#1 China envía su primer astronauta al espacio y ya sueña con la Luna
Cuentan que el primer hombre que quiso llegar a la Luna era chino. La leyenda se sitúa alrededor del siglo XII, y hay gráficos que muestran al protoastronauta sentado en una silla que carga unos cohetes con pólvora en el respaldo. Por la explosión, el hombre logra elevarse unos metros del suelo... aunque sigue muy lejos de la Luna.
Luego de más de una década de pruebas, ahora China lanzará su primera nave tripulada, algo con lo que sueña desde los 60, cuando sólo rusos y estadounidenses aspiraban a un lugar en el espacio. No se sabe la fecha, aunque se descuenta que será este mes, que es el mes patrio chino.
El Shenzhou V ("nave sagrada", en mandarín), partirá de la base de Jiuquan —el Houston chino—, en Gansu, al noroeste del país. La nave es una superación técnica del Soyuz ruso, mide 8,65 metros, 2.8 metros de diámetro y pesa 7,8 toneladas.
Aunque tiene espacio para tres tripulantes, el viaje de bautismo lo haría sólo uno y podría estar 24 horas en el espacio.
Pero China va por más, ya que aspira a llegar a la Luna pronto —hablan de 2005— , montar una estación espacial y enviar una sonda a Marte en 2020. Los chinos han lanzado satélites desde hace 30 años y desde 1999 enviaron 4 naves no tripuladas.
Con un insólito criterio de adecuación, en febrero, luego del desastre del Columbia en EE.UU., los chinos confirmaron el envío de su primer "taikonauta" al espacio. Entonces se mencionó el nombre de Chen Long, un joven piloto del Ejército Popular de Liberación, como el gran elegido. El programa fue ocultado bajo siete llaves y ligado a muerte al secreto militar. En 1996, en total sordina, llegó la catástrofe cuando una de las pruebas falló. Fuentes occidentales hablaron de 200 muertos que, traducidos al oscuro discurso político chino se convirtieron en apenas 5.
La competencia por el espacio es también una carrera por el conocimiento. Según le dijo a The New York Times Charles Vick, consultor de globalsecurity.org y experto de los programas espaciales chino y ruso, los chinos iniciaron su programa de vuelos tripulados en reacción a la tecnología desplegada por EE.UU. en la primera Guerra del Golfo, en 1991. En 1996, las compañías estadounidenses Loral y Hughes Electronics fueron acusadas de asesorar a los asiáticos y desde entonces, los distintos gobiernos norteamericanos intentaron poner freno a la competencia china.
La carrera del espacio parece por momentos tomar la forma de una nueva Guerra Fría del siglo XXI. El año pasado, la administración Bush excluyó a China del Congreso Mundial Del Espacio en Houston y la NASA le negó participación en la Estación Espacial Internacional. Mientras hay especialistas del norte que minimizan el riesgo por el despliegue chino en términos estratégicos y comerciales, otros se inquietan.
Para el ex senador John Glenn, quien fue el primer estadounidense que orbitó la tierra, "será un amargo despertar el día en que la gente comprenda que los chinos son una competencia real" en la carrera espacial.
Según la agencia Reuters, Glenn es de los que cree que China, que hoy es la 6ta. economía del mundo, será pronto la prime ra, lo que hace pensar que habrá mucho dinero y mucho tiempo para dedicarse a ser los mejores. La paciente medida del tiempo que cultivan los chinos, lejos del aceleramiento y el derroche occidental, lleva a pensar que el próximo hombre que pisará la Luna tendrá ojos rasgados.
Fuente: Clarin
Luego de más de una década de pruebas, ahora China lanzará su primera nave tripulada, algo con lo que sueña desde los 60, cuando sólo rusos y estadounidenses aspiraban a un lugar en el espacio. No se sabe la fecha, aunque se descuenta que será este mes, que es el mes patrio chino.
El Shenzhou V ("nave sagrada", en mandarín), partirá de la base de Jiuquan —el Houston chino—, en Gansu, al noroeste del país. La nave es una superación técnica del Soyuz ruso, mide 8,65 metros, 2.8 metros de diámetro y pesa 7,8 toneladas.
Aunque tiene espacio para tres tripulantes, el viaje de bautismo lo haría sólo uno y podría estar 24 horas en el espacio.
Pero China va por más, ya que aspira a llegar a la Luna pronto —hablan de 2005— , montar una estación espacial y enviar una sonda a Marte en 2020. Los chinos han lanzado satélites desde hace 30 años y desde 1999 enviaron 4 naves no tripuladas.
Con un insólito criterio de adecuación, en febrero, luego del desastre del Columbia en EE.UU., los chinos confirmaron el envío de su primer "taikonauta" al espacio. Entonces se mencionó el nombre de Chen Long, un joven piloto del Ejército Popular de Liberación, como el gran elegido. El programa fue ocultado bajo siete llaves y ligado a muerte al secreto militar. En 1996, en total sordina, llegó la catástrofe cuando una de las pruebas falló. Fuentes occidentales hablaron de 200 muertos que, traducidos al oscuro discurso político chino se convirtieron en apenas 5.
La competencia por el espacio es también una carrera por el conocimiento. Según le dijo a The New York Times Charles Vick, consultor de globalsecurity.org y experto de los programas espaciales chino y ruso, los chinos iniciaron su programa de vuelos tripulados en reacción a la tecnología desplegada por EE.UU. en la primera Guerra del Golfo, en 1991. En 1996, las compañías estadounidenses Loral y Hughes Electronics fueron acusadas de asesorar a los asiáticos y desde entonces, los distintos gobiernos norteamericanos intentaron poner freno a la competencia china.
La carrera del espacio parece por momentos tomar la forma de una nueva Guerra Fría del siglo XXI. El año pasado, la administración Bush excluyó a China del Congreso Mundial Del Espacio en Houston y la NASA le negó participación en la Estación Espacial Internacional. Mientras hay especialistas del norte que minimizan el riesgo por el despliegue chino en términos estratégicos y comerciales, otros se inquietan.
Para el ex senador John Glenn, quien fue el primer estadounidense que orbitó la tierra, "será un amargo despertar el día en que la gente comprenda que los chinos son una competencia real" en la carrera espacial.
Según la agencia Reuters, Glenn es de los que cree que China, que hoy es la 6ta. economía del mundo, será pronto la prime ra, lo que hace pensar que habrá mucho dinero y mucho tiempo para dedicarse a ser los mejores. La paciente medida del tiempo que cultivan los chinos, lejos del aceleramiento y el derroche occidental, lleva a pensar que el próximo hombre que pisará la Luna tendrá ojos rasgados.
Fuente: Clarin
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(sin onfesas a nigun riental que peuda llegar a leer esto)