Triste situacion se vivio ayer cuando un grupo de inveciles motorizados que cual peter fonda se manifestaron contra la obliguetoriedad del uso del casco, marchando por los bulevares contraflecha sin casco a altas velocidades, haciendo caballitos de a varios, provocando desmanes, una gran parte de los "motokeros" de las cub sin luces o los de los escapes 2t gritones
una lastima, podrian haber dado un ejemplo de civilismo
Dario Lescoumes
DIRECTOR MUNICIPAL DE TRÁNSITO
«La gran mayoría acató las
normas en el primer día»
Para el director municipal de Tránsito, Ing. Agr. Carlos Fábregas, el primer día de aplicación de la Ley de Tránsito en Paysandú se caracterizó por un altísimo acatamiento de las normas, y evaluó que si bien la jornada anterior fue una situación especial, con el paso del tiempo habrá un acostumbramiento y una rutina que será de amplio beneficio para todos. Precisó Fábregas que «consideramos que como primer día realmente ha sido una respuesta muy importante de todos los usuarios de la vía pública que tenían que usar un nuevo implemento o adoptar alguna modificación de conducta».
«Pero se vio en la calle una inmensa mayoría de conductores de motocicletas con cascos, y mayoría de automovilistas con luces encendidas y cinturón de seguridad. Eso ha sido lo más visible y notorio, en el primer día, y estamos seguros de que Paysandú no va a ser diferente de otros lugares de Uruguay y del mundo donde ya se han establecido estas normas», sostuvo el jerarca.
Acotó que «la gente poco a poco va a ir adquiriendo el hábito. Hemos transcurrido el primer día y esto no termina acá, sino que al contrario, recién empieza y tenemos una larga historia por delante, un acostumbramiento y un hábito de estas nuevas prácticas que exige la ley», observó.
«Todo esto hace a la seguridad de nuestras calles y es positivo que adquiramos hábitos de respeto para determinadas normas de seguridad. No compartimos además el libre albedrío que se pide en cuanto a que ‘soy dueño de romper mi cabeza’. Esto no es así, es algo que se dice pero a poco que se razone surge que no tiene asidero lógico», señaló. «Consideramos por lo tanto que hemos tenido un muy buen comienzo en la medida en que la gente respondió como era de esperar», precisó.
«La idea no es multar»
Según Fábregas, «se aplicaron multas, sí, pero pocas, y nosotros pensamos que iba a ser en mayor número. No era la idea hoy de multar a todo el mundo, sino que estamos muy lejos de eso. Esto tiene que ser progresivo, y primero que nada llega al convencimiento de la gente de que existe una nueva norma para el tránsito, que hace a la seguridad personal y que hay que cumplirla». «La multa va a ser una sanción, pero no hay una persecución prevista, sino que va a tener que ir acompañando el convencimiento de la gente y, como siempre hemos dicho, apuntar a la persuasión, la educación, para que dé sus frutos y, llegado el caso la sanción cuando se note que realmente no se cumple con lo establecido», subrayó el director de Tránsito. «Sabemos que con el tiempo el sanducero va a ir adquiriendo la costumbre, porque al final la gran mayoría va a usar los implementos aconsejados», observó el entrevistado.
Cientos de motociclistas marcharon contra el casco
Entre 700 y 800 motociclistas, de acuerdo a estimaciones, manifestaron en la tarde de ayer por las calles de Paysandú y se concentraron en la zona del Palacio Municipal para expresar su protesta contra el uso obligatorio del casco, que establece la Ley Nacional de Tránsito. De la misma forma que la caravana que tuvo lugar en la noche del lunes, por el mismo motivo, los motociclistas se autoconvocaron a través de correos electrónicos y por medios de difusión para protagonizar este reclamo, que se caracterizó por el estruendo de los escapes en aceleraciones «demostrativas», bocinazos y la entonación de consignas contra el uso de este elemento. La partida de la manifestación tuvo lugar sobre las 13 y 30 y se dirigió hacia la zona céntrica, en una extensión de aproximadamente seis cuadras por 18 de Julio, para dirigirse hacia el Palacio Municipal y seguir también por Sarandí hacia el edificio de la esquina con Luis Alberto de Herrera en la que funciona la Dirección de Ingeniería de Tránsito y Movilidad Urbana. Según testigos, en ese lugar pegaron carteles contra el uso del casco y desinflaron las cubiertas de una camioneta de la Dirección de Tránsito, en tanto un grupo pretendió ingresar al Palacio Municipal, pero fue contenido por los organizadores de la marcha. Posteriormente volvieron a dirigirse hacia el edificio de Movilidad Urbana, para luego dispersarse y seguir manifestando en forma aislada por otras zonas de la ciudad.
Hasta fin de mes, la multa
podría quedar en advertencia
Hasta el 30 de abril los conductores sancionados por el no uso del casco podrán «canjear» la multa por una advertencia, si se presentan ante la Dirección de Tránsito con el casco y la boleta de compra de este elemento, indicó a EL TELEGRAFO el director municipal de Tránsito, Ing. Agr. Carlos Fábregas.
El jerarca reafirmó que por lo tanto la intención no es multar, sino persuadir y tras ello llegar al convencimiento de que las normas de seguridad son en beneficio de todos.
Señaló que por razones económicas hay familias que no han podido comprar cascos para todos sus integrantes, a veces por agotarse el stock en el comercio en que compran habitualmente a crédito, o por no contar con dinero en el momento, por lo que se están contemplando estos casos a través de esta medida vigente hasta fin de mes. «Durante abril se va a dar esta opción a los cascos, a los cinturones y a las luces en la medida en que la gente corrija su conducta durante el mes. Es decir que la multa se aplica y después es posible que quede en advertencia, sin costo económico, como un antecedente. A la segunda instancia sí, ya no es posible librarse de la multa», precisó Fábregas.
Mientras tanto, EL TELEGRAFO pudo evaluar, tal como lo señaló Fabregas, que entre un 80 y un 90 por ciento de los motociclistas utilizaron el casco en el primer día de vigencia de la ley en Paysandú, con un mayor porcentaje en la zona céntrica, en tanto en los barrios y áreas más alejadas se pudo percibir un menor acatamiento, sobre todo en el caso de quienes recorrían distancias cortas en la periferia de la ciudad. Fuente: El Telegrafo