Arranque desde Colonia, donde me cruce con un grupo de unos 8 brasileros que venían de Portro Alegre con unas BMW G3 y Suzuki Intruder increíbles, hacia la ciudad de Carmelo a unos 85km.

La ruta a Carmelo es fabulosa!!! El asfalto perfecto, muy poco viento, palmeras, ideal para rutear tranquilo. Como todavía estaba en semiablande (550km) iba a 70kmh promedio. La moto respondía joyita poca vibración, no se esforzaba, muy cómoda en el andar. En este pequeño trayecto aprendí a soportar los constantes ataques kamikaze de bichos que se estrellaban ferozmente contra mi pecho y el visor del casco y de las ráfagas de viento que venían cuando me cruzaba con algún camión de la mano contraria. Creo que tarde un poco más de una hora, pero a esa altura el tiempo no me importaba en absoluto.
Me gustó tanto el lugar que me quedé a pasar la noche y allí conocí a Dino con una Intruder soñada. Nos pusimos a charlar (obvio) de motos y le comenté el tema de la vibración…. Jajajajaja…. El también tiene una pequeña vibración, pero a los 200kmh!!!!!

Al otro día partí hacia Montevideo. Salí de Carmelo, hice una pequeña parada para almorzar en Colonia, y a las 13:00 arranque hacia la ruta preparándome para unos 180km de viaje.

Después de haber hecho 160km ida y vuelta, ya estaba con más confianza. La moto se estaba comportando excelente. Así que paulatinamente comencé a aumentar la velocidad promedio. Viajaba entre 80 y 100kmh, donde notaba que el punto “G” de la vibración comenzaba exactamente en lo 80kmh.

En mi primera parada, cargue combustible (en Uruguay vale el doble). En Colonia no había de 97 octanos (Premium, Fangio) solo súper. Cuando Salí, noté una pequeña diferencia en el andar. Ahora, cuando cargue en la ruta le puse Premium y a los pocos kilómetros el andar se hizo mucho mas suave e inclusive vibraba menos. A medida que pasaban los kilómetros la vibración se hacia menos perceptible.
En el trayecto a Montevideo paré unas 3 veces a estirar las piernas y tomar algo de líquido por que el sol estaba a full. Otra lección: protector solar!!!! Estaba en mangas cortas y las manos y los brazos me quedaron chamuscados!!!
Después de unas 3 horas llegue a Montevideo, donde pase la noche, y al otro día partí nuevamente a Colonia para tomar el buque de regreso a Buenos Aires.

Resumiendo, el viaje estuve más que excelente. No me imaginaba la cantidad de motos que viajan por la ruta, de todos los tamaños y destinos. Es muy reconfortante cuando te cruzas en la ruta con algún grupo de motoqueros el saludo fraternal.
De regreso en el buque me junté con un para de motoqueros. Una pareja que venia de Chile con una Golwing, un hombre de 65 años que venia de Venezuela con una Shadow 1100, unos Uruguayos de Montevideo con Honda 125 y una pareja de argentinos de Punta del Este con un NightHawk 400.

La Custom 200 anduvo joyita, impecable!!! Salí de Buenos Aires con 550km y regresé con un poco más de 1200km. Nunca un problema, nada se aflojó, el andar espectacular. El único inconveniente es el velocímetro; en un momento se volvió loca la aguja y a partir de allí cuando llegaba a 80kmh dejaba de funcionar. Como está en garantía, me lo cambian.
Bueno, solo quería contarles mi experiencia y el de la Motomel Custom 200 en mi primer viaje en ruta. Fue un viaje soñado. Ahora no me quiero bajar mas de una moto!!!
PD: En Montevideo está plagado de chinas. Hay marca “Jumbo”, “Winner”, “Yasuki”… Todas bastante inferiores a la Motomel en cuanto a piezas y calidad. Hay un para que de motor son parecidas, pero ninguna igual. Viene con bastantes accesorios, para mi gusto demasiados! La que sería la Custom 200, se llamaba “Winner Tiger”… venia pintada con unas rayas atigradas y en el tanque una cabeza de tigre!!!!!. (menos mal que a La Emilia no se ocurrieron estos nombres como marca!!!)