y supuestamente es como dice Zero:Cool, pero no se si ni asi se oiria, o depende de la distancia al objeto, porque si estamos en el espacio el sonido no se puede propagar en la distancia de la que estamos del objeto, porque no hay aire para que se propague el sonido, puede haber algun otro elemento quisas que lo pueda propagar, algun gas espacial, dependiendo el caso tambien es dificil de comprobar esto, agregado, aca dejo una explicacion mejor que la mia, que cita ejemplos, sacada de una pagina:
Detonaciones silenciosas
De todos modos, el punto al que casi siempre acaba por recurrirse como paradigma de lo poco serias que son ciertas escenas en el cine de ciencia-ficción es el de las explosiones espaciales. Es un hecho bien conocido que el sonido, tal y como lo percibimos, tiene su origen en la vibración de un medio material. Puesto que en el espacio no hay una densidad de materia apreciable (lo que conocemos como "vacío") parece obvio que en semejante entorno la posibilidad de escuchar algo resulta bastante remota. Este tema esta particularmente bien desarrollado en 2001, una odisea del espacio, en la que el Kubrick nos regala con unas fantásticas secuencias de naves deslizándose por el espacio en medio de un impresionante silencio.
Y sin embargo, una vez más un análisis detallado del problema complica bastante las cosas. Para empezar, no en todos los escenarios asociados a la presencia de vacío es posible afirmar tajantemente que es imposible escuchar una explosión. Por ejemplo, en una escena de la película Wing Commander (que en otros aspectos no es precisamente un prodigio de consistencia) una nave se encuentra posada y escondida en el fondo de un cráter, imitando a un submarino de la SGM. La tripulación escucha angustiada como sus enemigos bombardean la superficie del asteroide en el que se encuentran intentando destruirles. Sonido de explosiones que en este caso concreto resulta perfectamente coherente, puesto que se propaga a gran velocidad por el lecho de roca sobre el que se apoya su nave y desde ahí puede pasar fácilmente al casco y a los oídos de los tripulantes. Algo parecido sucede en la célebre secuencia del ataque final a la Estrella de la Muerte en La guerra de las galaxias: aunque las explosiones derivadas del bombardeo de las fuerzas rebeldes tienen lugar sobre la superficie de la estación de combate, expuesta al vacío, cualquier persona situada dentro de la misma puede percibirlas perfectamente al propagarse el sonido a través del metal de la infraestructura.
Esta es una situación hasta cierto tipo tramposa, puesto que sólo parte de la explosión tiene lugar en el vacío y lo que se escucha corresponde a la interacción con un medio material que sí puede conducir el sonido. Sin embargo, ni siquiera una detonación rodeada de vacío tiene por qué ser absolutamente sorda. En efecto, en determinadas condiciones una explosión puede crear, durante unos segundos, un volumen de espacio en el que la densidad de materia sea distinta de cero. Y si la densidad de materia no es nula el sonido puede propagarse en su interior. Este es un fenómeno bien conocido por cualquier astrónomo: cuando una estrella se transforma en nova o supernova, normalmente aparece una nebulosa de enormes proporciones formada por los gases y la materia en expansión asociada a ella.
Un magnífico ejemplo de este mecanismo de transmisión de sonidos a través del vacío lo encontramos en uno de los momentos cumbres de la película Alien, el octavo pasajero. Con toda la tripulación eliminada por el alienígena, Ripley decide abandonar y destruir la Nostromo, probando suerte en la nave auxiliar de rescate. En una secuencia memorable, escuchamos el despegue de la nave mientras va rodando por el carril de lanzamiento. Uno segundos más tarde, la nave queda en silencio mientras vemos como la Nostromo se va haciendo más y más pequeña detrás de nosotros. Y entonces se producen una serie de detonaciones que son perfectamente escuchadas por Ripley a bordo de la nave auxiliar en la que se encuentra.
¿Cómo es posible tal cosa? Para descifrar este misterio tenemos que analizar la secuencia detalladamente. En el momento de producirse el fallo del sistema de refrigeración en el Nostromo tiene lugar una primera detonación. Esta explosión se escucha en la nave auxiliar como un sonido chirriante que se corresponde con la llegada del frente de la onda de choque de la materia vaporizada. A continuación la nave aparece sumergida dentro de la turbulencia de la nube de restos en expansión, que se escucha como un rugido profundo y produce una fuerte vibración estructural. El ciclo frente de onda / régimen turbulento se repite en varias ocasiones, correspondiendo con la detonación de varias explosiones secundarias.
Lo que esta secuencia nos está poniendo de manifiesto es que, en determinados casos, una explosión no necesita de un medio material sobre el que generar una onda acústica que pueda ser escuchada puesto que el mismo proceso de la explosión es capaz de generar esa onda de presión, bien al alcanzar a la nave desde la que escuchamos la explosión, bien al permanecer ésta sumergida dentro de su radio de influencia. Cuando un objeto de regulares dimensiones se vaporiza en mitad del espacio, toda su materia, convertida en plasma, se expande hacia el exterior desde el punto de la explosión. En estas condiciones, cualquier nave que se encuentre por los alrededores y reciba el impacto de ese frente de materia sufrirá una perturbación que podría traducirse en un sonido e incluso podría captar los sonidos de la explosión original que viajan junto con la materia expulsada por ella siempre que la nube sea lo bastante densa para ello.
¿Cuál es la distancia a la cual puede percibirse una explosión de estas características? No mucha, sin duda. Asumiendo que toda la masa del objeto se distribuyera uniformemente en una corteza esférica de espesor fijo en torno al punto de la explosión, conforme se vaya expandiendo esa esfera la densidad del frente de materia irá decayendo según el cubo de la distancia recorrida. En el caso de una nave espacial estratificada en diferentes cubiertas, como la Nostromo, la detonación no tiene forma esférica, sino circular, debido a que la base de cada una de las cubiertas dificulta la explosión en dirección axial y la favorece en sentido radial. Según este esquema el efecto en el plano de la explosión será mayor, debido a la mayor densidad, pero fuera de él no se percibirá prácticamente nada. En cualquier caso, es perfectamente factible conseguir densidades de materia equivalentes a la de la atmósfera terrestre a docenas de metros de la explosión original.
Este mecanismo puede ampliarse a otro fenómeno a menudo criticado: el que se escuche el paso de una nave espacial. En este caso, la nube de materia en expansión está formada por la pluma de gases asociada al sistema de impulso. En efecto, si la nave se mueve de acuerdo con el principio de acción y reacción, al tener sus motores en marcha mantiene tras de si un volumen de espacio en el que ya no existen condiciones de vacío por estar ocupado por los gases de escape. Si otra nave interactúa con dicho volumen (situándose por ejemplo detrás de las toberas de la primera nave), escuchará perfectamente el sonido de los motores de la nave que va delante de ella mientras esté bañada por sus gases en expansión expulsados. Y, curiosamente, el sonido que se percibiría tendría muchos números para ser parecido al que todos asociamos al paso de un Tie Fighter, por ejemplo.
Truenos entre las estrellas - Cristóbal Pérez-Castejón
http://www.drimar.com/users/bibliopo...o/crom0007.htm La nota de la pagina es interesante toca otros analisis cientificos de la ciencia ficcion, como el tema de la luz y el movimiento en el espacio.