El perfil psicológico y social de un violador

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    #1 El perfil psicológico y social de un violador
    De acuerdo a un estudio reciente sobre sesenta "violadores y abusadores sexuales procesados y/o condenados" por la Justicia Federal en distintas unidadSegún el trabajo, las personas que cometen un delito sexual no son, contra lo que comúnmente se cree, seres solitarios. En el estudio se apunta que casi la mitad de los detenidos entrevistados había dormido la noche anterior al delito junto a su mujer, después de dar las buenas noches a sus hijos. Tampoco son personas muy mayores, dado que la mayoría tiene entre 21 y 35 años, ni gente que suele vagabundear, ya que, siempre basándonos en este estudio, al ser atrapados casi todos los violadores tenían un empleo fijo.es penitenciarias de capital federal y la provincia de Buenos Aires, realizado por la trabajadora social María Eva Sánz como tesis de graduación, el perfil de un violador no es el que suele flotar en el imaginario colectivo de la mayoría de las personas
    El trabajo también aporta otros datos interesantes: el 50 por ciento de las personas detenidas por violación realizó la escolaridad secundaria y universitaria, en tanto que cerca del 43 por ciento se crió en el seno de una familia con mamá, papá y hermanos.
    La investigación también vino a revelar que casi el 62 por ciento de los detenidos por delito sexual nunca se alcoholizó y el 85 por ciento jamás consumió drogas. Pero no es lo único: el 80 por ciento de ellos no tenía antecedentes penales por robo, estafas u homicidios.
    Para muchos especialistas, una persona que decide violar a otra no es alguien "obsesionado" por el sexo ni busca la violación para procurarse placer sexual. Si viola, se apunta, es porque ese acto representa para él la forma más acabada de sentir sobre otro el poder de una dominación física total y de una humillación psicológica extrema. Por eso, se explica, para el violador suele ser fundamental que la persona abusada esté siempre indefensa.Además, los especialistas coinciden en que no hay un cuadro patológico preciso del violador, dado que no suelen ser enfermos mentales y sus historias clínicas no revelan un porcentaje mayor de patología psiquiátrica que los que se encuentran en la población en generalSegún la psicóloga Laura Mariani, los estudios realizados sobre los violadores seriales han demostrado que "suelen tener como característica en común una personalidad psicopática de base. Provienen en general de familias con serias fallas de crianza y en algunos casos, ellos mismos han sido violados cuando eran pequeños".Las palabras de la especialista encuentran eco en el estudio realizado por Eva Sánz, dado que en el mismo se indica que los detenidos consultados tenían en común haber padecido alguna forma de maltrato infantil. Los recuerdos de los entrevistados se remontaban a padres y/o cuidadores víctimas de violencia conyugal (58,3 por ciento); padres y/o cuidadores con adicción al alcohol (31,7 por ciento); una asociación de desempleo con bajos recursos económicos para la satisfacción de sus necesidades básicas (58,3 por ciento); haber presenciado violencia (71,7 por ciento); y haber sido sometidos a abusos físicos, emocionales y sexuales entre los 6 y los 14 años (86,7 por ciento).Muchos entendidos en la materia señalan que estas humillaciones les dejaron como secuela principal un gran odio y la necesidad de vengarse sobre otros tan indefensos como alguna vez lo fueron ellos. El problema es que, a diferencia de otras patologías, los violadores no suelen tener cura. No sólo por falta del tratamiento adecuado sino, más que nada, porque no sienten culpa por lo cometido. Para Mariani, de hecho, los delincuentes de este tipo tienen un pronóstico reservado y "requieren un cuidadoso tratamiento y un estricto control posterior dado el alto riesgo de reincidencia
    2007 Diario El Día - La Plata, Buenos Aires, Argentina

    Un saludo.

    Chau ..... ( Catoli )
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    9 comentarios / 128931 Visitas

    • Blastero
      Invitado
    24/10/2007
    #2 Re: El perfil psicológico y social de un violador

    Yo siempre dije: por más que los castren* no van a parar de violar. El violador no disfruta del sexo, disfruta ver sufrir a su victima.

    PD: En Ecuador los castran

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      • 08/03/07
    24/10/2007
    #3 Re: El perfil psicológico y social de un violador

    Muy buena la nota, lo que no me quedó claro es si son enfermos o no. Porque si son enfermos podrían ser inimputables. Es decir, no obran voluntariamente (en el sentido jurídico) sino producto de su enfermedad. Esto haría que en vez de aplicarles penas (prisión) se le apliquen medidas de seguridad, como internación o tratamiento psicológico.

    saludos

    a florengracia le gusta esto.
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      • 17/02/07
    • Tas
      Tas está desconectado
      "Imagine"
    24/10/2007
    #4 Re: El perfil psicológico y social de un violador

    Lamentablemente la justicia los deja salir y vuelven a cometer otra violación. Lo terrible es la mente de estas personas que buscan poder, ver a la víctima con miedo, asustada y eso los hace gozar. Para mí son enfermos por más que deriven del hogar que deriven. Un ser sano, no puede pensar en violar solamente gozando con el sufrimiento del otro.

    Un saludo.TAS.

    • Blastero
      Invitado
    24/10/2007
    #5 Re: El perfil psicológico y social de un violador
    Cita Escrito por santino_ Ver mensaje
    Muy buena la nota, lo que no me quedó claro es si son enfermos o no. Porque si son enfermos podrían ser inimputables. Es decir, no obran voluntariamente (en el sentido jurídico) sino producto de su enfermedad. Esto haría que en vez de aplicarles penas (prisión) se le apliquen medidas de seguridad, como internación o tratamiento psicológico.

    saludos
    Se los somete a tratamiento psicologico.
    • mao317
      Invitado
    25/10/2007
    #6 Re: La mujer de hoy es más putona?
    Según el Dr. Juan Carlos ROMI. Profesor titular int. de la Cátedra de Psiquiatría y Salud Mental (Argentina):
    Perfil del delincuente sexual
    En la observación de delincuentes sexuales vemos que el 80 al 90% no presentan signos de alienación, es decir son jurídicamente imputables. De ellos, a un 30% no se le detectan groseros trastornos psicopatológicos de la personalidad y su conducta sexual social aparente presenta visos de adecuación. El resto de este grupo (el otro 70%) está compuesto por individuos con trastornos de la personalidad (con o sin perturbaciones sexuales manifiestas —disfunciones y/o parafilias o desviaciones—), psicópatas antisociales y/o sexópatas.
    El grupo minoritario (10 al 20%) está compuesto por individuos que presentan graves problemas de personalidad de características psicóticas alienantes, en su gran mayoría jurídicamente inimputables.
    Por lo tanto la asociación tradicional de correlacionar necesariamente delito sexual y psicopatía debe ser desacreditada. La psicopatía exige impulsividad, falta de remordimiento por lo realizado, incapacidad de vínculos afectivos reales, agresividad, dificultad para aprender con la experiencia, etcétera, y muchos de los delincuentes sexuales no pueden ser descriptos de este modo.
    La creencia por ejemplo de que el violador actúa impelido por fuertes deseos sexuales se ha visto desacreditada en la actualidad, al menos como explicación genérica.
    Otro tanto ocurre con la aseveración consistente en calificar a los agresores sexuales como enfermos mentales. La ausencia de enfermedad mental, sobre todo en los violadores, es habitual, y por lo general lo que se observa son individuos con conductas aprendidas en el marco de una socialización deficiente.
    Debemos distinguir el desviado sexual (parafílico) del delincuente sexual (transgresor de normas jurídicas). Así por ejemplo un exhibicionista puede ser un delincuente y un parafílico; un masoquista puede ser un parafílico y no ser un delincuente; un proxeneta puede ser un delincuente y no un parafílico; un sádico puede ser un parafílico y puede ser o no un delincuente, etcétera.
    Descripción de los delitos sexuales de frecuente observación
    Violación
    Está contemplada en el art. 119 del Código Penal. Se la define como el acceso carnal (penetración peneana) realizado a una persona de uno u otro sexo sin consentimiento válido del sujeto que la sufre, en circunstancias en que la víctima fuera menor de 12 años, se hallare privada de razón (alienada), de sentido (inconsciente), o por enfermedad o por cualquier otra causa no pudiera resistir o cuando se usare de la fuerza o la intimidación.
    Nos interesa fundamentalmente el perfil de personalidad del violador.
    Se puede observar con cierta frecuencia que el perfil de personalidad del violador no presenta alteraciones psicopatológicas de significación. No obstante, en general el violador es un individuo inestable, inmaduro, proclive a la agresividad frente a la frustración, hostil, reprimido, con baja autoestima, necesitado de afecto, inseguro, temeroso, etcétera. En particular se observa que el violador típico es una personalidad agresiva con fuerte componente sádico y con gran hostilidad consciente o inconsciente hacia la mujer (sentimiento de inseguridad y temor sobre su masculinidad).
    Se debe recordar que el violador se diferencia del sádico genuino en que aquel ejerce la violencia para someter a la víctima posesivamente (penetración peneana), a diferencia de éste que puede obtener placer por la violencia ejercida sobre la víctima aunque no medie la penetración, es decir el objetivo es la violencia, no la penetración.
    El violador con trastornos psicopatológicos puede presentar distintas manifestaciones: el psicópata impulsivo o explosivo, el alcohólico, el deficiente mental, el psicótico, así como las formas mixtas y los violadores culturales (culto de la fuerza, el poder y el machismo).
    El hecho sexual punible está dado por la actividad sexual ejecutada mediante violencia, engaño, coacción física o psíquica a otra persona o contra un menor de edad.
    El acto violento sexual reconoce en general: a) una reafirmación del poder en el sometimiento de la víctima; sentimiento de superioridad sexual que reafirma su dominio frente a la inseguridad de su capacidad (compensación con un "plus" de un "minus"); b) una gratificación orgásmica libidinal en el sometimiento; la utilización de la fuerza (agresión) como la "solución última" del violador frente a su conflicto para obtener placer orgásmico; c) una reafirmación sociocultural machista (violación grupal o en gavilla); prepotencia masculina para reafirmar la identidad sexual escudándose dentro de un grupo de protección.
    En el acto violatorio se observan distintas modalidades según la personalidad del violador. Así la violación puede estar motivada por: hostilidad, poder, sadismo, impulsividad, degradación, etcétera.
    a) Por hostilidad: El violador por hostilidad emplea por lo general más violencia de la necesaria para consumar el acto, de modo que la excitación sexual es consecutiva de la exhibición de fuerza del agresor al tiempo que es una expresión de rabia hacia el agredido, es decir debe infringir daño físico a su víctima para lograr excitación sexual. Es un violador por venganza o reivindicador que quiere desquitarse mediante la agresión de todas las injusticias reales o imaginarias que ha padecido en su vida.
    Pueden encontrarse antecedentes de haber sufrido malos tratos en la infancia, ser hijo adoptivo o de padres divorciados. La percepción de sí mismo es la de "macho", suele estar casado y es descripto por su familia como impulsivo y violento. Es frecuente observar que el hecho violatorio suele ser precedido por una discusión del individuo con madre o esposa. Luego se descargará con la víctima empleando cualquier arma a su disposición y exigirá de la víctima (a la que pretende atemorizar) cualquier vejación y humillación, y por venganza proyectada puede llegar hasta el asesinato si se le opone mucha resistencia. Los asaltos pueden tener una ritmicidad de cada seis meses a un año.
    b) Por afirmación de poder: En el violador por afirmación de poder la meta es la posesión sexual (motivación básicamente sexual en búsqueda de elevar la autoestima) como forma de compensación de la vida rutinaria y minusvalente que vive. Está motivado fundamentalmente por el deseo de demostrar a su víctima su competencia sexual, en un intento de compensar su falta de adecuación para una vida socialmente ajustada. Es decir, la violación es el medio por el que el sujeto afirma su identidad personal y su adecuación sexual. Es el menos violento de los violadores así como el menos competente desde el punto de vista social. Suele ser de bajo nivel cultural, tiende a permanecer soltero y a vivir con sus padres. Tiene pocos amigos, sin pareja sexual estable y usualmente es una persona pasiva, poco atlética. Suele presentar desviaciones sexuales como el fetichismo, trasvestismo, exhibicionismo o voyeurismo o disfunciones sexuales como la impotencia erectiva o la eyaculación precoz. Su agresión sexual es una manifestación de sus fantasías, de ahí que opere bajo la idea de que sus víctimas realmente disfrutan de la relación sexual, razón por la cual puede llevar o conservar un registro de sus asaltos. Estos asaltos suelen continuar hasta que es atrapado.
    c) Por sadismo sexual: En la violación sádica no hay una explosión de agresión sino un asalto premeditado donde la perpetración de lesiones a la víctima provoca en el violador una satisfacción sexual ascendente a modo de espiral a medida que avanza la agresión.
    Es un violador de agresión desplazada (la víctima no ha jugado ningún rol directo en el desencadenamiento de la agresión), ya que no presenta ninguna excitación sexual inicial: la violación tiene el sentido de agraviar y humillar a la víctima empleando el sadismo. De todos los tipos de violadores es el más peligroso. El propósito de la violación es la expresión de sus fantasías sexuales sádicas y tiende a dañar a sus víctimas psicofísicamente para lograr su fin. Muchos tienen una personalidad antisocial y son agresivos en su vida diaria. Suelen tener antecedentes de malos tratos familiares y provenir de hogares desorganizados y con padres proclives a las desviaciones o represiones sexuales, situaciones por ellos vivenciadas.
    En la edad adulta pueden estar casados y ostentar una posición social de clase media, gozando a veces hasta del respeto de sus vecinos. Se trata de personas inteligentes que planean bien sus asaltos y que no es fácil apresar. Su agresión está dirigida a disfrutar horrorizando a la víctima, de ahí que utilicen una parafernalia variada y un ritual de ejecución. Pueden ir perfeccionando el mismo y llegar a matar a sus víctimas convirtiéndose en "serial killers" (asesinos en serie). La periodicidad de sus ataques no está establecida y dependerá de los planes que establezcan, sus motivaciones, el uso de drogas, etcétera.
    d) Por impulsividad: En el violador impulsivo la acción es el resultado de aprovechar "la oportunidad" que se le presenta en el transcurso de otros hechos delictivos, como por ejemplo el robo, la violación de domicilio, el encontrar sola a la víctima, etcétera.
    Por supuesto que hay que distinguir entre el violador sistemático (patrón de conducta) y el violador ocasional, que lleva a cabo su agresión bajo la influencia de un impulso o algún tóxico (alcohol y/o drogas) o por alguna circunstancia imprevista o porque presenta algún trastorno mental agudo o transitorio.
    Con independencia del tipo de violación que se realice, en el fondo de todo violador subyace un elemento agresivo de la personalidad, razón por la cual en ocasiones la violación puede ir seguida de la muerte de la víctima, pero a veces puede darse la muerte sin violación previa aunque se realice todo el ceremonial erótico.
    e) Por degradación: El violador degradador intenta expresar en su agresión su virilidad y su masculinidad (sentimiento de superioridad machista): somete primero a la víctima a una seducción o acoso reiterado, no se preocupa por ocultar su identidad, ya que especula con el temor que despierta en la víctima y hará que ésta calle a través de la intimidación, la coacción o por sentir vergüenza. La violación surge como inevitable y la violencia puede incrementarse con las violaciones subsiguientes, llegando a planear ciertos aspectos como ir armado o ejercer un sinnúmero de coacciones sobre la víctima, que se siente degradada e indefensa frente a cada nueva agresión.
    Abuso deshonesto
    Es la aproximación corporal (tocamiento libidinoso violento) de una persona a otra sin consentimiento válido de la víctima y sin que medie acceso carnal ni intención de penetración peneana (tentativa de violación).

    Si quieres puedes seguir diciendo que todos los violadores tienen la misma patología. Da igual. Sin embargo, te aclaro que nunca he generalizado. Obviamente hay muchas violaciones ocasionadas por una necesidad de afirmación de poder. Pero, creo que ya te debe quedar clara la gran variedad de posibles perfiles de un violador, que van desde lo que tú dices hasta lo que digo yo. Recuerda que estamos del mismo lado.

    Y por favor recuerden: No justifico la conducta de un violador.Simplemente digo: no les demos un motivo más.
    Creo que no nos hemos alejado mucho del tema, porque mi argumento es que debido a que actualmente las chicas son más irresponsables de su sexualidad, corren un mayor riesgo de ser víctimas de violadores y agresores sexuales.

    PD: Patología y perfil no son lo mismo. Aquí encontramos diversidad de perfiles, patologías y motivaciones

    PD2: Lucía, es que no puedes pensar por tí misma, que todo lo que haces es citar a los demás y decir "de acuerdo". Busca tus propios argumentos.

    Les recomiendo este link, que contiene un artículo muy completo y serio sobre el tema.: Registrarse Inicia sesión http://manuelcarballal.blogspot.com/2007/03/el-perfil-el-agresor-sexual.html Entre optras cosas, encontramos:
    Existe un primer tipo de agresor sexual: el violador ocasional, que es una persona convencionalmente normal, pero que en una determinada circunstancia y ante una mujer bien diferenciada, y casi siempre desconocida, bajo los efectos del alcohol en la mayoría de las ocasiones, no pone en marcha sus frenos inhibitorios noéticos y da salida a un acto violento en forma impulsiva e incontrolada que no suele repetir.

    Claro que existen muchas clases de estímulos. Para mí, el principal es el que ocasiona un atractivo sexual, porque la violación es un acto sexual.
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    25/10/2007
    #7 Re: El perfil psicológico y social de un violador
    Cita Escrito por santino_ Ver mensaje
    Muy buena la nota, lo que no me quedó claro es si son enfermos o no. Porque si son enfermos podrían ser inimputables. Es decir, no obran voluntariamente (en el sentido jurídico) sino producto de su enfermedad. Esto haría que en vez de aplicarles penas (prisión) se le apliquen medidas de seguridad, como internación o tratamiento psicológico.

    saludos
    No son inimputables porque la psicopatía no es un trastorno de la personalidad que cuadre en ese enfoque legal. Tienen conciencia de realidad lo que no tienen es conciencia de enfermedad. Y para ser inimputable hay que carecer de conciencia de realidad!
    Y mucho menos poseen sentimientos de culpa o remordimientos. Y es por esta razón que tampoco pueden ser sometidos a un tratamiento psicológico porque la angustia o la culpa, el remordimiento, la tristeza, la ansiedad, la autocrítica (que son los sentimientos que nos mueven a consultar con un psicologo) no están presentes en ellos.
    • mao317
      Invitado
    25/10/2007
    #8 Re: El perfil psicológico y social de un violador

    Pero según lo que leí, hay casos en los que hay sentimientos de culpa y otros en los que no

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    25/10/2007
    #9 Re: El perfil psicológico y social de un violador
    Cita Escrito por mao317 Ver mensaje
    Según el Dr. Juan Carlos ROMI. Profesor titular int. de la Cátedra de Psiquiatría y Salud Mental (Argentina):
    Perfil del delincuente sexual
    En la observación de delincuentes sexuales vemos que el 80 al 90% no presentan signos de alienación, es decir son jurídicamente imputables. De ellos, a un 30% no se le detectan groseros trastornos psicopatológicos de la personalidad y su conducta sexual social aparente presenta visos de adecuación. El resto de este grupo (el otro 70%) está compuesto por individuos con trastornos de la personalidad (con o sin perturbaciones sexuales manifiestas —disfunciones y/o parafilias o desviaciones—), psicópatas antisociales y/o sexópatas.
    El grupo minoritario (10 al 20%) está compuesto por individuos que presentan graves problemas de personalidad de características psicóticas alienantes, en su gran mayoría jurídicamente inimputables.
    Por lo tanto la asociación tradicional de correlacionar necesariamente delito sexual y psicopatía debe ser desacreditada. La psicopatía exige impulsividad, falta de remordimiento por lo realizado, incapacidad de vínculos afectivos reales, agresividad, dificultad para aprender con la experiencia, etcétera, y muchos de los delincuentes sexuales no pueden ser descriptos de este modo.
    La creencia por ejemplo de que el violador actúa impelido por fuertes deseos sexuales se ha visto desacreditada en la actualidad, al menos como explicación genérica.
    Otro tanto ocurre con la aseveración consistente en calificar a los agresores sexuales como enfermos mentales. La ausencia de enfermedad mental, sobre todo en los violadores, es habitual, y por lo general lo que se observa son individuos con conductas aprendidas en el marco de una socialización deficiente.
    Debemos distinguir el desviado sexual (parafílico) del delincuente sexual (transgresor de normas jurídicas). Así por ejemplo un exhibicionista puede ser un delincuente y un parafílico; un masoquista puede ser un parafílico y no ser un delincuente; un proxeneta puede ser un delincuente y no un parafílico; un sádico puede ser un parafílico y puede ser o no un delincuente, etcétera.
    Descripción de los delitos sexuales de frecuente observación
    Violación
    Está contemplada en el art. 119 del Código Penal. Se la define como el acceso carnal (penetración peneana) realizado a una persona de uno u otro sexo sin consentimiento válido del sujeto que la sufre, en circunstancias en que la víctima fuera menor de 12 años, se hallare privada de razón (alienada), de sentido (inconsciente), o por enfermedad o por cualquier otra causa no pudiera resistir o cuando se usare de la fuerza o la intimidación.
    Nos interesa fundamentalmente el perfil de personalidad del violador.
    Se puede observar con cierta frecuencia que el perfil de personalidad del violador no presenta alteraciones psicopatológicas de significación. No obstante, en general el violador es un individuo inestable, inmaduro, proclive a la agresividad frente a la frustración, hostil, reprimido, con baja autoestima, necesitado de afecto, inseguro, temeroso, etcétera. En particular se observa que el violador típico es una personalidad agresiva con fuerte componente sádico y con gran hostilidad consciente o inconsciente hacia la mujer (sentimiento de inseguridad y temor sobre su masculinidad).
    Se debe recordar que el violador se diferencia del sádico genuino en que aquel ejerce la violencia para someter a la víctima posesivamente (penetración peneana), a diferencia de éste que puede obtener placer por la violencia ejercida sobre la víctima aunque no medie la penetración, es decir el objetivo es la violencia, no la penetración.
    El violador con trastornos psicopatológicos puede presentar distintas manifestaciones: el psicópata impulsivo o explosivo, el alcohólico, el deficiente mental, el psicótico, así como las formas mixtas y los violadores culturales (culto de la fuerza, el poder y el machismo).
    El hecho sexual punible está dado por la actividad sexual ejecutada mediante violencia, engaño, coacción física o psíquica a otra persona o contra un menor de edad.
    El acto violento sexual reconoce en general: a) una reafirmación del poder en el sometimiento de la víctima; sentimiento de superioridad sexual que reafirma su dominio frente a la inseguridad de su capacidad (compensación con un "plus" de un "minus"); b) una gratificación orgásmica libidinal en el sometimiento; la utilización de la fuerza (agresión) como la "solución última" del violador frente a su conflicto para obtener placer orgásmico; c) una reafirmación sociocultural machista (violación grupal o en gavilla); prepotencia masculina para reafirmar la identidad sexual escudándose dentro de un grupo de protección.
    En el acto violatorio se observan distintas modalidades según la personalidad del violador. Así la violación puede estar motivada por: hostilidad, poder, sadismo, impulsividad, degradación, etcétera.
    a) Por hostilidad: El violador por hostilidad emplea por lo general más violencia de la necesaria para consumar el acto, de modo que la excitación sexual es consecutiva de la exhibición de fuerza del agresor al tiempo que es una expresión de rabia hacia el agredido, es decir debe infringir daño físico a su víctima para lograr excitación sexual. Es un violador por venganza o reivindicador que quiere desquitarse mediante la agresión de todas las injusticias reales o imaginarias que ha padecido en su vida.
    Pueden encontrarse antecedentes de haber sufrido malos tratos en la infancia, ser hijo adoptivo o de padres divorciados. La percepción de sí mismo es la de "macho", suele estar casado y es descripto por su familia como impulsivo y violento. Es frecuente observar que el hecho violatorio suele ser precedido por una discusión del individuo con madre o esposa. Luego se descargará con la víctima empleando cualquier arma a su disposición y exigirá de la víctima (a la que pretende atemorizar) cualquier vejación y humillación, y por venganza proyectada puede llegar hasta el asesinato si se le opone mucha resistencia. Los asaltos pueden tener una ritmicidad de cada seis meses a un año.
    b) Por afirmación de poder: En el violador por afirmación de poder la meta es la posesión sexual (motivación básicamente sexual en búsqueda de elevar la autoestima) como forma de compensación de la vida rutinaria y minusvalente que vive. Está motivado fundamentalmente por el deseo de demostrar a su víctima su competencia sexual, en un intento de compensar su falta de adecuación para una vida socialmente ajustada. Es decir, la violación es el medio por el que el sujeto afirma su identidad personal y su adecuación sexual. Es el menos violento de los violadores así como el menos competente desde el punto de vista social. Suele ser de bajo nivel cultural, tiende a permanecer soltero y a vivir con sus padres. Tiene pocos amigos, sin pareja sexual estable y usualmente es una persona pasiva, poco atlética. Suele presentar desviaciones sexuales como el fetichismo, trasvestismo, exhibicionismo o voyeurismo o disfunciones sexuales como la impotencia erectiva o la eyaculación precoz. Su agresión sexual es una manifestación de sus fantasías, de ahí que opere bajo la idea de que sus víctimas realmente disfrutan de la relación sexual, razón por la cual puede llevar o conservar un registro de sus asaltos. Estos asaltos suelen continuar hasta que es atrapado.
    c) Por sadismo sexual: En la violación sádica no hay una explosión de agresión sino un asalto premeditado donde la perpetración de lesiones a la víctima provoca en el violador una satisfacción sexual ascendente a modo de espiral a medida que avanza la agresión.
    Es un violador de agresión desplazada (la víctima no ha jugado ningún rol directo en el desencadenamiento de la agresión), ya que no presenta ninguna excitación sexual inicial: la violación tiene el sentido de agraviar y humillar a la víctima empleando el sadismo. De todos los tipos de violadores es el más peligroso. El propósito de la violación es la expresión de sus fantasías sexuales sádicas y tiende a dañar a sus víctimas psicofísicamente para lograr su fin. Muchos tienen una personalidad antisocial y son agresivos en su vida diaria. Suelen tener antecedentes de malos tratos familiares y provenir de hogares desorganizados y con padres proclives a las desviaciones o represiones sexuales, situaciones por ellos vivenciadas.
    En la edad adulta pueden estar casados y ostentar una posición social de clase media, gozando a veces hasta del respeto de sus vecinos. Se trata de personas inteligentes que planean bien sus asaltos y que no es fácil apresar. Su agresión está dirigida a disfrutar horrorizando a la víctima, de ahí que utilicen una parafernalia variada y un ritual de ejecución. Pueden ir perfeccionando el mismo y llegar a matar a sus víctimas convirtiéndose en "serial killers" (asesinos en serie). La periodicidad de sus ataques no está establecida y dependerá de los planes que establezcan, sus motivaciones, el uso de drogas, etcétera.
    d) Por impulsividad: En el violador impulsivo la acción es el resultado de aprovechar "la oportunidad" que se le presenta en el transcurso de otros hechos delictivos, como por ejemplo el robo, la violación de domicilio, el encontrar sola a la víctima, etcétera.
    Por supuesto que hay que distinguir entre el violador sistemático (patrón de conducta) y el violador ocasional, que lleva a cabo su agresión bajo la influencia de un impulso o algún tóxico (alcohol y/o drogas) o por alguna circunstancia imprevista o porque presenta algún trastorno mental agudo o transitorio.
    Con independencia del tipo de violación que se realice, en el fondo de todo violador subyace un elemento agresivo de la personalidad, razón por la cual en ocasiones la violación puede ir seguida de la muerte de la víctima, pero a veces puede darse la muerte sin violación previa aunque se realice todo el ceremonial erótico.
    e) Por degradación: El violador degradador intenta expresar en su agresión su virilidad y su masculinidad (sentimiento de superioridad machista): somete primero a la víctima a una seducción o acoso reiterado, no se preocupa por ocultar su identidad, ya que especula con el temor que despierta en la víctima y hará que ésta calle a través de la intimidación, la coacción o por sentir vergüenza. La violación surge como inevitable y la violencia puede incrementarse con las violaciones subsiguientes, llegando a planear ciertos aspectos como ir armado o ejercer un sinnúmero de coacciones sobre la víctima, que se siente degradada e indefensa frente a cada nueva agresión.
    Abuso deshonesto
    Es la aproximación corporal (tocamiento libidinoso violento) de una persona a otra sin consentimiento válido de la víctima y sin que medie acceso carnal ni intención de penetración peneana (tentativa de violación).
    Muy buena la nota, me encantó, gracias!
    Cita Escrito por Mielma Ver mensaje
    No son inimputables porque la psicopatía no es un trastorno de la personalidad que cuadre en ese enfoque legal. Tienen conciencia de realidad lo que no tienen es conciencia de enfermedad. Y para ser inimputable hay que carecer de conciencia de realidad!
    Y mucho menos poseen sentimientos de culpa o remordimientos. Y es por esta razón que tampoco pueden ser sometidos a un tratamiento psicológico porque la angustia o la culpa, el remordimiento, la tristeza, la ansiedad, la autocrítica (que son los sentimientos que nos mueven a consultar con un psicologo) no están presentes en ellos.
    Si, ahora me quedó bien claro, muchas gracias.

    saludos
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      • 12/11/11
    12/11/2011
    #10 Re: El perfil psicológico y social de un violador

    Excelente publicacion! me sirvio para mi trabajo de criminologia!

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