Este año lo repetimos. Nos falta una semana que haremos en diciembre.
Tuvimos un poco menos de personal, de modo que notarán que los casos contados son menos.
La campaña “Usá Casco” empezó el 12 de enero y sigue.
Lamentablemente, por problemas entre el Gobierno de la Ciudad y la Policía Federal, durante setiembre y octubre no hubo apoyo policial a los controles y estos se tuvieron que concentrar en las autopistas (adonde sí teníamos policías).
Creo que eso se notó y muchos, sintiendo que había un relajamiento en los controles, volvieron a usarlo mal.
Los conteos que mostraré fueron hechos en zona centro y sur. Los de diciembre serán en lugares más alejados, como hicimos en 2008.
Conviene tener en cuenta que esto sirve para comparar un año con otro, pero no muestra la realidad de lo que pasa en los barrios más alejados ni, sobre todo, lo que hacen los chicos de delivery que se mueven en trayectos cortos y no temen tanto a los controles.
[IMG]
[/IMG]Aclaro que “mal puesto” se refiere a: llevarlo en el codo o cualquier otro lugar que no sea el correcto, incluso como vincha o desatado (cosa difícil de notar, a veces).
Para no meter demasiadas variables y dificultar la tarea, sólo se tomaron los casos de motos con un único ocupante. No se contaban aquellas con pasajero.
No se hacía el conteo en días de lluvia porque el uso de casco crece por razones no válidas.
Las conclusiones que yo saco (y son opinables):
Bajó un poco el uso correcto del casco. Supongo que por los dos meses de “descontrol”.
Prácticamente desapareció la gente sin casco. Creo que por el miedo al “te quitamos la moto”.
No logramos mejorar la seguridad de los motociclistas: casi el 15% lo lleva de manera que no lo protege y ese no era el objetivo de la campaña.
De modo que 10 meses de campaña, 700 motos secuestradas, 1500 actas de infracción y más de 500 cascos entregados junto a un curso de manejo seguro en el Plan Cambio nos han dado un resultado bastante peor de lo que esperábamos.
Reconozco que 700 secuestros o 500 cursos son números pequeños comparados con la cantidad de motociclistas de la Ciudad.
Pero esperaba mejores resultados después de tanta inversión y esfuerzos.
Pretendíamos disminuir la cantidad de muertos y reducir la gravedad de las lesiones.
No lo hemos logrado.
Lo único que puedo decir de positivo es que logramos que la curva dejara de subir:
En 2007 fallecieron 18 motociclistas, en 2008 llegaron a 32 y en 2009 ya llevamos 21 por lo que es probable que quedemos en un número parecido al del año pasado.
Mi conclusión es que hace falta meter más miedo y, al mismo tiempo, concientizar más.
Lo que se hará a partir de ahora es ampararse en la Ley Nacional de Tránsito y empezar a secuestrar las licencias de aquellos que lleven mal puesto el casco.
Por haber adherido la Ciudad hace poco a la nueva Ley, ya se pueden secuestrar registros en caso de infracción grave, aunque el conductor pueda solucionar la falta.
Por ejemplo: si tienen en un auto el cinturón de seguridad y no lo usan, se les saca el registro y se les da un papel que habilita a circular por un mes.
En ese plazo deben ir al juez a discutir o recibir la sanción (multa o curso o “probation”).
Si cometen otra falta mientras están con ese papel, corresponde el secuestro del vehículo.
Se hará valer esto también para las motos y el mal uso del casco.
En unos 15 días se empezará a quitar el registro al que lleve el casco mal puesto.
No es una nueva medida contra los motociclistas, como dirán algunos.
Se tendrá el mismo criterio que con los automovilistas. Además, es a favor del cuidado de la vida de los que andan en moto.
Tampoco se busca recaudar, como criticarán otros, la decisión sale de los responsables de cuidar la vida y salud de los conductores, no del Ministerio de Hacienda (que se encarga de obtener fondos).
Las faltas consideradas graves son, al menos, conducir alcoholizado, no usar el cinturón de seguridad o casco, pasar semáforo rojo, alta velocidad o uso de teléfono celular.
¿Alguien tiene una propuesta mejor?
Algo serio, que pueda ayudar, no pavadas.
