malevolamente incierto
Originalmente publicado por
antifascist2
Hace algún tiempo, en una biblioteca de libros muy antiguos, dentro de los cuales había también algunos de literatura esotérica, me encontré un libro muy viejo, en dos tomos. Tenía pastas negras muy gruesas y hojas amarillentas. Se llamaba Quantum Mechanics, y según me dijeron, fue escrito por un hechicero muy poderoso, llamado Claude Cohen-Tannoudji.
Al abrir el libro en una página al azar, vi que contenía extraños símbolos esotéricos. Pregunté al bibliotecario y me dijo que lo que aparecía era lo que en la jerga de los magos se le conocía como notación bra-ket, o notación de Dirac. Este ultimo nombre se debe a quien inventó este extraño lenguaje, un antiguo hechicero muy poderoso que había descubierto muchos de los misterios del la naturaleza y del mundo espiritual. No olvidemos que los verdaderos magos usan las fuerzas naturales a su conveniencia. No olvidemos tampoco que los simbolos son muy importantes en las artes esotericas. La astrología por ejemplo, es una ciencia simbolica.
Se dice que es muy dificil comprender los misterios que son revelados en el libro. Se tiene que comprender el lenguaje oscuro en que está escrito y releer varias veces hasta compenetrarse completamente en su conocimiento. Según el bibliotecario, nadie comprendía el libro del todo, y muy pocos lograban leerlo hasta la última página, y quien algún día llegara a realizar tal hazaña, tendría la fortuna de adquirir enormes poderes. Por fortuna nadie había llegado tan lejos. Sin duda poderes tan brutales serían muy peligrosos para el mundo si se lograban desatar. No sería nada bueno tanto poder acumulado en una sola persona.
Sin duda Quantum Mechanics es todo un clasico de la literatura ocultista, que debe ser puesto al lado del Necronomicón (el libro de los nombres de los muertos), esta ultima obra escrita por un arabe loco, Mohammed Al-Hazred, quien en el destierro voluntario y en su soledad, le fue revelado un profundo conocimiento oculto, y verdades terribles.
Saludos a todos, estimados hermanos, bendiciones kuánticas para todos.
Un viejo quantum fuera del Tiempo.
En una ocasión un brujo me retó a demostrar quien era más poderoso de los dos, si yo, un demonio muy experimentado o él, un brujo ya en decadencia. Burlonamente consentí y le pregunté en qué iba a consistir dicha prueba. Él se dedicó por unos instantes a meditar y tras ello, con una ligerísima sonrisa en sus labios me propuso lo siguiente: Si como sabes, los humanos son tan débiles, te propongo que tu dejes de hacer el trabajo facil e intentes tentar a tres personas para que hagan el bien, yo estaré a tu lado y mi trabajo consistirá en lo que habitualmente haces tú, es decir, tentarlos para que hagan el mál.
Yo dudé, porque ya conozco bien a los hombres, pero creí que mi fuerza de convicción podría valer igualmente para convencer a quien fuera menester. Y también mi soberbia me pudo más. Así que le dije que adelante. Elegimos uno cada uno y el tercero lo hicimos de mutuo acuerdo.
Yo elegí a una madre ejemplar, viuda, muy trabajadora y con cinco hijos pequeños. El brujo eligió a un tipo asesino que disfrutaba con cada crimen que cometía y para el tercero decidimos pillar a un científico que se estrujaba los sesos por encontrar la clave de un problema, que le daría muchos honores en caso de resolverlo.
La cuestión es que el brujo me embaucó de tal modo en dicha labor que acabé esforzándome al máximo para ganarle la partida. Por supuesto que la prueba en los tres casos la gané y aquellas personas no solo rechazaron las tentaciones que les mostraba el brujo sino que además las volví mejores. Orgulloso me puse delante de él y así se lo hice saber, dando por terminado el reto y convencido de haberle ganado. Pero el viejo brujo muy contento me miró a los ojos y me hizo una aclaración: demonio, tu has ganado el reto pero yo he podido contigo haciendo que tu alma por un tiempo fuese lo que de habitual soy yo. En cambio yo he realizado muy mal tu papel, porque no me has podido cambiar ni por un instante.
Sí, ese brujo decadente...pudo con la inclinación de mi alma y ahora soy su más humilde servidor....
La nave-quantum se manifestó sobre las cabezas de aquellos nómadas. Los camellos se volvieron incontrolables y muchos se dieron a la estampida. Algunos jinetes cayeron sobre la ardiente arena del desierto. Era un sol muy resplandeciente que hacía movimientos parecidos a los de una mosca. Llegó incluso a ponerse a un palmo del suelo, luego salió disparada hacia arriba como una bala. Solo quedó un puntito brillante allá arriba, pero sobre el lugar sobre el que casi se posó quedó una forma opaca y muy oscura. Varios nómadas se acercaron a aquello y se lo quedaron mirando. Y sin saber cómo, todos soltaron una carcajada interminable que les hizo caer y revolcarse con las manos agarrándose las panzas......Aquella "cosa" había hecho "kakita".