#1 La compleja y dolorosa encrucijada que enfrenta hoy Mirtha Legrand Desde la detención de su yerno, la diva de los mediodías se
refugia en su domicilio particular. Aunque al principio tuvo
ciertas diferencias con Marcos Gastaldi, hoy mantiene una
posición equilibrada frente a su hija y, sobre todo, ante
sus nietos, a los que intenta mantener lejos del conflicto.
Desde que su yerno, Marcos Gastaldi (51), ex directivo del Banco Extrader, fue procesado por estafas varias y encarcelado en el penal de Ezeiza, Mirtha Legrand decidió refugiarse en su piso de la Avenida del Libertador y guardar silencio sobre los hechos que afectan a su familia.
Durante el último fin de semana, la diva se negó a atender el llamado de sus amigos que querían transmitirle su apoyo. Roberto Giordano (52), Héctor Vidal Rivas, Alejandro Romay (75) intentaron hablar con ella, pero tuvieron que conformarse con dejarle un mensaje de aliento. El famoso pianista Bruno Gelber (61) procuró invitarla a cenar pero no fue posible. Chiquita sólo atendió a sus hermanos, José y Goldie. El productor Adrián Suar respetó la situación, y le envió su solidaridad a través de Carlos Rottemberg.
A pesar de los rumores que aseguran que está muy enojada con su hija, porque ella no la habría escuchado cuando le advirtió que Marcos Gastaldi no era el hombre indicado para compartir su vida, los que la conocen de cerca señalan que, más que enojada, Mirtha Legrand está triste, especialmente por sus nietos Ignacio (21), Juana (20) y Rocco, de sólo seis meses. El miércoles pasado, un rato antes de que la policía detuviera a su yerno, Chiquita se hizo peinar en su domicilio para ir a visitar al pequeño Rocco. Pero antes de salir, la llamaron de la casa de su hija para avisarle que no fuera. Un rato después, la conductora se enteró a través de la pantalla de la televisión que el marido de su hija había sido detenido. En ese momento, no pudo contener las lágrimas. Lo que más le dolió fue ver a su nieta Juana discutiendo con un camarógrafo mientras acompañaba a Gastaldi, en el Ford Focus, que ella misma le había regalado para su cumpleaños. Desde que debió soportar la muerte de su marido, Daniel Tinayre, y luego la de su hijo Dany, sus nietos pasaron a ser el centro de su vida. El nacimiento de Rocco logró mejorar su relación con al actual esposo de Marcela, además de llenarla de alegría. “Ese bebé le cambió la vida —contó una íntima—. Chiquita muere por él. Lo llama todos los días y el día que allanaron la casa y se enteró que estaba solo con la niñera, se asustó mucho y le pidió a su hija que no volviera a dejarlo sola en la casa. También le recomendó que no hablara mucho por teléfono porque estaban todos intervenidos”.
Hace unos meses, cuando supo que Gastaldi tenía graves problemas económicos y legales, le ofreció los servicios de su abogado, el ex juez Oscar Salvi, pero dicen que su yerno desechó la oferta. Tampoco aceptó la propuesta de Marcela, cuando lo invitó a pasar unos días en París, junto a Juanita. Como no tenía ahorros para pagar los pasajes y la estadía, Marcos prefirió quedarse en la casona de Juez Tedín cuidando a su hijo menor. Todos los domingos a la tardecita, Marcos y Rocco, oían misa en la iglesia de San Martín de Tours. No había dudas de que el empresario se había ganado un lugar dentro de la familia Tinayre. Incluso Ignacio, que está de novio con Agustina Macri, la hija mayor de Mauricio y de Ivonne Bordeu, tiene buena relación con Gastaldi. “Macri también fue un perjudicado por la quiebra del Extrader, pero a él le pagaron, y si bien Ignacio es muy compinche con Marcelo Bassani, ex pareja de Marcela, se lleva muy bien con Marcos” reveló un allegado.
El 23 de febrero, cuando Mirtha festejó su cumpleaños en su chacra de José Ignacio, Marcos hizo de fotógrafo y sólo dejó la cámara para posar junto a Marcelo Tinelli—otro de los acreedores del Extrader al que le devolvieron el dinero— Tinelli visitó varias veces a la diva durante la temporada, y fue el invitado especial a su fiesta de cumpleaños. Esa noche, mientras disfrutaba del show de fuegos artificiales que iluminaban el mar, Mirtha le confesó a una amiga. ”Marcos es un padrazo. Vive pendiente de Rocco. Lo cambia, le da la mamadera, le habla, y lo lleva a misa. Por todo eso, y porque también quiere a Ignacio y a Juana, ya tiene un lugar en mi corazón”.
Por eso, Mirtha está tan triste. Las propuestas de trabajo, o la crisis económica que atraviesa el país, la siguen preocupando, pero sin dudas, lo que más le duele es el difícil momento que atraviesan los suyos. “Nuestra familia parece estar signada por la tragedia” le dijo a un asistente.