El siguiente escrito fue publicado en la revista Comiqueando Nº 53 (septiembre 2001) como parte de una nota conmemorando los 10 años de la aparición de los comics de DC/perfil. Esta columnita en particular me dejó helado porque, salvo lo de la 13/20, el resto es prácticamente igual a mi experiencia. Qué opinan ustedes eh??.
(También hay una columnita escrita por un tal
Federico Velasco... les suena de algún lado??

si no te molesta Obsidian me permitirías reproducir esa columna acá??)
LAS AVENTURAS DEL CAPITÁN YOGUR
Por Sebastián Ballesteros
A lo mejor descubriste los comics de Perfil al pasar por tu kiosco. O quizás te llamó la atención uno de los avisos en la tele. Existe la posibilidad de que los hayas descubierto en una nota de la revista 13/20, como me pasó a mí. Pero lo más importante es lo que ocurrió de ahí en más... comprabas las revistas todos los miércoles apenas salían, descubrías un nuevo mundo en cada página. Puteabas porque un asiduo consumidor de ácido se fumó una paloma y le puso Flush-Man a Flash. Llevabas las revistas al colegio y las leías mientras tus amigos jugaban al fútbol y te cagaban a palos por preferir a Byrne antes que a Simeone... aunque siempre alguno hojeaba una de tus Batmans con ganas. Querías leer Crisis y mandabas cartas hinchando las pelotas para que la publicaran. Y un día, querías más. Desdubriste los tacos de Zinco y leíste Infinity, Vigilante, Titanes, Question, Legion... conseguiste algo de Crisis y Watchmen, aunque te culearon con los precios. Descubriste las comiquerías y llegaste a pagar 10 mangos por la primera aparición de Bishop. Puteaste porque nadie publicaba Marvel en Argentina; volviste a putear cuando Pavón te dio el gusto y publicó comics en papel higiénico. Te amocionaste cuando salió La Muerte de Superman. Seguías escribiéndole cartas a Rascomix y Weirdo. Comprabas todo lo que había en el kiosco, sea Cazador, Comiqueando o La Negra. Conociste a Esteban Espósito en una comiquería y lo miraste como si fuera un dios de Asgard. Llegaste a darte cuenta de que habías gastado en comics el equivalente al producto bruto interno de Sudán y tu vida social era igual a la de Element Girl en ese número de Sandman. Y por último, redeado de cientos de comics, recordaste con melancolía esos miércoles cuando cada revista, dibujada por Kevin Maguire o Mike Collins, era un evento, una emoción que pocos podían entender. Quizás eso te pasó. Quizás no. Yo viví exactamente cada una de esas experiencias. Y mientras mandaba mis cartas como Wolverine Ballesteros o Nightcrawler, me emocionaba al pensar que, a lo mejor, estábamos haciendo historia. O no. Pero Perfil me llevó al mundo de los comics, un lugar mágico que hoy, con veintitantos años, me resisto a abandonar. Y porqué tendría que hacerlo?.
Bye.
G.L.