#1 La temperatura del Cielo y del Infierno
Un par de científicos ingleses –que ocultaron prudentemente sus nombres- se introdujeron a la tarea de calcular la temperatura del Cielo y del Infierno y la publicaron en el Journal of Applied Optics, en 1972, con una sorprendente conclusión: que el Cielo es mas caliente que el Infierno.
Y es así: la temperatura del Cielo se calcula a partir de Isaías 30:26: “La luz de la Luna será como la luz del Sol, y la luz del Sol será siete veces la luz de siete días”. Por lo tanto, el Cielo recibe de la Luna tanta radiación como la que nosotros recibimos del Sol y, además, siete veces siete, es decir cuarenta y nueve veces la que la Tierra recibe del Sol, o sea cincuenta veces en total. Ahora bien: si sabemos cuanta radiación recibe el Cielo (cincuenta veces la que recibe la Tierra) y utilizando las leyes de equilibrio térmico, la ecuación de Stefan-Boltzman y la temperatura absoluta de la Tierra –300 grados Kelvin o 7 grados centígrados- podemos calcular la temperatura del Cielo. La cuenta es un poco engorrosa (la temperatura Cielo p la raíz cuarta de cincuenta), pero no difícil, y resultado es 25 grados centígrados (o 798 Kelvin).
La temperatura del Infierno se puede deducir del Apocalipsis 21:8: “Pero a los temerosos e incrédulos, a los hechiceros y a los idólatras y todos los mentirosos su parte será en el lago ardiendo con fuego y azufre”. Como la temperatura de evaporación del azufre es 444,6 grados centígrados, para que exista un lago de azufre líquido sin evaporarse la temperatura del Infierno está por debajo de los 444,6 grados y es menor que la del Cielo. No deja de ser sorprendente, y e importante saberlo a la hora de decidir pecar o no.
Y es así: la temperatura del Cielo se calcula a partir de Isaías 30:26: “La luz de la Luna será como la luz del Sol, y la luz del Sol será siete veces la luz de siete días”. Por lo tanto, el Cielo recibe de la Luna tanta radiación como la que nosotros recibimos del Sol y, además, siete veces siete, es decir cuarenta y nueve veces la que la Tierra recibe del Sol, o sea cincuenta veces en total. Ahora bien: si sabemos cuanta radiación recibe el Cielo (cincuenta veces la que recibe la Tierra) y utilizando las leyes de equilibrio térmico, la ecuación de Stefan-Boltzman y la temperatura absoluta de la Tierra –300 grados Kelvin o 7 grados centígrados- podemos calcular la temperatura del Cielo. La cuenta es un poco engorrosa (la temperatura Cielo p la raíz cuarta de cincuenta), pero no difícil, y resultado es 25 grados centígrados (o 798 Kelvin).
La temperatura del Infierno se puede deducir del Apocalipsis 21:8: “Pero a los temerosos e incrédulos, a los hechiceros y a los idólatras y todos los mentirosos su parte será en el lago ardiendo con fuego y azufre”. Como la temperatura de evaporación del azufre es 444,6 grados centígrados, para que exista un lago de azufre líquido sin evaporarse la temperatura del Infierno está por debajo de los 444,6 grados y es menor que la del Cielo. No deja de ser sorprendente, y e importante saberlo a la hora de decidir pecar o no.
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