LA NACION
A las dos semanas de clases que los alumnos y maestros porteños ya perdieron por la gripe A se podrían sumar más días de inactividad en la segunda mitad del año, al reactivarse el conflicto del gobierno de la ciudad con los gremios docentes.
Una vez finalizado el receso de invierno, la Unión de Trabajadores de la Educación (UTE-Ctera), uno de los sindicatos enfrentados con el gobierno de Mauricio Macri, decidirá la eventual convocatoria a medidas de fuerza en reclamo de un incremento salarial, de la restitución de los descuentos por paros ya realizados y un mayor presupuesto educativo.
"Habíamos resuelto no hacer más paros hasta las elecciones, para que no dijeran que las medidas eran políticas. Ahora no es seguro que vayamos al paro, pero es una posibilidad", anticipó a LA NACION Eduardo López, secretario general de la UTE, que junto con la Asociación de Docentes de Enseñanza Media y Superior (Ademys) no firmó el acta acuerdo con el gobierno, como sí lo hicieron el 30 de marzo los otros quince sindicatos de maestros que hay en la ciudad.
Sensibilización docente
López admitió que los maestros están "sensibilizados por los días de clases que se perdieron por la gripe" y advirtió que el tema se pondrá en consideración en las reuniones que el gremio hará en los próximos días para definir de qué modo hacer escuchar sus reclamos.
"Ademys y UTE no aceptamos la oferta en la Capital porque era inferior al aumento de la provincia de Buenos Aires. Nos ofrecieron $ 1510 y el gobierno bonaerense dio $ 1550. Allá no se descontaron los días de paros y en la ciudad sí", detalló el dirigente gremial. LA NACION quiso consultar al ministro de Educación, Mariano Narodowski, sobre la posibilidad de nuevos conflictos docentes, pero no tuvo respuesta.
El año pasado se perdieron 11 días de clases por el conflicto docente en las escuelas porteñas. Este año, a los paros se sumaron las clases no dictadas por la gripe A.
A raíz de la pandemia, el gobierno de Macri cerró las escuelas durante la semana pasada y ésta, previas al receso escolar de invierno. Pero hay trece colegios privados y ocho estatales que ya antes habían suspendido las clases por la sospecha o confirmación de casos de gripe A.
Así, en el distrito porteño, el año pasado por los paros y este año por la gripe, el calendario escolar ha sufrido importantes interrupciones.
Consultado por LA NACION, el director del Centro de Estudios en Políticas Públicas (Cepp), Gustavo Iaies, dijo: "Si éste fuera el primer año de pérdida de clases es una cosa, pero la ciudad de Buenos Aires y la Argentina vienen teniendo varias pérdidas de clases. Hay que tener mecanismos de recuperación en la ciudad y en el país".
Días atrás, el gobierno porteño dispuso cancelar la semana de vacaciones programada para octubre, para recuperar cuatro de los días perdidos por la gripe, aunque aún no definió cómo recuperar el resto.
Iaies consideró que, por un lado, "lo más preocupante es la pérdida de rutina de los chicos" y, por otro, "la brecha entre los colegios privados y públicos, ya que éstos tienen muchos menos recursos para actuar en estas crisis". También señaló que "están muy desactualizados los informes de las evaluaciones nacionales", que permitirían tener una mejor perspectiva de cuánto se está perdiendo en los aprendizajes.
Para López, la pérdida de días de clases este año y el anterior fue compensada "no sólo por el trabajo a distancia" que dan los maestros a los alumnos, sino también por "logros que se pudieron conseguir, como las 45.000 becas del año pasado". Además, consideró que "el cierre de las escuelas evitó una propagación mayor de la gripe A".
Creciente disparidad
Uno de los aspectos que ha dejado al descubierto la epidemia, según varios especialistas, ha sido el de la brecha educativa entre los colegios públicos y privados.
Colegios privados porteños y de la provincia de Buenos Aires suplen la falta de clases con un contacto permanente a través de las posibilidades que ofrecen las herramientas tecnológicas a través de Internet, como el correo electrónico, el chat , las páginas web y los foros de discusión.
"La escuela desde hace décadas reproduce las desigualdades y no tiende a garantizar la igualdad de oportunidades. A la mañana, en la escuela donde trabajo, ninguno de mis alumnos de cuarto grado tiene computadora en la casa y eso hace que no tengamos una relación permanente, si bien les dimos mucha tarea a los chicos y los vamos a controlar", comentó el titular de la UTE.
Al respecto, Iaies expresó: "Los chicos de las escuelas privadas no dejaron de trabajar. Estas cosas producen un aumento del nivel de inequidad en la educación".
Números
21
Colegios
- Antes de la suspensión general dictada por el gobierno porteño, debieron cerrar por la gripe A; ya perdieron cuatro semanas de clases.
Alumnos
- Es la población de los colegios públicos y privados de la ciudad.
Días de paro
- Se perdieron el año pasado por los paros en las escuelas de la Capital. Podría haber más medidas de fuerza.
Colegios bonaerenses
- Perdieron más de diez días por la gripe A.
Creo que no existe mucha más conclusión que decir que los maestros que adhieran a nuevos paros simplemente NO quieren trabajar. Mis argumentos son los de siempre. Este año más que nunca.
Deben ser el único gremio que quiere negociar sueldos una vez cada tres meses yendo directamente a paro y sin respetar los tiempos de las paritarias, como el resto de los gremios debe hacer.
