#1 El Evangelio de Nietzsche
SINOPSIS DE “EL EVANGELIO DE NIETZSCHE”.
(Novela) Autor: Alberto Tocunaga Ortiz
“El Evangelio de Nietzsche” tiene como referente a la obra: “Así habló Zaratustra”, y de la cual dijo que era el más grande regalo que podía recibir la humanidad. Él consideró a su Zaratustra un Evangelio.
Desde 1888, el nombre de Friedrich Nietzsche quedó tiznado por ciertas frases, como son haber escrito que Dios había muerto y que la resurrección de Jesús fue una farsa.
En “El Evangelio de Nietzsche”, el protagonista está empeñado en borrar el baldón que aquellas frases le han endilgado a Nietzsche.
En una noche de alegre tertulia, el protagonista conoce a un joven ex – seminarista y actor que más adelante pasa a ser su asistente. Éste llega a identificarse con sus ideas, pero teme cuando le oye decir que el hombre, sólo es un puente, un tránsito y un ocaso hacia la nada. Todos han vivido engañados por las religiones que no representan solución alguna. Por eso, Nietzsche sostuvo que la Iglesia era la mayor corrupción imaginable y el sacerdote era el parásito sagrado que vivía del pecado y el perdón.
Un día, el joven lee en la Biblia, los comentarios que los teólogos hacen sobre la resurrección, y se da con que ellos afirman que el cielo no está arriba, sino que el cielo está en el mundo espiritual desde donde Dios dirige la historia del universo. Aquellos declaran que la resurrección es sólo espiritual y que no hay que andarse preguntando si los cojos resucitarán con dos piernas, y si los viejos resucitarán jóvenes, porque la resurrección será de los espíritus en un mundo inmaterial donde no hay lugar para las funciones, como son el comer, el dormir y el sexo. ¿Para qué le serviría a una persona tener un cuerpo en el mundo espiritual? Incluso, encuentra que Jesús afirmó que la resurrección no iba a ser de los cuerpos, sino de los espíritus.
La resurrección de Jesús, fue una farsa, cuyo promotor resulta ser San Pablo. A Pablo no le importaba la vida de Jesús, sino su muerte. A partir de ella, construyó un Jesús muriendo en la cruz. Así, trasladó el centro de toda la existencia de Jesús, detrás de la mentira de un Jesús “resucitado”. De ahí que nadie se ocupó de saber algo de la vida de Jesús. ¿Dónde estuvo y qué hizo antes de sus prédicas? La “resurrección” de Jesús, es piedra angular sobre la cual reposa toda la creencia del mundo cristiano. Para Pablo no era lo mismo decir: Jesús es hijo de Dios, que decir, Jesús muerto y resucitado es el hijo de Dios. Esto último era impactante.
Esta obra con sus descubrimientos, hace que la creencia en Dios salga más fortificada.
Hoy los creyentes, herederos de la “resurrección”, son ateos solapados. Un tipo de falso creyente lo vemos en aquellos gobernantes que dicen creer en Dios, y mandan matar a poblaciones enteras en guerras desiguales donde siempre hay un botín de por medio. ¿Un creyente mataría a seres humanos?
El rol antagónico lo pone un cura, quien en las páginas de un libro que se está gestando, ve revivir a Nietzsche, el hombre que atacó a la Iglesia.
Al protagonista de esta obra lo acompañan personajes como son un diplomático, un político, un director de teatro; una bella dama alcohólica, una ex – meretriz que ha cambiado de vida y es una artista. Así, entre otros, todos lo siguen para navegar entre sorprendentes secuencias en las que traiciones, corruptelas, poder, romances y pasiones no están ausentes.
P.D.
Se publicó en librosenred
(Novela) Autor: Alberto Tocunaga Ortiz
“El Evangelio de Nietzsche” tiene como referente a la obra: “Así habló Zaratustra”, y de la cual dijo que era el más grande regalo que podía recibir la humanidad. Él consideró a su Zaratustra un Evangelio.
Desde 1888, el nombre de Friedrich Nietzsche quedó tiznado por ciertas frases, como son haber escrito que Dios había muerto y que la resurrección de Jesús fue una farsa.
En “El Evangelio de Nietzsche”, el protagonista está empeñado en borrar el baldón que aquellas frases le han endilgado a Nietzsche.
En una noche de alegre tertulia, el protagonista conoce a un joven ex – seminarista y actor que más adelante pasa a ser su asistente. Éste llega a identificarse con sus ideas, pero teme cuando le oye decir que el hombre, sólo es un puente, un tránsito y un ocaso hacia la nada. Todos han vivido engañados por las religiones que no representan solución alguna. Por eso, Nietzsche sostuvo que la Iglesia era la mayor corrupción imaginable y el sacerdote era el parásito sagrado que vivía del pecado y el perdón.
Un día, el joven lee en la Biblia, los comentarios que los teólogos hacen sobre la resurrección, y se da con que ellos afirman que el cielo no está arriba, sino que el cielo está en el mundo espiritual desde donde Dios dirige la historia del universo. Aquellos declaran que la resurrección es sólo espiritual y que no hay que andarse preguntando si los cojos resucitarán con dos piernas, y si los viejos resucitarán jóvenes, porque la resurrección será de los espíritus en un mundo inmaterial donde no hay lugar para las funciones, como son el comer, el dormir y el sexo. ¿Para qué le serviría a una persona tener un cuerpo en el mundo espiritual? Incluso, encuentra que Jesús afirmó que la resurrección no iba a ser de los cuerpos, sino de los espíritus.
La resurrección de Jesús, fue una farsa, cuyo promotor resulta ser San Pablo. A Pablo no le importaba la vida de Jesús, sino su muerte. A partir de ella, construyó un Jesús muriendo en la cruz. Así, trasladó el centro de toda la existencia de Jesús, detrás de la mentira de un Jesús “resucitado”. De ahí que nadie se ocupó de saber algo de la vida de Jesús. ¿Dónde estuvo y qué hizo antes de sus prédicas? La “resurrección” de Jesús, es piedra angular sobre la cual reposa toda la creencia del mundo cristiano. Para Pablo no era lo mismo decir: Jesús es hijo de Dios, que decir, Jesús muerto y resucitado es el hijo de Dios. Esto último era impactante.
Esta obra con sus descubrimientos, hace que la creencia en Dios salga más fortificada.
Hoy los creyentes, herederos de la “resurrección”, son ateos solapados. Un tipo de falso creyente lo vemos en aquellos gobernantes que dicen creer en Dios, y mandan matar a poblaciones enteras en guerras desiguales donde siempre hay un botín de por medio. ¿Un creyente mataría a seres humanos?
El rol antagónico lo pone un cura, quien en las páginas de un libro que se está gestando, ve revivir a Nietzsche, el hombre que atacó a la Iglesia.
Al protagonista de esta obra lo acompañan personajes como son un diplomático, un político, un director de teatro; una bella dama alcohólica, una ex – meretriz que ha cambiado de vida y es una artista. Así, entre otros, todos lo siguen para navegar entre sorprendentes secuencias en las que traiciones, corruptelas, poder, romances y pasiones no están ausentes.
P.D.
Se publicó en librosenred
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