#219 Re: la quantica y los ovnis
La diferencia entre un telapata cuantico ovnivoro y yo, es que el entra en la categoria de vidente. Y yo sin embargo entro en la categoria de e-vidente. Y no soy omnivoro como ustedes.
Lo que le pasa a JG3 es que tiene el famoso complejo de Alzheimer Sociologico, sumado al Sindrome de Diógenes Mental. El resultado de esta mezcla de enfermedades produce serios trastornos en su lóbulo telepatico dimensional de ashtar sheran de los caballeros del zodiaco y la guerra de las galaxias. Por eso, es muy dificil que usted se comunique plutonianamente, porque no conce el leguaje de los namekianos.
El siguiente fragmento que expongo a continuacion es de esta web:
http://javarm.blogalia.com/historias/36861
Leanlo atentamente.
¿Ser artista es causa de enfermedad, y viceversa?
Arriaga, con su muerte por tuberculosis a los 20 años, encaja en ese estereotipo del artista enfermizo que muere pronto, y más aún de la asociación de la vida bohemia con las privaciones y la enfermedad. Encaja este mito en una especie de exagerada contraposición entre lo espiritual y lo material, entre la creatividad de un alma inquieta y la vida más anodina del común de los mortales, que fue incluso reivindicada desde el Romanticismo como modelo de vida. Pero, ¿qué hay de cierto en esto?

Comencemos, por ejemplo, por la tuberculosis, una enfermedad que actualmente sigue encabezando la lista de enfermedades infecciosas, con unos dos millones de muertes al año, principalmente en países pobres. Causada por el bacilo
Mycobacterium tuberculosis, se ha comprobado que ya nos acompañaba hace seis mil años. Fue Robert Koch quien descubrió el agente infeccioso en 1882, en una época en la que el crecimiento de las ciudades convirtió en endémica esta enfermedad (a finales del XIX, una de cada cuatro muertes en Londres se debía a la tuberculosis). Las condiciones de insalubridad, frío y mala alimentación favorecían el ataque del bacilo.
Las primeras vacunas desarrolladas en el primer decenio del siglo XX, la mejora en la sanidad pública y las condiciones de vida y, posteriormente, la aparición de los antibióticos, hizo casi desaparecer una enfermedad del primer mundo, aunque su carácter ubicuo le permite aprovechar circunstancias en los que aparece como una enfermedad que ataca cuando aparecen otras deficiencias inmunitarias, como sucede con los enfermos de sida.
La diferencia principal de palos y calañas es que los argentinos, Creen Dios, y Yo, Soy Dios.