Método científico... ¿un mito?

      • 237
      • mensajes
      • miembro desde
      • 05/05/07
    #1 Método científico... ¿un mito?

    En estos últimos tiempos se hablo de varias "ciencias y pseudociencias". Me acordaba de esto al leer un artículo en la página de la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales de la UBA ( Registrarse Inicia sesión ) originalmente publicado por La Nación, paso a transcribirlo:



    Un método que resultó ser un mito
    En la escuela todavía se enseña el método científico como una serie de pasos rígidos. Sin embargo, prestigiosos investigadores reconocen que no hay una receta para hacer ciencia.
    Por Gabriel Stekolschik

    Primero la observación del fenómeno, después el planteo del problema, a continuación la formulación de la hipótesis, luego el experimento y, finalmente, la conclusión, teoría o ley. Así se prescribió durante siglos –y así todavía se enseña en la escuela- la manera en que se debe hacer ciencia. De acuerdo con esta norma, quien no sigue meticulosamente ese método de cinco pasos no actúa de una manera “científica”. Pero, si este precepto se tomara en serio, quizás podría arribarse a una curiosa conclusión: que, en la realidad, nadie trabaja científicamente.

    “En el laboratorio no se sigue una receta aprendida, sino que te guiás por la experiencia que te da la práctica”, reconoce el doctor Eduardo Arzt, investigador del Conicet en la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales (FCEyN) de la UBA. “No hay una manera única de investigar, no seguís un orden preestablecido”, coincide el doctor Alberto Kornblihtt, también investigador del Conicet en la FCEyN.

    La historia de la ciencia está repleta de casos en los que un investigador llega a una conclusión válida a partir de datos insuficientes y de poca o ninguna experimentación. Sin embargo, hasta hace pocas décadas, muchos filósofos de la ciencia sostenían que la aplicación estricta del método científico es lo que posibilita distinguir a la actividad científica de otras ocupaciones humanas: “Cuando les decimos a los docentes que el método científico no existe se desconciertan, porque la existencia del método es lo que les permite diferenciar lo que es ciencia de lo que no es”, consigna la doctora Elsa Meinardi, Secretaria Académica del Centro de Formación e Investigación en Enseñanza de las Ciencias (CEFIEC) de la FCEyN.

    Los criterios de demarcación de lo que corresponde al campo del conocimiento científico están en permanente debate y han llevado a postular que, por ejemplo, el psicoanálisis de Freud y el materialismo dialéctico de Marx incurrían en errores metodológicos que autorizaban a incluirlos dentro de la categoría de pseudociencias. “El conocimiento científico se caracteriza por estar en permanente revisión, es decir, no es dogmático”, señala Kornblihtt, y añade: “si se confunde aquello que tiene cierto soporte de evidencia o de razonamiento con aquello que es mera elucubración o especulación, nos alejamos de la ciencia”.

    En las últimas décadas, la vieja versión de que existe un método científico “ideal” fue paulatinamente sustituida por una perspectiva más amplia: “No hay un método científico único, hay numerosas metodologías científicas. Un día hice una lista y conté cerca de 64 métodos”, ilustra el epistemólogo Gregorio Klimovsky, uno de los mayores especialistas latinoamericanos en filosofía de la ciencia.

    Esta mirada plural ha permitido incorporar al “rubro científico” a otras disciplinas, como, por ejemplo, las pertenecientes a las ciencias sociales: “Es ciencia lo que cada comunidad de científicos reconoce como tal”, sostiene el biólogo Leonardo Gonzalez Galli, docente e investigador del CEFIEC, “y esto se materializa a través de la aceptación o rechazo de los trabajos de investigación que son enviados a las publicaciones de prestigio que tiene cada disciplina”.

    No obstante, en los contenidos escolares –e, incluso, en algunos libros de texto- todavía subsiste, de manera más o menos explícita, la concepción anacrónica del método científico: “Encorsetar la enseñanza del concepto ‘científico’ en una estructura que no es real puede parecer inofensivo, pero es bastante nocivo para los chicos”, advierte Andrea Revel Chion, docente e investigadora del CEFIEC, y aclara: “No sólo porque empobrece a la ciencia mostrándola poco interesante, sino porque esa mirada distorsionada acerca de cómo se trabaja en el laboratorio aleja a los pibes de la posibilidad concreta de elegir dedicarse a la ciencia. Además, les hace creer que las únicas ciencias son las naturales”.

    Entretanto, a pocos metros del CEFIEC, cientos de personas que trabajan en numerosos equipos de investigación planean, discuten y realizan diferentes clases de experimentos prestando atención a “ciertas reglas prudentes”, como las define Klimovsky.

    “Lo importante es que siempre haya una pregunta. Después, uno la responde por diferentes métodos y, a veces, incluso, sin una hipótesis previa”, sonríe Arzt. ”Yo creo que la investigación misma te va llevando por caminos por los cuales, finalmente y sin darte cuenta, terminás aplicando alguna metodología científica”, admite Kornblihtt.
  1. ¿Este tema te pareció interesante? Compártelo!

    ¿No es lo que buscabas? Intenta buscar un tema similar

    2 comentarios / 10175 Visitas

      • 20,931
      • mensajes
      • miembro desde
      • 11/04/04
    • Descubriendo Paraísos
    • Administrador
    05/11/2008
    #2 Re: Método científico... ¿un mito?

    Creo que la expresión

    Un método que resultó ser un mito
    es digna de una tapa de Crónica.
    Un título que pega, un golpe de efecto para el asombro, esa estrella de la posmodernidad.
    Es verdad que no hay una receta, o un algoritmo de 5 pasos, pero se trata de dar una idea al estudiante. En la escuela, las cosas deben ser simplificadas para su comprensión y a veces eso implica salirse de todo rigor a riesgo de que no se entienda nada.
    De hecho, el primer paso de una investigación es la intuición (qué paradoja ¿no?)
    En efecto, los investigadores "presienten" que tal linea de investigación los conducirá a uno u otro lugar, pero cualquiera sea ese, una duda quedará despejada.

    “Cuando les decimos a los docentes que el método científico no existe se desconciertan, porque la existencia del método es lo que les permite diferenciar lo que es ciencia de lo que no es”
    Yo enfrentaría a esa mujer a un grupo de chicos, a ver, con toda su sabiduría, qué aproximación alternativa propone. Desde su escritorio burocrático, no investiga ni enseña. "Dictamina"


    Esta mirada plural ha permitido incorporar al “rubro científico” a otras disciplinas, como, por ejemplo, las pertenecientes a las ciencias sociales: “Es ciencia lo que cada comunidad de científicos reconoce como tal”
    define "ciencia" en función de "científicos" ¿no sabe que para definir un concepto no puede involucrar al mismo en su definición?
    sostiene el biólogo Leonardo Gonzalez Galli, docente e investigador del CEFIEC, “y esto se materializa a través de la aceptación o rechazo de los trabajos de investigación que son enviados a las publicaciones de prestigio que tiene cada disciplina”.
    Ese pseudo prestigio ya ha sido analizado en este foro en un tema titulado "mueren las revistas científicas latiniamericanas" (o algo así)

    No quiero seguir analizando, porque creo que detrás de ese artículo hay un fuerte contenido ideológico que no creo, sea edificante para la sociedad argentina.


    saludos
      • 3,246
      • mensajes
      • miembro desde
      • 14/05/07
    08/11/2008
    #3 Re: Método científico... ¿un mito?

    Sí Andyvec, el método científico es un mito en tanto que en verdad no se sabe de ningún modo cómo funciona. Como todo mito representa una realidad, pero al re-presentarla la distorsiona y le añade y quita cosas ajenas a los hechos en sí. No podemos evitar este añadir o quitar cosas ya que provienen del estado actual de comprensión de las cosas de la mente, es decir, los conceptos bases tales como espacio, tiempo, número, cosa, objetividad, causalidad, etc...

    Por esto Nietzsche decía que el ser humano va de mito en mito, es decir, tiene una mente limitada.

    Por otro lado existe un pensamiento, llamado pragmatismo trascendental (o pragmatismo kantiano), que observa que la interpretación de los hechos no son los hechos, es decir, conceptos y percepciones son cosas totalmente diferentes, aunque emerjan unos de otros. Que unas conceptualizaciones realicen predicciones no significa que esos conceptos representan a las percepciones, sino que representan nuestros propósitos en un tipo determinado de relación de las percepciones.

    Por eso no se pueden re-presentar las cosas sino su relación bajo un criterio desconocido, es decir, trascendental, al que llamamos la mayoría de las veces "utilidad". El hecho de que las percepciones no puedan ser re-presentadas y las relaciones se re-presentan bajo un criterio desconocido nos mantiene en un tipo de mito nuevo al que llamamos "logos" o "ciencia".

    Frases al respecto, por ejemplo:

    Aunque todas las posibles preguntas de la ciencia recibiesen respuesta, ni siquiera rozarían los verdaderos problemas de la vida. Wittgenstein

    Una proposición sólo puede decir cómo es una cosa, pero no qué es ella. Wittgenstein

    La verdad es lo que es útil. Buda Gautama

    Si el hombre fuera inmortal podría estar perfectamente seguro de que verá el día en el que todo aquello en lo que confió traicionará su confianza. Charles Sanders Peirce

    Muchos hombres albergaron durante años como su pasatiempo una vaga sombra de idea, demasiado falta de significado como para ser positivamente falsa. Charles Sanders Peirce

    Todo esto ocurre porque el concepto mito hace referencia a una falsación de la "realidad", es decir, a una igualación imposible, a la mentira de creer en un juicio absoluto respecto a una percepción, a igualar percepción y representación, es decir, observar el conocimiento como una verdad y no como una mentira necesaria. Es decir hace referencia al concepto de representabilidad.

    Pero observemos que todo concepto es falso ya que es cuestionable, lo único incuestionable son las percepciones en sí, pero no sus interpretaciones bajo un criterio (incluso aunque las percepciones, provenientes de los cinco sentidos o puramente mentales, sean también interpretaciones bajo un criterio, una criba de la "realidad", pero en este caso las percepciones anteceden y fundamentan la mente por lo que son incuestionables).

    Veamos también que la objetividad es una cosa que evoluciona con el tiempo: en su momento los dioses mitológicos fueron tan objetivos como nuestros conceptos actuales de causalidad o espacio o tiempo. La objetividad es un desarrollo histórico proveniente de la especie, una entidad sociológica, un pragmatismo trascendental.

    Es decir, el método científico es un mito, como todo concepto, y dudar y exponer su falsa presencia como realidad objetiva es una crítica imprescindible para la ciencia (de hecho la ciencia, como todo progreso, se basa en la crítica, en el contraste, en la lucha contra la Registrarse Inicia sesión ).

    Recordemos que al hablar de mito y ciencia nos enfrentamos, en verdad, al concepto de verdad mismo y al de autoengaño. Saludos.

    P.D.: de ahí, de la autolimitación mental de mucha de la "ciencia" actual proviene su aspecto acientífico: se olvidan de pensar lo absurdo y sólo piensan lo "coherente", lo que es prejuicio científico. Piensan sólo en términos de "fuerzas" y "energía" y olvidan los "unicornios azules", limitan la realidad humana, limitan la capacidad de pensar, la capacidad en definitiva de hacer ciencia. Así el "método" o "lo científico" imposibilita la ciencia, como ya expusiera Feyerabend en su Tratado contra el método

    P.D. 2: observemos que los mitos anteriores a los actuales también eran útiles y necesarios para el desarrollo, pero de otra manera, es decir, el concepto de utilidad no atañe a los hechos e interpretaciones en sí sino a un determinado contexto, es decir, su utilidad tiene límites, Registrarse Inicia sesión , a unos usos. Así cada mito, dependiendo del contexto, puede ser útil o inútil, ser un incentivo o un lastre para el desarrollo, para la evolución, ya que promoverá un tipo de actitud u otra, una de desarrollo o una de estancamiento (esto da lugar al famoso concepto de ambigüedad sociológica)

IR ARRIBA