El Padre de la Teoría de la Evolución

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      • 26/02/03
    #1 El Padre de la Teoría de la Evolución

    Las investigaciones de un científico de la Cardiff University han permitido sacar a la luz información documental sobre la teoría de la evolución por selección natural que fue escrita 60 años antes de que Darwin hiciera lo propio con su “Origen de las Especies”.

    Paul Pearson realizó tan extraordinario hallazgo en una rara publicación de 1794, escrita por el geólogo James Hutton. Darwin publicó su obra en 1859.

    El trabajo de Hutton ocupa tres volúmenes y más de 2.000 páginas. Pearson encontró una copia en la National Library of Scotland; hacia la mitad del segundo volumen, se incluye un capítulo completo dedicado a la teoría de la selección. Parece ser una ampliación de un texto anterior, un manuscrito no publicado del propio Hutton (“Elements of Agriculture”).

    Los experimentos de Hutton sobre la cría de animales y plantas le permitieron observar la aparición de nuevos rasgos en cada generación. Él creía que esta variación pasaba a la descendencia, a diferencia de muchas otras inducidas por diferencias en el suelo o el clima.

    Hutton llegó a afirmar que “aquellos que se alejan de la constitución mejor adaptada, perecerán con mayor probabilidad”, mientras que los mejor adaptados sobrevivirán para multiplicar su raza. Por tanto, las especies estarían continuamente adaptándose a las condiciones locales, y también a las de un entorno cambiante.

    En opinión de Pearson, aunque Hutton jamás utilizó el término, el científico estaba claramente articulando el principio de la evolución por selección natural. Sin embargo, rechazaba la idea de las transformaciones entre especies. Para él, todo consistía en cómo especies creadas de manera separada se adaptaban a las condiciones locales.

    Por su parte, Darwin siempre había mantenido, como muestran sus cuadernos, que había llegado a su principio de la selección natural de forma independiente a dos autores anteriores, Patrick Matthew (que lo describió en 1831) y Williams Wells (en 1818).

    Sin duda, parece algo más que una coincidencia el hecho de que tanto Wells, como Matthew y Darwin, fueran educados en Edinburgh, la ciudad en la que vivía Hutton, un lugar famoso por sus clubes científicos y sociedades. Así, es posible que Darwin adoptara las ideas de Hutton de forma involuntaria, quizá recordando conceptos medio olvidados de sus días de estudiante, mientras se esforzaba en explicar las muchas observaciones sobre especies y variedades que realizó durante su histórico viaje a bordo del HMS Beagle.

    Desde este punto de vista, Darwin se merece el crédito obtenido, al aplicar el principio a la transformación de las especies y al recoger las evidencias que acabaron convenciendo al mundo científico.

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    10 comentarios / 12892 Visitas

    • Cobet
      Invitado
    23/10/2003
    #2
    Hutton o Darwin? :angustiad

    ¿El padre de la Teoría de la evolución? Pues, otro eslabón perdido...:o

    Saludos!:sonrisa5:
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    23/10/2003
    #3

    Puff, ya no queda nada original...
    Interesante la info, me deja pensando... cuantas cosas (libros, anotaciones, etc) estaran por ahi sin que nadie sepa... nadie clasifica (de leer ni hablar parece) los libros y lo demas??? PQ no creo que la National Library of Scotland sea una biblioteca de barrio... (yo siempre poniendo el dedo en la llaga)

    S2, Capis.

    • PoetaCamba
      Invitado
    24/10/2003
    #4

    mira vos.. asi que no era darwin.. y esto puede ser posible que alla pasado con otros grandes cientificos... y como decis _Capis_.. cuanta informacion escrita, perdida en el tiempo, que nunca llego a la luz, que se perdio o se destruyo

    • Cobet
      Invitado
    24/10/2003
    #5

    Yo no sé qué pasa... pero la verdad es que cada vez descreo más de todo. ¿Estaremos viviendo en una nube de ped**?:angustiad

    Me pongo a releer threads anteriores, y me pregunto, ¿cuántas cosas de las que publicamos son realmente verdades? :angustiad

    Si nos paramos sobre una realidad ficticia, ¿Qué de lo que sabemos es cierto? :angustiad

    Bah! Mejor no pensar tanto... mejor seguir comprando espejitos de colores... con el mejor de los espíritus críticos... :o

    Y sí, hoy es uno de esos días... :risita: ¡Tenía que decirlo...! :sincara:

    Saludos!:sonrisa5:

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      • 14/10/03
    24/10/2003
    #6

    Es un poco rídiculo tratar de establecer quien o quienes son padres de tal teoría cíentifica. La producción de conocimiento no es el resultado de un trabajo individual (ni siquiera para el caso de un matemático loco encerrado en una pieza), sino que es un producto del esfuerzo de toda la humanidad. Si darwin hubiese sido criado en uan jaula, y solo leído, por ejempo, el principito (si, ya sé, es del siglo XX), nunca habría podido desarrollar su teoría de la evolución.
    Darwin vivía en un mundo donde la sociedad se estaba tranformando. Donde siempre habian habido pequeñas casitas, se estaban instalando grandes fábricas con sus chimeneas. donde antes dominaban señores feudales, comenzaban a dominar la burguesía, donde siempre se había trabajado de la misma forma, durante 100 de años, los procesos de trabajo comenzaban a modificarse violentamente, al ritmo de las máquinas, etc., etc.
    comenzaba a imponerse la idea de que la misma sociedad humana misma (después de más de 200 años de cambios violentos -para los párametros de entonces- en inglaterra).
    Cómo no se iba a desarrolla una teoría de la evolución humana? Esta fue el resultado necesario, producto de el desarrollo de la humanidad.

    volviendo a la supuesta, e inutil, paternidad de hutton, a mi entender, la clave en darwin esta en lo que se llama el salto de cantidad en cualidad, esto es cuando una adaptación deriva en un desarrollo de la especie.

    la idea de:

    “aquellos que se alejan de la constitución mejor adaptada, perecerán con mayor probabilidad”, mientras que los mejor adaptados sobrevivirán para multiplicar su raza. Por tanto, las especies estarían continuamente adaptándose a las condiciones locales, y también a las de un entorno cambiante."

    Aparte de ser demasiado abstracta, es casi tan vieja como la humanidad, o porlo menos tiene más de 2000 años.

    para entender mejor la evolución, hay un antropologo, Stephen hay Gould (aparece en el episodio de los simpson, cuando lisa encuentra el esqueleto del angel) y un biologo, lewonting, que escriben textos de divulgación bastante claros, pero que también introducen las polemicas actuales sobre la evolución.

    Encontre un texto del primero, en castellano, acá:

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    saludos

    • Cobet
      Invitado
    25/10/2003
    #7
    ¡Bienvenido martinm!

    Mensaje original de martinm
    Es un poco rídiculo tratar de establecer quien o quienes son padres de tal teoría cíentifica.
    Bueno, quizás resulte un tanto absurdo, pero al menos a mí, no me provoca risa...

    La producción de conocimiento no es el resultado de un trabajo individual (ni siquiera para el caso de un matemático loco encerrado en una pieza), sino que es un producto del esfuerzo de toda la humanidad. Si darwin hubiese sido criado en uan jaula, y solo leído, por ejempo, el principito (si, ya sé, es del siglo XX), nunca habría podido desarrollar su teoría de la evolución.
    Darwin vivía en un mundo donde la sociedad se estaba tranformando. Donde siempre habian habido pequeñas casitas, se estaban instalando grandes fábricas con sus chimeneas. donde antes dominaban señores feudales, comenzaban a dominar la burguesía, donde siempre se había trabajado de la misma forma, durante 100 de años, los procesos de trabajo comenzaban a modificarse violentamente, al ritmo de las máquinas, etc., etc.
    comenzaba a imponerse la idea de que la misma sociedad humana misma (después de más de 200 años de cambios violentos -para los párametros de entonces- en inglaterra).
    Cómo no se iba a desarrolla una teoría de la evolución humana? Esta fue el resultado necesario, producto de el desarrollo de la humanidad.
    Sí, es muy cierto lo que decís. Generalmente la formulación de una determinada teoría es producto del trabajo de uno o unos pocos individuos que se han apoyado en el trabajo de otros. Vistas así las cosas, una tal teoría tiene su propia evolución ( ), que resulta en su postulación.
    El caso es que es bien distinto, apoyarse en el trabajo de otros para tener una idea original, que copiar la idea original de otros. Supongo que al "creador" de la originalidad, se lo puede llamar "el padre de la teoría". Y no es tan absurdo en términos de la verdad para la posteridad, ni en términos de los réditos que pudieran significar. Y más aún, cuando terminamos enterándonos, que el padre de la radio no fue Marconi, sino Tesla, o que el padre del teléfono no fue Bell sino un italiano apellidado Meucci. O de que quizás y sólo quizás, Mileva haya formulado matemáticamente la teoría de la relatividad y no Einstein...¿De cuántos errores estará plagada nuestra historia?

    volviendo a la supuesta, e inutil, paternidad de hutton, a mi entender, la clave en darwin esta en lo que se llama el salto de cantidad en cualidad, esto es cuando una adaptación deriva en un desarrollo de la especie..
    Bueno, el resto son teorías. Y enfrente de Darwin, está Lamarck, con su idea de que es el ambiente el que opera en los individuos "obligándoles" a adaptarse mediante mutaciones. Muy interesante el artículo que nos dejaste. Y muy interesante comprobar que seguimos manejándonos con teorías -y opiniones- encontradas. Ojalá algún día sepamos. :o

    Saludos!
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      • 25/02/03
    25/10/2003
    #8

    muy bueno el articulo, seguramente Darwin se vio influenciado y habra tomado como referecncia los trabajos anteriores realizados por Hutton.

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      • 14/10/03
    27/10/2003
    #9

    Pego este capitulo de un libro de un biologo, Lewontin, que si bien no agrega nada al debate sobre la "paternidad de la teoria de la evolución", puede tener la utilidad de abrir un thread nuevo.

    Saludos

    Ciencia como acción social.
    Biology as Ideology
    R. C. Lewontin

    Las páginas anteriores se han referido a un prejuicio ideológico particular de la biolgía moderna. Dicho prejuicio consiste en asumir que todo lo que somos, nuestra salud y nuestra enfermedad, nuestra riqueza, nuestra pobreza, y la estructura misma de la sociedad en la que vivimos está, en última instancia, codificada en nuestro ADN. Nosotros somos, según la metáfora de R. Dawkins, torpes robots creados por nuestro ADN, cuerpo y mente. Pero la visión de que estamos totalmente a merced de fuerzas internas presentes en nosotros mismos desde el nacimiento es parte de un compromiso ideológico que lleva el nombre de reduccionismo. Por reduccionismo queremos decir que el mundo está roto en pequeños pedazos y piezas, cada uno de los cuales tiene sus propias propiedades y que, al combinarse, hacen cosas mas grandes. Los individuos hacen a la sociedad, por ejemplo, y la sociedad no es mas que la manifestación de las propiedades de seres humanos individuales. Las propiedades internas individuales son las causas, y las propiedades de la sociedad en su conjunto son el efecto de esas causas. La visión individualista del mundo biológico es simplemente un reflejo de las ideologías de las revoluciones burguesas del siglo XVIII que ubicaron al individuo en el centro de todo.

    Esta visión sobre causas y efectos y la autonomía de las partes individuales no solo resulta en la creencia de que fuerzas internas mas alla de nuestro control gobiernan lo que somos como individuos. También postula un mundo externo con sus propias partes, sus propias leyes, el cual nosotros, como individuos, confrontamos pero no influenciamos. Del mismo modo en que los genes están totalmente dentro nuestro, el ambiente está totalmente fuera, y nosotros como actores estamos a merced de ambos mundos, el interno y el externo. Esto da lugar a la falsa dicotomía entre naturaleza y crianza. En contra de aquellos que dicen que nuestra habilidad para resolver problemas, nuestra inteligencia, está determinada por nuestros genes, existe un grupo opositor que alega que nuestra inteligencia está determinada por nuestro ambiente. Por lo tanto la lucha entre aquellos que creen en la primacía de la naturalreza y aquellos que creen en la primacía de la crianza continúa.

    La separación entre naturaleza y crianza, entre organismos y ambiente, proviene de los tiempos de C. Darwin, quien finalmente introdujo a la biología en la visión mecanicista del mundo moderno. Antes de Darwin, la opinión general era que lo que estaba afuera y lo que estaba adentro eran parte del mismo sistema completo y uno podía influir al otro. La teoría de la evolución mas famosa, previa a Darwin, fue la de J. B. Lamarck, quien creía en la herencia de caracteres adquiridos. En el ambiente ocurrían cambios que causaban a su vez cambios en el cuerpo o en el comportamiento de los organismos, y se creía que los cambios inducidos por el ambiente entrarían en la estructura hereditaria de los organismos y serían pasados a la siguiente generación. En esta perspectiva nada separa lo que está afuera de lo que está adentro porque las alteraciones externas entrarían al organismo y se perpetuarían en generaciones futuras.

    Darwin rechazó completamente esta visión del mundo y la reemplazó por una en la cual los organismos y el ambiente estaban totalmente separados. El mundo externo tiene sus propias leyes, sus propios mecanismos de operación. Los organismos se enfrentan con estos, adaptandose exitosamente o fallando. La regla de la vida, de acuerdo con Darwin, es "adaptarse o morir". Aquellos organismos cuyas propiedades les permitían enfrentar los problemas propuestos por el mundo externo sobrevivirían y dejarían descendencia, y los otros no. Los cambios en las especies no se debían a los cambios corporales y físicos en los organismos causados directamente por el ambiente, sino porque aquellos organismos lo suficientemente listos para manejar los problemas planteados por la naturaleza, dejarían más descendencia que se parecería a ellos. El punto clave del darwinismo es la separación entre las fuerzas del ambiente, que crean los problemas, y las fuerzas internas del organismo que lanzan soluciones a los problemas más o menos al azar, siendo preservadas las soluciones correctas. Las fuerzas internas y externas del mundo se comportan en manera independiente. La conexión entre ellas es pasiva. Los organismos que son lo suficientemente afortunados para encontrar la conexión adecuada entre lo que ocurre dentro y fuera de ellos, sobreviven.

    La visión de Darwin fue esencial para nuestra exitosa interpretación de la evolución. Lamarck estaba equivocado sobre la forma en que el ambiente influye en la herencia y la alienación entre organismo y ambiente de Darwin fue un primer paso esencial para una descripción correcta de la forma en que interactúan las fuerzas de la naturaleza. El problema es que solo fue un primer paso y nos hemos congelado ahí. La biología moderna se ha comprometido totalmente con la visión de que los organismos son solo campos de batalla entre las fuerzas internas y externas. Los organismos son las consecuencias pasivas de actividades externas e internas que están mas alla de su control. Esta visión tiene repercusiones políticas importantes. Implica que el mundo está fuera de nuestro control, que debemos aceptarlo como lo encontramos y hacer lo mejor que podamos para atravesar el campo minado de la vida usando cualquier equipamiento del que nuestros genes nos hayan provisto para llegar ilesos al otro lado.

    Lo que resulta extraordinario acerca de la visión de un ambiente externo montado para nosotros por la naturaleza, y esencialmente inmodificable -salvo en el sentido de que podemos arruinarlo destruyendo el delicado balance que la naturaleza ha creado en nuestra ausencia- es que se contradice completamente con lo que sabemos de los organismos y del ambiente. Cuando nos liberamos del prejuicio ideológico del atomismo y del reduccionismo y analizamos objetivamente la relación real entre los organismos y el mundo que los rodea, encontramos un conjunto de relaciones mucho más rico, relaciones que tienen consecuencias muy diferentes para la acción política y social que las supuestas usualmente, por ejemplo, por el movimiento ambientalista.
    En primer lugar, no hay un "ambiente" en algún sentido independiente y abstracto. De la misma manera en que no hay organismos sin un ambiente no hay ambiente sin un organismo. Los organismos no experimentan el ambiente. Lo crean. Construyen sus propios ambientes a partir de pedazos del mundo físico y biológico con sus propias actividades. Las piedras y el pasto de mi jardín son parte del ambiente de un ave. El pasto es, ciertamente, parte del ambiente de un gorrión que junta pasto seco para hacer un nido, pero la piedra alrededor de las cuales crece el pasto no tienen ningún significado para él. Por otra parte la piedra es parte del ambiente de un tordo que puede usar la piedra para romper el caparazón de un caracol de jardín. Ni el pasto ni la piedra son parte del ambiente de un pájaro carpintero que vive en el agujero de un árbol. Es decir, áreas del mundo externo a estos organismos son relevantes para ellos por sus propias actividades de vida. Si el pasto es utilizado para hacer un nido entonces el pasto es parte del ambiente. Si las piedras son usadas para romper caracoles, entonces las piedras son parte del ambiente.

    Existe una infinidad de formas en las cuales las partes del mundo pueden ser combinadas para hacer un ambiente y podemos saber como es el ambiente de un organismo con solo consultar al organismo. No solo consultamos al organismo, cuando describimos un ambiente lo describimos en función del comportamiento y actividades de vida del organismo. Si usted tiene alguna duda acerca de esto puede pedirle a un ecólogo profesional que describa el ambiente de algún ave. El o ella diría algo así: " Bueno, el ave construye su nido a un metro del piso en árboles de maderas duras. Come insectos una parte del año pero luego puede cambiar a semillas y nueces cuando no hay insectos disponibles. Vuela hacia el sur en el invierno y vuelve al norte en el verano, y cuando busca su comida tiende a estar en las puntas externas de las ramas más altas " y así siguiendo. Cada palabra del ecólogo al describir el ambiente de un ave será una descripción de las actividades del ave. Este proceso de descripción refleja que el ecólogo ha aprendido cual es el ambiente del ave mirando aves.

    Una demostración práctica de la dificultades de describir un ambiente sin haber visto a un organismo que lo determine y define es el caso del Mars Lander. Cuando Estados Unidos decidió enviar un módulo de aterrizaje a Marte, los biológos quisieron saber si habia vida allí. El problema era diseñar una máquina que detectara la vida en Marte. Hubo varias sugerencias interesantes. Una fue enviar un tipo de microscopio con una larga y pegajosa lengua que se desenrrollaría en la superficie del planeta para luego volver a enrrollarse y colocar el polvo que encontrara bajo el microscopio. Si hubiera algo que se pareciera a un organismo vivo lo veríamos en las imágenes enviadas a la Tierra. Podemos llamar a esto la definición morfológica de la vida. Si se ve bien y se mueve, entonces está vivo.

    Se utilizó una aproximación que parece ser más sofisticada. En lugar de preguntarse si las cosas de Marte parecen vivas, se decidió preguntarles si tenían el metabolismo de las cosas vivas. Por lo tanto el Mars Lander contenía esencialmente una manguera larga adosada a una aspiradora, dentro de la cual habia un recipiente con medio de cultivo radioactivo. Cuando el Lander llegara a Marte aspiraría algo de polvo y si hubiera organismos vivos en el polvo degradarían el medio, tal como lo hacen las bacterias en la Tierra, se produciría dióxido de carbono radioactivo, y un detector en la máquina señalaría la presencia de este gas. Y esto fue exactamente lo que ocurrió. Cuando el Mars Lander aspiró el polvo se produjo dióxido de carbono radioactivo en un patrón que convenció a todos de que había vida marciana fermentando el medio. Pero luego subitamente el proceso terminó y no hubo mas fermentación. Esto no es lo que un organismo vivo debe hacer, y la consecuencia fue confusión científica. Luego de un debate entre los involucrados en el experimento, se decidió que no había vida en Marte. En su lugar se postuló que había un tipo de reacción química en partículas de arcilla finamente dividida, catalizada por las partículas, que no se veían frecuentemente en la Tierra. Mas tarde esta reacción fue exitosamente simulada en el laboratorio y entonces todos estuvieron de acuerdo en que la decisión fue correcta y que no hay vida en Marte.

    El problema con este experimento surge precisamente del hecho de que los organismos definen su propio ambiente. ¿ Cómo podemos saber si hay vida en Marte? Le presentamos a la vida marciana un ambiente y vemos si puede vivir en él. ¿ Cómo podemos saber como es el ambiente de la vida marciana a menos que hayamos visto los organismos marcianos?. Todo lo que el experimento del Mars Lander mostró fue que no hay en Marte vida bacteriana similar a la terrestre. Podemos conocer la temperatura, el contenido de gases de la atmósfera, la humedad, y algo acerca del suelo en Marte, pero no sabemos cómo es un ambiente marciano porque el ambiente no consiste en temperatura, gas, humedad y suelo. Consiste en un conjunto organizado de relaciones entre partes del mundo cuya organización ha sido creada por los propios organismos vivientes de Marte.
    Debemos reemplazar la visión adaptacionista de la vida por una visión construccionista. Los organismos no encuentran ambientes y o bien logran adaptarse a ellos o mueren. Construyen su ambiente a partir de partes. En este sentido, el ambiente de los organismos está codificado en su ADN y nos encontramos en una posición inversa a la lamarckiana. Mientras Lamarck suponía que los cambios en el mundo externo causarían cambios en las estructuras internas, vemos que lo inverso es verdad. Los genes de un organismo al influenciar lo que el organismo hace en su comportamiento, fisiología y morfología, ayudan al mismo tiempo a construir un ambiente. Por lo tanto si los genes cambian en la evolución, el ambiente de los organismos tambien cambiará.
    Considere el ambiente inmediato de un ser humano. Si uno tomara fotos dinámicas de una persona, usando una óptica que detecta las diferencias en el índice de refracción del aire, podría ver que una capa de aire tibio y húmedo rodea completamente a cada uno de nosotros subiendo por nuestras piernas y cuerpo, y elevándose de la tapa de nuestras cabezas. De hecho, cada organismo vivente, inclusive los árboles, tiene este capa limítrofe de aire tibio que es creada por el metabolismo del organismo. El resultado es que estamos encapsulados en una pequeña atmósfera creada por nuestras propias actividades metabólicas. Una consecuencia de esto es la llamada sensación térmica. La razón por la cual hace más frío cuando sopla el viento es que el viento está llevándose esta capa límite y nuestra piel es expuesta a un conjunto diferente de temperaturas y humedades. Considere un mosquito alimentándose en la superficie del cuerpo humano. El mosquito está completamente inmerso en la capa límite que hemos construído. Vive en un mundo húmedo y tibio. Sin embargo uno de los cambios evolutivos más comunes para todos los organismos es el cambio de tamaño, y una y otra vez los organismos han evolucionado para ser más grandes. Si los mosquitos empiezan a evolucionar hacia tamaños mayores, pueden encontrarse con su espalda en la "estratósfera" y sólo inmersos en la capa límite húmeda y cálida hasta sus rodillas mientras se están alimentando. La consecuencia sería que la evolución del mosquito lo ha colocado en un mundo completamente diferente. Más aún, mientras los seres humanos perdían su cabello temprano en la evolución, su distribución de glándulas sudoríparas a lo largo del cuerpo fue cambiando, el espesor de la capa límite cambió así como cambió el micro-mundo que transportan con ellos, haciéndolo menos hospitalario para las pulgas, mosquitos y otros parásitos que viven en animales peludos. La primera regla de la relación real entre organismos y ambiente es que el ambiente no existe en ausencia de los organismos sino que es construido por ellos a partir de fragmentos del mundo externo.
    La segunda regla es que el ambiente de los organismos está en permanente remodelación durante la vida de los seres vivos. Cuando las plantas entierran sus raíces, cambian la naturaleza física del suelo, rompiéndolo y aereándolo. Liberan moléculas orgánicas, ácidos húmicos, que cambian también la naturaleza química del suelo. Hacen posible que varios hongos beneficiosos vivan con ellos y penetren en su sistema de raíces. Cambian la altura de las napas de agua removiéndola. Alteran la humedad en su vecindad inmediata, y las hojas superiores de una planta cambian la cantidad de luz disponible para las hojas inferiores. Cuando el Departamento de Agricultura de Canadá realiza registros meteorológicos para la agricultura, no colocan la estación meteorológica en un campo abierto o en el techo de un edificio. Realizan mediciones de temperatura y humedad en varios niveles por encima del suelo en un campo cultivado porque las plantas cultivadas cambian constantemente las condiciones físicas que son relevantes para la agricultura. Los topos hacen madrigueras en el suelo. Las lombrices con sus huecos cambian completamente la topología local. Los castores han tenido un efecto al menos tan importante como el de los humanos en la modificación del paisaje hasta el cambio de siglo. Cada inspiración elimina oxígeno y agrega dióxido de carbono del mundo. Mort Sahl una vez dijo: "Recuerda, no importa cuán cruel, desagradable y maligno seas, cada vez que respiras haces feliz a una flor."

    Cada organismo vivo está en un proceso constante de cambiar el mundo que habita tomando algunos materiales y entregando otros. Cada acto de consumo también es un acto de producción. Y cada acto de producción es un acto de consumo. Cuando consumimos comida, producimos desechos sólidos y gaseosos que son a su vez material de consumo de algún otro organismo.

    Una consecuencia de la universalidad del cambio ambiental inducido por las actividades vitales de los organismos es que cada organismo produce y destruye simultaneamente las condiciones de su existencia. Se dice mucho de como los seres humanos estamos destruyendo el ambiente. Pero no somos únicos en el sentido en que nuestros procesos de vida están re-creando al mundo en una forma que es en parte hostil para la continuación de nuestra propia vida. Cada bacteia usa el material alimenticio y excreta los productos de desecho que le son tóxicos. Los organismos arruinan el mundo no sólo para su vida sino también para la de sus hijos.

    El paisaje vegetal de Nueva Inglaterra es una consecuencia de este proceso. El bosque primitivo de Nueva Inglaterra consistía en una mezcla de árboles de madera dura y pinos. Con la expansión de la agricultura a finales del siglo XVIII y durante el siglo XIX, todos estos bosques fueron talados y reemplazados por granjas. Luego, justo antes y despues de la Guerra Civil, hubo migraciones masivas desde los suelos rocosos de Nueva Inglaterra, donde apenas si se podía plantar un cultivo, hacia los suelos profundos y productivos del Medio Oeste. Como resultado, las granjas fueron abandonadas y las plantas comezaron a infiltrar estos viejos campos. Primero llegaron las hierbas y malezas. Estas fueron reemplazadas luego por pinos blancos. Los pinos blancos pueden formar un lote casi puro en un campo viejo, y muchos de estos pinares blancos podían verse en Nueva Inglaterra a prinipios de este siglo. Sin embargo, no duran. Los pinos generan una sombra densa que es inhóspita para el desarrollo de sus propias semillas, y por lo tanto no pueden reemplazarse. Cuando los pinos mueren o, como en Nueva Inglaterra, son talados masivamente, los árboles de madera dura, cuyas semillas se hallaban latentes, los reemplazan. Los pinos blancos desaparecen para siempre con excepción de algún árbol viejo, y aparece una composición similar a la del prehistórico bosque virgen. Esta sucesión de pinar a bosque de maderas duras es consecuencia de los cambios en las condiciones de luz y suelo generadas por los pinos de manera tal que sus propios descendientes no los pueden suceder. La brecha generacional no es simplemente un fenómeno humano.

    Por lo tanto, debemos dejar de lado la noción de que allí afuera hay un mundo constante y fijo que sólo los seres humanos están perturbando y destruyendo. Estamos cambiándolo, ciertamente, como hacen todos los organismos, y ciertamente tenemos un poder que otros organismos no tienen, el de cambiar el mundo muy rapidamente y, por actividad voluntaria, cambiarlos de varios modos que consideramos beneficiosos. Sin embargo, no podemos vivir sin cambiar el ambiente. Esta es la segunda ley en la realción entre organismos y ambiente.

    Tercero, los organismos determinan la naturaleza estadística del ambiente al menos en lo que respecta a lo que tiene influencia sobre ellos mismos. Los organismos son capaces de promediar en el tiempo y amortiguar las fluctuaciones de los factores físicos. Un ejemplo importante es la forma en que los animales y plantas almacenan la luz solar. Aunque no existen durante todo el año condiciones para el crecimiento y buena nutrición en una zona, no son sólo los granjeros los que hacen heno cuando brilla el sol. Las papas son los organismos de almacenamiento de las plantas de papa, y las bellotas son los almacenes del roble. Otros organimos, a su vez, usan estas estructuras para su propio almacenaje. Las ardillas almacenan bellotas para usar en el invierno y los humanos almacenan papas. Como seres humanos, tenemos un nivel de promedio aún mayor: el dinero. El dinero es la forma en la cual, a través de contratos futuros, las fluctuaciones en la disponibilidad de los productos naturales son allanados y los bancos es donde ponemos la plata para los días lluviosos. Es así que los organismos, de hecho, no percibimos a nivel fisiológico mucha de la fluctuación que ocurre en el mundo externo.

    Contrariamente, los organismos tienden a emplear técnicas de reacción a las tasas de cambio del mundo externo mas que a variar sus niveles de recursos. Las pulgas de agua tienen a veces reproducción sexual y a veces asexual. Cambian de la forma asexual a la sexual cuando ocurre un cambio drástico en el ambiente, por ejemplo, un cambio en la cantidad de oxígeno o de temperatura en el agua en la que viven o en la disponibilidad de alimento. No hacen el cambio de asexual a sexual cuando la temperatura es alta o es baja sino cuando el cambio es rápido en alguna de esas direcciones. Son detectores de puro y simple cambio. Nuestro sistema de visión es tambien un detector sensible de cambios. Nuestro sistema nervioso central, mediante un complejo procesamiento de imágenes, nos permite ver diferencias en intensidad de luz a través de bordes en una forma en la que ningún dispositivo electrónico o físico puede. Nosotros logramos esto amplificando diferencias a lo largo de distancias cortas. Es decir que nosotros tenemos mayor agudeza visual que instrumentos ópticos de escaneado. La tercera regla de los organismos y el ambiente, es entonces, que las fluctuaciones en el ambiente son importantes desde que los organismos las transforman.

    Finalmente, los organismos realmente cambian la naturaleza física básica de las señales que les llegan desde el mundo externo. A medida que la temperatura se eleva en la habitación, mi hígado detecta el cambio, no como un aumento en la temperatura, sino como un cambio en la concentración de azúcar y de ciertas hormonas en mi sangre. Lo que comienza como un cambio en la vibración de las moléculas del aire -cambio en la temperatura- termina convertido en un cambio en la concentración de ciertas sustancias químicas dentro de mi cuerpo. La naturaleza de esa conversión es una consecuencia de la acción de los genes, quienes tienen una profunda influencia en la anatomía y fisiología. Cuando yo estoy en el desierto haciendo mi trabajo de campo y escucho y veo una serpiente, esas variaciones en el aire que insiden en mis oidos y aquellos fotones que llegan a mis ojos son cambiados por mi sistema nervioso central a señales químicas y subitamente mi adrenalina comienza a subir. Pero estas vibraciones y fotones serían cambiados a una señal química totalmente distinta en el cuerpo de otra serpiente que recibiera exactamente los mismos estímulos, especialmente si fuera una serpiente del sexo opuesto. Esta diferencia en la transformación de una señal en otra está codificada en la diferencia entre los genes de los seres humanos y de las serpientes. La última regla sobre la relación entre los organismos y el ambiente es que la naturaleza física del ambiente que es relevante para los organismos es determinada por los organismos mismos.

    Podría objetarse que esta visión interactiva de los organismos y el ambiente está muy bien pero que ignora algunos aspectos obvios del mundo externo sobre los cuales los organismos no tienen el más mínimo control. Un ser humano puede haber descubierto la ley de la gravedad, pero él ciertamente no la pasó. No se puede pelear contra la gravedad. Pero eso, en realidad, no es cierto. Una bacteria viviendo en medio líquido no siente la gravedad porque el hecho de ser demasiado pequeña y poseer la capacidad de flotar la liberan de lo que es, esencialmente, una fuerza muy débil. Pero el tamaño de una bacteria es una consecuencia de sus genes, entonces lo que determina si la fuerza de gravedad es relevante para nosotros es la diferecia genética entre nosotros y las bacterias.

    Por otro lado, a diferencia nuestra, las bacterias sienten una fuerza física universal que es la de movimiento Browniano. Precisamente porque las bacterias son tan pequeñas es que son sacudidas de un lugar al otro por el movimiento de partículas en el líquido en el que están suspendidas. Nosotros, afortunadamente, no estamos moviéndonos de un lado al otro de la habitación debido a la influencia de ese bombardeo porque somos demasiado grandes. Todas las fuerzas de la naturaleza dependen, para su influencia del tamaño, distancia y tiempo de duración. Cuán grande es un organismo, cuán rápido altera su estado y posición, cuán lejos está de otros organismos de distinto tamaño y clase está todo profundamente influenciado por los genes del organismo. De esta forma, en un sentido muy importante, las fuerzas físicas del mundo, de la misma manera en que son relevantes para los seres vivos, están codificadas en sus genes. De la misma forma en que no podemos hablar de organismos vivientes como meros productos de sus genes, pero debemos reconocer que los genes interactuan con el ambiente produciendo el desarrollo de organismo y su actividad, reciprocamente no podemos cometer el error de decir que los organismos se enfrentan a un mundo externo totalmente autónomo. El ambiente influencia a los organismos solamente a traves de la interacción con sus genes. El interior y el exterior están inseparablemente unidos.

    Los aspectos de la relación entre los organismos y el ambiente tienen importantes consecuencias para los movimientos políticos y sociales actuales. La noción de que en muchos aspectos el mundo se está convirtiendo en un lugar menos placentero y más temible se encuentra ampliamente distribiuda, y hay una posibilidad considerable de que pueda ser catastroficamente más desagradable en un futuro no muy lejano. Podría transformarse en un mundo mucho más caliente. Bastante más luz ultravioleta podría llegar a nosotros. El mundo no huele muy bien. Hay toda clase de sustancias tóxicas que son los agentes de enfermedad y hasta de muerte y nosotros reconocemos todos estos cambios como consecuencia de la actividad humana. Es totalmente correcto que los humanos quieran construir un mundo en el cual ellos puedan vivir vidas felices, saludables y razonablemente largas. Pero nosotros no podemos hacer eso bajo el cartel de "Salven al ambiente" porque este slogan asume que existe un ambiente que ha sido creado por la naturaleza y que nosotros, en nuestra estupidez, estamos destruyendo. Asume también que existe algo llamado el equilibrio natural, que todo está en un balance y una armonía que están siendo destruidos solamente por la estupidez y codicia de los seres humanos.

    No hay nada en nuestro conocimento del mundo que sugiera la existencia de balance y armonía. Los mundos físicos y biológicos desde el comienzo de la Tierra, han estado en un constante estado de flujo y cambio, mucho del cual ha sido bastante mas drástico de lo que podamos concebir hoy en día. En realidad, mucho de lo que consideramos el ambiente ha sido la creación de los organismos vivos. La atmósfera que todos respiramos, y que esperamos poder seguir respirando, contiene aproximadamente un 18% de oxígeno y menos de un 1% de dióxido de carbono. Pero esa atmósfera no existía en la tierra antes de la aparición de los seres vivos. La mayoría del oxígeno estaba formando compuestos químicos. El oxígeno es un compuesto muy inestable y no existe establemente en forma libre. Había, sin embargo, una alta concentración de dióxido de carbono libre. El dióxido de carbono fue removido de la atmósfera y depositado en rocas de carbonato de calcio y tiza por acción de las algas y bacterias durante la historia temprana de la tierra y en el aceite y el carbón mas tarde por acción de las plantas. El oxígeno, que estaba ausente en absoluto, fue introducido en el ambiente por las plantas y entonces los animales evolucionaron en un ambiente hecho para ellos por organismos previos. Solo 60 000 años atrás, Canadá estaba completamente tapada po el hielo, tanto como la zona central de los Estados Unidos. El ambiente nunca ha existido y nunca ha habido balance o armonía. Cerca del 99.999 % de las especies que han existido alguna vez se encuentran extinguidas y finalmente todas se extinguirán. En realidad, la vida está aproximadamente por la mitad. Nuestras estimaciones son que los primeros organismos vivos aparecieron sobre la tierra en el orden de 3 a 4 biliones de años atrás y nosotros sabemos por evolución estelar que nuestro sol se expandirá y quemará a la Tierra en otros 3 o 4 biliones de años, poniendo fin a todo.

    Entonces cualquier movimiento ambiental racional debe abandonar el compromiso ideológico romántico y totalmente infundado por un mundo armónico y balanceado en el cual el ambiente es preservado y volver su atención hacia la pregunta real que es ¿Cómo quiere vivir la gente? ¿Cómo se las van a arreglar para vivir de esa forma? Los seres humanos tenemos una propiedad que no compartimos con el resto de los organismos. No es ésta una propiedad destructiva sino la propiedad de poder planear los cambios que ocurrirán en el mundo. Los seres humanos no pueden detener el cambio del mundo pero podrían ser capaces, con la organización social adecuada, de orientar esos cambios hacia una dirección más beneficiosa y de esta forma tal vez, hasta posponer su propia extinción unos cuantos cientos de miles de años.

    ¿Existe, dento de las capacidades biológicas de los seres humanos, la de reorganizar su futuro? Esta pregunta nos lleva nuevamente al tema de la naturaleza humana y su determinación biológica. Si los sociobiólogos estuvieran en lo cierto, entonces los seres humanos tendríamos limitaciones codificadas en nuestros genes que nos hacen individualmente interesados en obtener ventajas personales, egoístas, agresivos, xenofóbicos, familiares, tendientes a la dominancia, con un grado tal de individualismo que excluye cualquier posibilidad real de una reoganización radical de nuestra sociedad actual. No se puede pelear contra la naturaleza humana. Por otra parte, si Kropotkin tenía razón en que los seres humanos están biológicamente impulsados a la cooperación y han sido artificialmente apartados de ésta históricamente, luego esa reorganización es posible. Entonces parecería que necesitamos saber la verdad acerca de las limitaciones biológicas individuales humanas. Después de todo, no podemos trascender las limitaciones que son parte de nuestra naturaleza biológica. Tal vez realmente sea mejor secuenciar primero el ADN humano completo porque este es un primer paso, aunque insuficiente, para conocer las posibles limitaciones humanas. En su libro Sociobiología, el Profesor Wilson dice:
    "Si se toma la desicion de moldear las culturas para adecuarse a los requerimientos del estado estacionario ecológico, algunos comportamientos pueden ser alterados experimentalmente sin daño emocional o pérdida de creatividad. Otros no pueden serlo... No sabemos cuántas de las más valiosas cualidades están ligadas genéticamente a las más obsoletas y destructivas. La cooperatividad hacia los compañeros de grupo puede estar acoplada con agresividad hacia los extraños, la creatividad con el deseo de dominar y poseer. Si la sociedad planificada, cuya creación parece inevitable en el próximo siglo, condujera deliberadamente a sus miembros más allá de los conflictos y presiones que una vez dieron a sus fenotipos destructivos su borde darwiniano, los otros fenotipos podrían disminuir su número. En este sentido extremo del control genético, el control social robaría al hombre su humanidad."
    Parece que necesitamos conocer las conexiones genéticas entre los varios aspectos del comportamiento de un individuo porque si no, podemos arruinar el mundo en nuestros erróneos intentos de hacerlo mejor.
    La demanda de información biológica y la asunción implícita de que la sociedad necesita ser guiada, finalmente, por una elite tecnocrática que entiende genética, confunde totalmente las propiedades y limitaciones de los individuos con las propiedades y limitaciones de las instituciones sociales que éstos crean. Es la manifestación política máxima de la creencia de que unidades autónomas individuales determinan las propiedades de las colectividades en las que se ensamblan.

    Pero cuando observamos la sociedad, vemos que lo opuesto es verdad. Si tenemos que caracterizar la organización social y sus consecuencias, esa misma organización social no refleja las limitaciones individuales de los individuos biológicos sino su negación. Ningún ser humano individual puede volar agitando sus brazos y piernas. Esta es, en verdad, una limitación bilógica relacionada con nuestro tamaño y el tamaño de nuestras extremidades. Los seres humanos tampoco podrían volar si un gran número de ellos se juntaran en un lugar y agitaran sus brazos y piernas simultaneamente. Sin embargo yo viajé a Toronto el año pasado, y la capacidad de volar fue una consecuencia de la acción social. Los aviones y aeropuertos son productos de instituciones educativas, descubrimientos científicos, la organización del dinero, la producción y refinamiento de petróleo, la metalurgia, el entrenamiento de pilotos, las acciones del gobierno para crear sistemas de control de tránsito aéreo, todos ellos productos sociales. Estos productos sociales se han juntado para hacer posible que nosotros, como individuos, volásemos.

    Es importante notar que, aunque el vuelo es un producto social, no es la sociedad la que vuela. La sociedad no puede volar. Los individuos vuelan. Pero vuelan como consecuencia de la organización social.
    Sherlock Holmes una vez le explicó al Dr. Watson que no sabía si el Sol giraba alrededor de la Tierra o si la Tierra giraba alrededor del sol porque eso no hacía ninguna diferencia para sus asuntos. Hizo una analogía de la mente como una especie de desván en el cual uno puede colocar una cierta cantidad de trastos, y cada nuevo hecho agregado debía reemplazar a uno viejo. De hecho existe un límite para aquello que cualquier ser humano puede recordar, si por "recordar" entendemos el número de cosas que podemos extraer de nuestra cabeza. Ningún historiador de la salud y la enfermedad puede recordar todas las cuentas de mortalidad, todas las estadísticas demográficas desde el siglo XIX. Sin embargo, los historiadores recuerdan aquellos hechos porque pueden buscarlos en libros, y los libros son un producto social, como lo son las bibliotecas que los conservan. Por lo tanto, la actividad social hace posible que recordemos lo que ningún ser humano puede recordar como entidad aislada.

    Las limitaciones biológicas individuales entendidas viendo a los individuos como entidades aisladas en el vacío no son limitaciones individuales para individuos embebidos en la sociedad. No es que el todo sea más que la suma de las partes. Es que las propiedades de las partes no pueden ser entendidas salvo en su contexto con el todo. Las partes no tienen propiedades individuales en algún sentido aislado, sino solamente en el contexto en el que se las encuentra. La teoría de la naturaleza humana que busca esa naturaleza en el producto de los genes en los individuos y las limitaciones de esos individuos causadas por esos genes, o en las propiedades de un mundo externo que están fijas y que no pueden ser alteradas salvo en un sentido destructivo, está totalmente equivocada.

    La organización social y política humana es un reflejo de nuestro ser biológico porque, después de todo, somos objetos biológicos materiales que se desarrollan bajo la influencia de la interacción de nuestros genes con el mundo externo. No es cierto que nuestra biología sea irrelevante para la organización social. La pregunta es: ¿qué parte de nuestra biología es relevante? Si uno tuviese que elegir una simple propiedad biológica de los seres humanos que fuera de importancia suprema, sería nuestro tamaño. El hecho de que midamos entre 1,50 y 1,90 m ha hecho posible la vida humana tal como la conocemos. Los lilliputienses de Gulliver, que se decía medían 20 cm, no hubiesen podido tener la civilización que se les adjudica porque seres humanos de 20cm, independientemente de cómo fueran sus formas, no podrían haber creado los rudimentos de una civilización tecnológica. Por ejemplo, no podrían haber fundido el hierro. No podrían haber trabajado minerales porque seres humanos de su estatura no podrían conseguir suficiente energía cinética para balancear una diminuta pica con que partir las piedras. Esa es la razón por la cual los bebes no se lastiman al caer. Los liliputienses tampoco podrían haber controlado el fuego, porque las pequeñas ramas que podrían haber recolectado se quemarían instantaneamente. Tampoco es probable que hubieran pensado en la minería o que fueran capaces de hablar, porque sus cerebros hubiesen sido físicamente muy pequeños. Probablemente haga falta un sistema nervioso de un cierto tamaño para tener conexiones suficientes y una topología lo suficientemente compleja como para hablar. Las hormigas pueden ser terriblemente fuertes e inteligentes para su tamaño, pero su tamaño solo garantiza que nunca escribirán libros sobre la gente.

    El hecho más importante sobre los genes humanos es que ayudan a hacernos tan grandes como somos y a tener un sistema nervioso central con tantas conexiones como tiene. Sin embargo, no hay genes suficientes para determinar la forma detallada y la estructura del sistema nervioso o de la conciencia, que es un aspecto de esa estructura. Aún así, es la conciencia la que crea nuestro ambiente, es la historia y la dirección de su futuro. Eso nos proporciona un correcto entendimiento de la realción entre nuestros genes y la forma de nuestras vidas.

    Nuestro ADN es una influencia poderosa sobre nuestras anatomías y fisiologías. En particular, hace posible el complejo cerebro que caracteriza a los seres humanos. Pero habiendo hecho posible al cerebro, los genes hicieron posible la naturaleza humana, una naturaleza social cuyas limitaciones y formas posibles no conocemos salvo por aquello que sabemos que la conciencia humana ya ha hecho posible. En el inteligente pero profundo apotema de Simone de Beauvoir un ser humano es "l´etre dont l´etre est de n´etre pas"(en francés en el original), es el ser cuya esencia es no tener una esencia.

    La historia trasciende en mucho cualquier estrecha limitación reclamada tanto por el poder de los genes como por el poder del ambiente para circunscribirnos. Como la Casa de los Lores que destruyó su propio poder para limitar el desarrollo político de Gran Bretaña en los sucesivos Actos de la Reforma a los que accedió, los genes, al hacer posible el desarrollo de la conciencia humana, han resignado su poder para determinar al individuo y su ambiente. Han sido reemplazados por un nivel enteramente nuevo de causalidades, el de la interacción social con sus propias leyes y su propias naturaleza que puede ser entendida y explorada solamente de una forma de experiencia única, la acción social.

    • Cobet
      Invitado
    28/10/2003
    #10
    Publicado por martinm
    Debemos reemplazar la visión adaptacionista de la vida por una visión construccionista. Los organismos no encuentran ambientes y o bien logran adaptarse a ellos o mueren. Construyen su ambiente a partir de partes. En este sentido, el ambiente de los organismos está codificado en su ADN y nos encontramos en una posición inversa a la lamarckiana. Mientras Lamarck suponía que los cambios en el mundo externo causarían cambios en las estructuras internas, vemos que lo inverso es verdad. Los genes de un organismo al influenciar lo que el organismo hace en su comportamiento, fisiología y morfología, ayudan al mismo tiempo a construir un ambiente. Por lo tanto si los genes cambian en la evolución, el ambiente de los organismos tambien cambiará.
    Bueno, esto es algo que aún no puede afirmarse categóricamente:

    La otra postura, es la de Jean Baptiste Pierre Antoine de Monet, mejor conocido como el caballero de Lamarck, un gran biólogo francés cuyo nombre quedó durante casi dos siglos en el olvido (en parte gracias a los seguidores de Darwin y por otra, gracias a los seguidores del Creador). Él fue uno de los primeros en hablar de “evolución”. En su obra publicada en 1809, Philosophie Zoologique (Filosofía Zoológica), postula que “es la necesidad y el uso de las partes del cuerpo lo que dio origen a ellas cuando no existían…” Para él, el ambiente podría inducir modificaciones en el genoma.
    En el verano de 1990, el biólogo molecular John Cairos y el evolucionista Barry Hall, de la Universidad de Rochester, USA, descubrieron que ciertas formas de vida eran capaces de generar o incorporar mutaciones al genoma para adaptarse al ambiente y sobrevivir. Habían cultivado bacterias genéticamente incapaces de digerir la lactosa, en medios donde el único alimento era este azúcar. Las poblaciones bacterianas habían detenido su reproducción, pero al poco tiempo, empezaron a hacerlo nuevamente.Para los neodarwinistas lo más difícil de digerir era que esa característica se hubiera incorporado al genoma y por lo tanto, fuera hereditaria. Para Hall, “mientras algunas mutaciones pueden ocurrir por azar, muchas otras pueden ser generadas por los propios organismos para enfrentar las adversidades del medio ambiente.”(Extraído de "La Evolución del hombre"; Revista Descubrir)
    Una demostración práctica de la dificultades de describir un ambiente sin haber visto a un organismo que lo determine y define es el caso del Mars Lander. Cuando Estados Unidos decidió enviar un módulo de aterrizaje a Marte, los biológos quisieron saber si habia vida allí. El problema era diseñar una máquina que detectara la vida en Marte. Hubo varias sugerencias interesantes. Una fue enviar un tipo de microscopio con una larga y pegajosa lengua que se desenrrollaría en la superficie del planeta para luego volver a enrrollarse y colocar el polvo que encontrara bajo el microscopio. Si hubiera algo que se pareciera a un organismo vivo lo veríamos en las imágenes enviadas a la Tierra. Podemos llamar a esto la definición morfológica de la vida. Si se ve bien y se mueve, entonces está vivo.
    (...)El problema con este experimento surge precisamente del hecho de que los organismos definen su propio ambiente. ¿ Cómo podemos saber si hay vida en Marte? Le presentamos a la vida marciana un ambiente y vemos si puede vivir en él. ¿ Cómo podemos saber como es el ambiente de la vida marciana a menos que hayamos visto los organismos marcianos?. Todo lo que el experimento del Mars Lander mostró fue que no hay en Marte vida bacteriana similar a la terrestre. Podemos conocer la temperatura, el contenido de gases de la atmósfera, la humedad, y algo acerca del suelo en Marte, pero no sabemos cómo es un ambiente marciano porque el ambiente no consiste en temperatura, gas, humedad y suelo. Consiste en un conjunto organizado de relaciones entre partes del mundo cuya organización ha sido creada por los propios organismos vivientes de Marte.
    Esta parte es muy interesante. Pero me queda la duda de si es porque los organismos definen a su ambiente y a falta de organismos conocidos no tenemos cómo hacerlo. Pienso que además, la dificultad de encontrar métodos de análisis y búsqueda de vida en condiciones diferentes a la nuestra en la Tierra, estriba en la falta de definición de qué es "la vida". Cómo saber lo que buscamos si no sabemos qué es lo que estamos buscando...


    Pero nosotros no podemos hacer eso bajo el cartel de "Salven al ambiente" porque este slogan asume que existe un ambiente que ha sido creado por la naturaleza y que nosotros, en nuestra estupidez, estamos destruyendo. Asume también que existe algo llamado el equilibrio natural, que todo está en un balance y una armonía que están siendo destruidos solamente por la estupidez y codicia de los seres humanos.
    Será por tozudez, -o por ignorancia- pero realmente creo que existe un equilibrio en la Naturaleza y que por estupidez estamos destruyendo... Y quizás sea, porque no importa la mirada que pongamos y de qué forma rotulemos las cosas. El hecho es que, como dice más adelante:

    Los seres humanos no pueden detener el cambio del mundo pero podrían ser capaces, con la organización social adecuada, de orientar esos cambios hacia una dirección más beneficiosa y de esta forma tal vez, hasta posponer su propia extinción unos cuantos cientos de miles de años.

    Entonces cualquier movimiento ambiental racional debe abandonar el compromiso ideológico romántico y totalmente infundado por un mundo armónico y balanceado en el cual el ambiente es preservado y volver su atención hacia la pregunta real que es ¿Cómo quiere vivir la gente? ¿Cómo se las van a arreglar para vivir de esa forma? Los seres humanos tenemos una propiedad que no compartimos con el resto de los organismos. No es ésta una propiedad destructiva sino la propiedad de poder planear los cambios que ocurrirán en el mundo. Si se toma la desicion de moldear las culturas para adecuarse a los requerimientos del estado estacionario ecológico, algunos comportamientos pueden ser alterados experimentalmente sin daño emocional o pérdida de creatividad. Otros no pueden serlo... No sabemos cuántas de las más valiosas cualidades están ligadas genéticamente a las más obsoletas y destructivas. La cooperatividad hacia los compañeros de grupo puede estar acoplada con agresividad hacia los extraños, la creatividad con el deseo de dominar y poseer. Si la sociedad planificada, cuya creación parece inevitable en el próximo siglo, condujera deliberadamente a sus miembros más allá de los conflictos y presiones que una vez dieron a sus fenotipos destructivos su borde darwiniano, los otros fenotipos podrían disminuir su número. En este sentido extremo del control genético, el control social robaría al hombre su humanidad."
    No veo de qué forma podríamos mediante la planificación social, alterar o controlar la genética de los individuos. Siempre la sociedad ha combatido a los asesinos y criminales. Los ha aislado, castigado y hasta muerto, y esto no ha disminuido las tasas de criminalidad. A nivel mundial son muchas las voces autorizadas que reclaman el cuidado del ambiente y esto no ha contribuido a mermar el daño que las grandes corporaciones o gobiernos provocan en el planeta. No creo que se pueda moldear el fenotipo de esta forma y menos aún hacerlo de manera controlada. No creo que la planificación social logre la deshumanización en estos términos, y sí tal vez sea inevitable por nuestra manipulación genética y por la tecnificación que sepamos conseguir. La clonación y la robótica posiblemente nos conviertan en algo distinto de "lo humano" en su esencia. Pero claro, como Lewontin cita: "un ser humano es el ser cuya esencia es no tener esencia."

    Es muy jugoso el artículo. :risita: Correspondería que vuelva a leerlo una vez más con atención. La mirada de Lewontin, es otra mirada. Distinta, original. Y sobre todo humana con todo lo que esto implica. :o


    Saludos!
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