En todos los lugares lo único de lo que se oye hablar es de dinero, la mayor preocupación de esta humanidad es el dinero. El navío de la civilización humana navega muy rápido y sin timón hacia las rocas del orgullo, el odio, el engreimiento, la ira, etc. y por tanto navega rumbo a la auto-destrucción.
El mundo actual está lleno de temor, de conflictos, luchas, crímenes. Esta civilización ha olvidado el auténtico ideal de la religión, y ya el ser humano no entiende de los misterios del Ser.
Se han conseguido grandes avances y logros, pero nos hemos olvidado, que la “inteligencia” desprovista de una ética y de una espiritualidad, es dañina, altamente peligrosa y conduce al desastre.
Nos encontramos ante el dilema del ser y no ser de la filosofía. En este mundo convulsionado por guerras y revoluciones, se hace urgente revivir los valores éticos y espirituales.
Hay que lograr desviar la mente humana del materialismo, y volver a reunir y apiñar a la humanidad como a una gran familia y esto sólo es posible con la gnosis. La gnosis es el único camino posible, que ofrece consuelo y alivio a los corazones doloridos, el único que ofrece esperanza e iluminación. En estos momentos cruciales en que vive la humanidad los grandes maestros del esoterismo gnóstico nos invitan al estudio, a investigar en el gnosticismo antiguo.
Ahondando en la sabiduría del pasado, extrayendo de muchos códices la orientación precisa para guiarnos en el momento presente, bebiendo en la fuente original de la augusta sabiduría de la naturaleza, y buscando los primeros cauces de la sapiencia cósmica.
Por eso el V.M. Samael decía: “ha llegado el momento en que nosotros debemos volver nuevamente a estudiar los libros clásicos pero con ojo avizor, sabiendo sacar de entre la letra que mata, el espíritu que da vida”.
La palabra “gnosticismo” encierra dentro de su estructura gramatical la idea de sistemas o corrientes dedicadas al estudio de la gnosis.
El “gnosticismo” define un proceso religioso muy íntimo, natural y profundo. Gnosticismo significa esoterismo auténtico de fondo, desenvolviéndose de instante en instante, mediante vivencias místicas muy particulares, con doctrina y ritos propios. Dicha doctrina tan extraordinaria adopta la forma mística y a veces mitológica, y también cuenta con una liturgia mágica inefable para el despertar de la conciencia.
Por eso, sin una previa información sobre el gnosticismo antiguo es imposible el estudio riguroso de las diversas piezas antropológicas de las que nos hablan las culturas azteca, tolteca, maya, inca, egipcia, griega... etc.
Los códices mexicanos, los papiros egipcios, los ladrillos asirios, los templos antiguos, los sagrados monolitos, los viejos jeroglíficos, los sepulcros milenarios... etc. encierra una simbología gnóstica profunda que escapa a cualquier interpretación literal y que no se pueden explicar exclusivamente con el intelecto.
Todos los relatos gnósticos, tanto escritos como representados en cualquier forma artística, en pinturas, esculturas... etc. están siempre orientadas hacia el Ser, por eso el razonamiento especulativo no sirve para su correcta interpretación.
Haciendo un recorrido hacia el pasado se puede claramente apreciar que allí donde el gnosticismo se manifestó, dio lugar a “las escuelas de regeneración”. En el pasado existieron grandes escuelas de regeneración entre los misterios de Eléusis, los misterios egipcios, aztecas, mayas, incas, etc.
Existen multitud de escuelas, pero sólo las escuelas de regeneración auténticas pueden formar verdaderos maestros. Al igual que existen muchas religiones, órdenes y sectas, pero sólo las escuelas de regeneración pueden producir mahatmas.
Los grandes Maestros, los grandes Iniciados gnósticos vinieron a abrir los antiguos santuarios que se cerraron al llegar la edad negra; vinieron a abrir los auténticos Colegios Iniciáticos. Trajeron de nuevo a esta humanidad el gnosticismo antiguo, el de los setianos, los peratas, nazarenos, esenios, etc. Este gnosticismo es la doctrina que Jesús enseñó en secreto a sus discípulos.
Los gnósticos son los que acompañaron a Jesús en la tierra santa, fueron los místicos esenios de Palestina, celebramos nuestros rituales en la catacumbas, fueron echados a los leones en los circos de roma y también los gnósticos fueron perseguidos y quemados vivos en las hogueras por la fanática y criminal inquisición católica.
El rasgo predominante de las culturas arcaicas y fundamentalmente del gnosticismo antiguo era el conocimiento de un código ético perfecto. Los Maestros gnósticos decían que debíamos trabajar por un gnosticismo decente, pulcro, limpio, caballeroso y honrado. Insistía en la necesidad de acabar con la verborrea e ir más a los hechos, creando un gnosticismo práctico, donde debíamos bañarnos y asearnos moralmente.
La mayoría de las personas que se interesan por estos estudios, aspiran enseguida a desdoblamientos, experiencias, iniciaciones, sin haberse antes ocupado lo más mínimo por conseguir una perfección ética, sin la cual es imposible el progreso espiritual. Algunos maestros de la India decían: “la persona a quien no le importa la ética, se asemeja más a un muerto, que los propios muertos”.
La ética es la ciencia de la moral, por eso es mucho mejor una persona que tenga ética a otra que sea religiosa, por mucha mística que pueda tener.
· la religión sin ética, pierde su sentido.
· la filosofía sin la ética, es un mero pensamiento vacío.
· la ciencia sin ética, crea monstruosidades.
· el arte sin ética, se vuelve 100% dañino y subjetivo, sirviendo de vehículo de expresión egoica.
La religión con su ética, virtudes, leyes, etc. debe servir de fundamento a la educación. Si la religión es erradicada de la educación, esa sociedad morirá espiritualmente. Si no se tiene una idea clara de la finalidad última de la vida, ni para que sirve, ningún esquema educativo existente será provechoso. En realidad la educación debería ser un entrenamiento para la vida.
La ética debe jugar un papel predominante, por eso el sabio yogui Sivananda decía: “educad a los niños sin religión y los convertiréis en maravillosos delincuentes”.
La ética actual es superficial, donde se habla poco del servicio social, del altruismo, de la filantropía; esta ética caduca y degenerada, nada habla del Alma, ni del Ser. La finalidad de la ética es la realización del Ser. La práctica de la ética nos permite vivir en armonía con los familiares, compañeros, amigos, vecinos, etc., y esto, nos da tranquilidad y felicidad.
Dentro del gnosticismo antiguo, todo estudiante tenía conocimiento de los mantrams, de la meditación, del autocontrol sobre las bajas pasiones, la disciplina, el espíritu del sacrificio y de servicio, los buenos modales, la cortesía, caballerosidad y por supuesto se le enseñaba el conocimiento del Ser.
De los educadores antiguos siempre decían: “decid siempre la verdad, cumplid con vuestras obligaciones. Estudiad los libros sagrado,. que vuestras acciones sean intachables. Practicad sólo acciones buenas”. Por el contrario, esta civilización moderna fomenta la competencia, la envidia, los temores, la arrogancia, la vida fácil y cómoda, etc.
Afortunadamente para la humanidad, el gnosticismo antiguo “resurge” en todas las épocas, asombrosamente, y resulta siempre de una actualidad palpitante. En estas últimas décadas los sorprendentes hallazgos arqueológicos de documentos de la antigüedad, especialmente los encontrados en Egipto y en Palestina han impulsado de una manera extraordinaria la investigación del gnosticismo antiguo en numerosas universidades del mundo.
Cumpliéndose así, aquello que el V.M. Samael dijera; “ningún estudioso, ninguna persona culta caería hoy como antaño, en el error simplista de hacer surgir a las corrientes gnósticas de alguna exclusiva latitud espiritual”.
Aunque es bien cierto que en cualquier sistema griego, persas, sirio, egipcio, hindú, palestino, etc. existían elementos de la sabiduría gnóstica, también encierra otros elementos sublimes entre las culturas precolombinas; nahuas, incas, toltecas, aztecas, zapotecas, mayas, chibchas, incas, quechuas, etc. Es muy lamentable que tantos libros sagrados del gnosticismo antiguo hayan sido quemados, que se hayan destruido tanto documentos y tesoros valiosos de la antigüedad, pero afortunadamente no todo se pierde. Hoy en día están saliendo a la luz pública, auténticos textos gnósticos de origen hebreo y egipcio de miles de años, que fueron escondidos en su momento, para evitar su destrucción.
También durante la edad media fueron descubiertos algunos libros maravillosos de la cultura clásica greco-romana. De esta forma autores como el Dante, Petrarca, Erasmo, etc., lograron traducir, a pesar de las persecuciones del clero romano, obras tan famosas como la Iliada, La Odisea de Homero, Los Días de Hesíodo, La Metamorfosis de Ovidio... etc. y demás escritos de Lucrecio, Horacio, Tito Livio, Apuleyo, Cicerón. Todos ellos verdaderos libros de ciencia oculta.
Afortunadamente muchos otros libros fueron celosamente guardados en los mundos Jinas, tal como en la Santa Iglesia Gnóstica, el Templo Rosacruz-gnóstico de Bohemia, de Templo de Chapultepec, El Templo del Santo Grial, etc. que poseen los textos originales, las sagradas escrituras, tal como la Pistis Sophia y otros libros inmortales.
para mas informacion... escribir mail a zeo128@hotmail.com o entrar en http://ciag-gnosis.org/