#1 Televisión e Internet
Según una importante investigación en Estados Unidos, el ingreso de Internet en la vida cotidiana redujo a la mitad las horas que una persona pasa mirando televisión.
Uno de los tantos escenarios que avizoran los gurúes de la tecnología y las telecomunicaciones es la fusión
entre Internet y la televisión. Hasta que llegue ese momento (si llega) ambos medios pasaron por una etapa inicial de indiferencia, luego por tímidos intentos de complementación y ahora, directamente, de competencia en la que Internet le esta quitando aceleradamente “audiencia” a la tele: Uno de los datos que se desprenden del estudio más serio, amplio y profundo sobre Internet y su impacto en la vida cotidiana realizado hasta el momento, demuestra que quienes tienen una conexión a Internet redujeron, en promedio, casi a la mitad de las horas que pasaban frente al televisor.
Este es, apenas, una de las interesantes conclusiones que surgen del Reporte 2001 sobre Internet de la UCLA (Universidad de California, Los Angeles) que resulta ser el más profundo de todos los de su tipo; y el más amplio, porque abarca temas nunca antes relacionados y porque también fue realizado con personas sin conexión a Internet para relacionar y comparar comportamientos. En el detalle, el informe expresa que los usuarios más veteranos de Internet pasan 4,5 horas semanales menos frente al televisor que los no usuarios, situación que es admitida por el 35 por ciento de los cibernautas en esta edición 2001
contra el 30 por ciento que se expresó de igual manera en el año anterior.
El informe también detalla aspectos casi pintorescos pero que demuestran la influencia de Internet en las familias: El 32,7 por ciento de los padres admite utilizar la prohibición de navegar por Internet como castigo con frases como si no ordenás tu pieza no te dejo navegar por Internet. Aquí es donde la comparación con la televisión resulta más evidente porque los padres que admiten utilizar como castigo el no ver la tele son el 47,5 por ciento.
Como actividad reciente, es indudable que la cantidad de horas que cada usuario navega por Internet ha sido robada a otra actividad que ahora realiza menos o abandonó definitivamente. Analizando este aspecto un dato que puede resultar engañoso, pero que sería reconfortante que fuese así, es el que expresa que la víctima del ingreso de Internet a la vida cotidiana parece haber sido exclusivamente la televisión y no
otras actividades como los deportes o las reuniones sociales o, porque no, las horas de sueño, ítems que los cibernautas juran no haber tocado.
¿Le comentás a tus padres lo que hacés en Internet o los sitios por los que navegás?, fue una de las preguntas realizadas a los adolescentes: Más de la mitad (55 por ciento) respondió que no. Por otra parte, casi la totalidad de los padres (91 por ciento) dijo, sin mucha convicción, que le hecha una mirada a lo que sus hijos hacen en Internet como forma de supervisión, pero sólo un tercio de ellos (el 31 por ciento) utiliza software de filtro o control. Siguiendo con los padres, el 62 por ciento asegura limitar el tiempo en que sus chicos están on line y dos tercios de ellos (66,7 por ciento) dicen que sus hijos deben pedirles permiso para conectarse a la Red.
Como puntualizamos en el comienzo de la nota, este se apenas un aspecto del amplio informe de la UCLA en el que también se analizaron otros temas entre Internet y vida cotidiana como el comercio electrónico, el porqué de la resistencia de los no usuarios, la privacidad y el sexo, algunos de los que daremos cuenta en otras notas. Para quienes estén muy interesados en el tema y se defiendan con el inglés, las 95 carillas del informe se pueden descargar (en formato .pdf) de una página del Centro para las Políticas de Comunicación de esa Universidad
Uno de los tantos escenarios que avizoran los gurúes de la tecnología y las telecomunicaciones es la fusión
entre Internet y la televisión. Hasta que llegue ese momento (si llega) ambos medios pasaron por una etapa inicial de indiferencia, luego por tímidos intentos de complementación y ahora, directamente, de competencia en la que Internet le esta quitando aceleradamente “audiencia” a la tele: Uno de los datos que se desprenden del estudio más serio, amplio y profundo sobre Internet y su impacto en la vida cotidiana realizado hasta el momento, demuestra que quienes tienen una conexión a Internet redujeron, en promedio, casi a la mitad de las horas que pasaban frente al televisor.
Este es, apenas, una de las interesantes conclusiones que surgen del Reporte 2001 sobre Internet de la UCLA (Universidad de California, Los Angeles) que resulta ser el más profundo de todos los de su tipo; y el más amplio, porque abarca temas nunca antes relacionados y porque también fue realizado con personas sin conexión a Internet para relacionar y comparar comportamientos. En el detalle, el informe expresa que los usuarios más veteranos de Internet pasan 4,5 horas semanales menos frente al televisor que los no usuarios, situación que es admitida por el 35 por ciento de los cibernautas en esta edición 2001
contra el 30 por ciento que se expresó de igual manera en el año anterior.
El informe también detalla aspectos casi pintorescos pero que demuestran la influencia de Internet en las familias: El 32,7 por ciento de los padres admite utilizar la prohibición de navegar por Internet como castigo con frases como si no ordenás tu pieza no te dejo navegar por Internet. Aquí es donde la comparación con la televisión resulta más evidente porque los padres que admiten utilizar como castigo el no ver la tele son el 47,5 por ciento.
Como actividad reciente, es indudable que la cantidad de horas que cada usuario navega por Internet ha sido robada a otra actividad que ahora realiza menos o abandonó definitivamente. Analizando este aspecto un dato que puede resultar engañoso, pero que sería reconfortante que fuese así, es el que expresa que la víctima del ingreso de Internet a la vida cotidiana parece haber sido exclusivamente la televisión y no
otras actividades como los deportes o las reuniones sociales o, porque no, las horas de sueño, ítems que los cibernautas juran no haber tocado.
¿Le comentás a tus padres lo que hacés en Internet o los sitios por los que navegás?, fue una de las preguntas realizadas a los adolescentes: Más de la mitad (55 por ciento) respondió que no. Por otra parte, casi la totalidad de los padres (91 por ciento) dijo, sin mucha convicción, que le hecha una mirada a lo que sus hijos hacen en Internet como forma de supervisión, pero sólo un tercio de ellos (el 31 por ciento) utiliza software de filtro o control. Siguiendo con los padres, el 62 por ciento asegura limitar el tiempo en que sus chicos están on line y dos tercios de ellos (66,7 por ciento) dicen que sus hijos deben pedirles permiso para conectarse a la Red.
Como puntualizamos en el comienzo de la nota, este se apenas un aspecto del amplio informe de la UCLA en el que también se analizaron otros temas entre Internet y vida cotidiana como el comercio electrónico, el porqué de la resistencia de los no usuarios, la privacidad y el sexo, algunos de los que daremos cuenta en otras notas. Para quienes estén muy interesados en el tema y se defiendan con el inglés, las 95 carillas del informe se pueden descargar (en formato .pdf) de una página del Centro para las Políticas de Comunicación de esa Universidad
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