto en Santiago de Chile en 1992, el museo reúne más de mil obras de grandes artistas contemporáneos Matta, Miró, Calder, Vasarely donadas desde la década de 1970 como un apoyo al pueblo chileno luego del golpe de 1973.
----------------
parece bastante interesante la muestra...... voya tratar de darme una vueltita y comento luego.... si alguien va chusmee
saludios!
