#2 Re: ¿Vegetariano Ovo-Lacteo-Vegetariano u Omnivoro?
Diferencias anatómicas entre el humano y otros animales.
Si nos fijamos en un animal carnívoro como los felinos, observamos que tienen garras y unos colmillos curvos, en forma de garfios, para poder sujetar y matar a sus presas; Los molares están conformados para descuartizar la carne cruda. En cambio, esos animales son incapaces de atrapar un insecto en el aire (a no ser que sea bostezando), de arrancar una fruta de un árbol o de alimentarse de hierbas, ya que sus dientes no pueden cortarlas, ni sus molares pueden masticarlas.
En el otro extremo, los herbívoros poseen una dentadura apropiada para cortar y masticar hierba y carecen de unos colmillos para sujetar alguna presa y sus molares no pueden masticar carne.
Los frugívoros, como los monos y las ardillas, tienen manos a propósito para trepar a los árboles y tomar las frutas y sus molares están perfectos para masticar los frutos secos. Los colmillos de estos animales están menos afilados que los de los carnívoros e indican que son apropiados para triturar nueces, avellanas y otros frutos similares, tal como lo hacen los monos y las ardillas; pero no son aptos para sujetar y matar presas, y aún menos para descuartizarlas, pues no tienen forma de gancho ni son lo suficientemente largos y afilados. Por otro lado, los frugívoros carecen de garras para destajar a sus presas y su dentadura no es apropiada para cortar las hierbas del suelo, cosa que tampoco se lo permite en muchas ocasiones su postura oblicua, semi-vertical, y su corto hocico.
Para un carnívoro, tanto una manzana como un haz de hierba o un montón de grano les resulta indiferente, hasta el punto de que ni siquiera lo husmean. En cambio, se siente atraídos por el olor de la carne y persiguen a los animales, gozando cuando los alcanzan, los desgarran y los matan devorándolos crudos y con el máximo placer, deleitándose con su sangre.
El herbívoro tampoco hace caso de los frutos, mas en cambio su instinto lo conduce a un montón de paja o a un prado.
El frugívoro por su parte no hace caso ni de la paja ni de la carne y solamente los frutos excitan su olfato y su paladar.
Los molares de los carnívoros están erizados de puntas destinadas a desmenuzar la carne. Estas puntas no se entrechocan, sino que pasan unas cerca de las otras, muy próximas, de modo que sólo separan las fibras musculares. El movimiento lateral de la mandíbula inferior sólo les representaría un estorbo, de ahí que estos animales carezcan de él.
De ello se deduce que no pueden ejecutar movimientos de trituración, y ya hemos visto cuán difícil les resulta a los perros, que son carnívoros por naturaleza, desmenuzar los pedazos de pan, los cuales tragan casi sin masticar.
Los molares de los frugívoros tienen como unos repliegues esmaltados en la parte superior, y como la mandíbula inferior se articula con un movimiento lateral, su actividad puede compararse a la de un molino. Es importante observar que ningún molar de los frugívoros tiene puntas en la parte superior, y por lo tanto, no les sirve para desmenuzar la carne.
Los omnívoros, entre los cuales sólo debe encuadrarse al oso, tienen unos molares puntiagudos y otros planos. Además, los omnívoros poseen, al igual que los carnívoros, unos colmillos que les permiten sujetar el alimento animal, mas los incisivos son como los de los frugívoros.
Como la dentadura del humano –dientes, colmillos y molares- es igual a la de los frugívoros, o sea que está constituida para morder y masticar granos, frutas y vegetales, tan solo queda patente que el humano es por naturaleza, frugívoro y por ende vegetariano.
Saludos al Dr. Salvador Vives (de quién aprendí lo antes publicado).
¡estén pendientes, muy pronto escribiré más pruebas!