Su “incomprensible” eficacia no reside en ninguna de sus numerosas sustancias fisológicas. Ni su Virtud es vencida por los desechos y morbos o energía perversa que indudablemente van en la orina; que para eso tiene también desechos... Pero no es sólo un desecho y ahí está la clave para comprender su eficacia. Veamos:
La orina es fundamentalmente linfa manchada, pero linfa al fin y al cabo; y no tenemos otro modo más asequible y no quirúrgico de extraer y emplear la linfa; y con ella lo que ésta ha aprendido y dearrollado después de pasar por el cuerpo habiendo recogido toda la información de la sangre y células del organismo y elaborado con ello un análisis y estrategia linfático inmunológica durante las largas horas de la noche. El sistema linfático tiene tres caras siendo una de ellas la principalísima:
1. Sistema de drenaje de desechos.
2. Sistema o cadena transportadora de alimento celular y su medio ambiente líquido.
3. Sistema de CAPTACIÓN PSICOBIOENERGETICA con capacidad de memoria, defensa y aprendizaje inmunológico. Este es el único o principal secreto de la orina: Su carga vital o bioenergética.
Por contaminada de desechos metabólicos que pueda estar la orina, es más la carga positiva y bioenergética de la misma. Pero, ¿existe real y científicamente la bionergía?. Y en el caso de que exista, ¿por qué la recoge la linfa?.
Miren, la bioenergía representa la VITALIDAD de la persona y el software de su sistema defensivo inmunológico. En 1953 Willis Lamb midió este estado de energía virtual excitado en un átomo de hidrógeno. Esto se llama hoy "desplazamiento Lamb" shift]. La formación de pares de partículas virtuales que aparecen y desaparecen desde el vacío cuántico constituyen constantemente inputs que informan y animan la energía conocida y la materia. Lamb descubrio así la versión científica del Ki, Chi, Prana o Aliento de Vida Craneo-Sacral, y que en el ámbito de la física se llamó energía Virtual o bosones virtuales. Recibió posteriormente el Premio Nobel por su trabajo. Así pues, esta energía virtual no es una ficción matemática.
Los fotones/bosones virtuales, son el combustible, el impulso e input o ALMA de la materia y del cerebro. Sin ellos los átomos no se informan, comunican y no se mueven, vibran, interaccionan, etc. Sin ellos no habría ningún tipo de movimiento físico ni psicofisiológico.
La sangre y sobre todo la línfa y el líquido cefalorraquídeo son los receptores de la energía Virtual o Prana, porque representan el paso natural e intermedio entre lo energético-gaseoso y lo sólido-tejidos. El cerebro es en un 85% agua-linfa. Linfa que es una antena receptora ideal debido a su plasticidad, versatilidad Fisiológica e hidrógeno; siendo el hidrógeno el primer átomo creado y su conexión más directa con la energía virtual o bioenergía o Aliento de Vida Craneo-sacral, Prana, Chi o Ki.
Si vas a tomar la orina de la mañana, sería conveniente que cenases poco y pronto para no dejar demasiados restos del metabolismo y estimular la producción de reparadora melatonina. Tampoco es conveniente distorsionar el Ph linfático con restos ácidos; ya que el Ph propicio es el preciso dial que sintoniza mas y mejor la vitalidad que desde el vacío cuántico recibe el cuerpo instante tras instante (virtualmente), almacenándose en el mar de la energía y/o Vasos Reguladores, para repartirse después por los meridianos principales y animar la sangre-linfa, sistema nervioso, etc.
Debes tener en cuenta que la Energía Defensiva del organismo tiene una fase de elaboración muy importante en el hígado; siendo éste, un gran regulador del Ph. Si lo maltratas dietéticamente y sobre todo por la noche, la calidad de la linfa se mermará con la orina “turbia” de la mañana. Por otro lado esa linfa es la más elaborada y preciada...
Pero aun nos queda hacernos la otra pregunta fundamental:
¿Por qué es necesario retroalimentarse con la orina-linfa? ¡Si internamente ya lo hacemos todos lo días!.
-Pues la respuesta está, en que estamos realimentados por dentro (YIN) y no desde fuera (YANG). Ya que la realimentación que se lleva a cabo internamente se destina a proyectos de mantenimiento que el sistema vegetativo considera prioritarios y que no coinciden muchas veces con los intereses del sistema central voluntario.
Debemos tener en cuenta que el sistema vegetativo no tiene contemplaciones con nosotros y pretende casi siempre que experimentemos hasta sus consecuencias finales la responsabilidad de nuestros comportamientos dietéticos, hábitos de vida, etc, incluso aunque ello nos acarree sufrimiento y la muerte a corto, medio o final plazo.
Por el contrario la realimentaciòn que hacemos desde fuera (yang) hacia dentro complementa y además se dirige a reparar fallos más externos (yang) que suelen ser necesidades más frívolas o secundarios puesto que pretenden eludir las consecuencias de nuestra comportamiento ignorante, contraproducente, etc. Cosa que no va con las pretensiones o dinámica del más ecológico y respetuoso sistema neurovegetativo.

)?