y vos lo has precensiado? alguna de estas posesiones?
por como lo relatas, ya no ocurren mas, verdad?
el tema es como evitarlas, como combatirlas?
por mi parte, descubrí que los espejos pueden ayudar a recobrar la conciencia. y averiguando (lo que pasa que no hay un manual donde dice que hacer, no?) que el humo, tambien ayuda a "limpiar" la casa.
-----Agregado el 31/10/2009 a las 05 : 35 : 20-----
esto es un poco lo que me paso. y lo que logre escribir al respecto:
…escribo esto porque no sé si es que me estoy volviendo loco, o realmente está pasando algo, y cuando digo “algo” me refiero a una cosa extraña, por eso lo voy a escribir por lo menos para que si me tienen que internar entiendan por lo que he pasado.
Al principio de todo no lo noté, creí que la manera de actuar de Nina era mas producto de haber visto a una mujer morir, sumado al stress del trabajo, que la verdad nos están pegando una paliza importante. Sobretodo a ella, que tiene mayor responsabilidad que yo. De última, cuando termina mi día puedo ir a casa y no pensar en el trabajo, nadie me llama, pero a ella, su celular, sus dos celulares son veinticuatro horas full time. Así que la primera vez que me la encontré intentado salir por la puerta del departamento a las cinco de la mañana, creí que era una de esas cosas del sonambulismo (ni siquiera sé si se escribe así). Cuando la intenté agarrar, la verdad que no sabía muy bien como manejar esa situación, nunca antes había presenciado a un sonámbulo, se resistió, pero cuando la logré sujetar y repetí su nombre varias veces, volvió en sí. Logré que se volviera a la cama. Confieso que si bien yo también volví, no pude dormir más. Por suerte para mi, el despertador sonó a la hora, creo y nos levantamos. Ella no recordaba nada de lo ocurrido. Y cuando se lo comenté, al principio no me creyó y luego se molestó, porque creía que lo estaba inventando para joderla. Ese día no nos hablamos hasta la noche, aunque intenté comunicarme con ella varias veces, pero sin resultado. Aunque era bastante normal en ella eso. Cuando nos vimos, por la noche, después de cenar, llegamos a un acuerdo que era muy factible que fuese producto del estrés, yo generalmente cuando estoy muy nervioso por el laburo, hablo a gritos por la noche. Así que podía ser. No le dimos mucha importancia.
No hubo mayores eventos después de ese, por los siguientes días, lamento no haber anotado bien las fechas, es decir, ahora estoy haciendo un ejercicio de memoria, tratando de recordar todo como fue y algunas cosas las tengo medio olvidadas.
Recuerdo que un día tuvimos una discusión porque yo no me estaba ocupando de las plantas del patio. Estaba a simple vista que estaban marchitas, pero por mas que le juré y perjuré que las había regado todo terminó en una discusión relacionada a mi falta de preocupación por las cosas de la casa. Eso me pareció extraño, porque realmente había estado regando las plantas. Cualquier cosa con tal de no tener una de nuestras discusiones habituales. Lo único que quería hacer cuando llegaba del trabajo era descansar. Discutir era lo opuesto a eso. Sobretodo con Nina. Que llevaba las discusiones hasta lo impensado, y yo que soy terco como una mula y una vez que me enojo siempre digo algo de lo que después me arrepiento.
Uno de los momentos más complicados que tuvimos. Digo que tuvimos, por que creo que nos afectó a los dos. Comenzó una noche de sábado, (antes que nada hay que aclarar que Nina en ese momento, o para entonces, sufría de un trastorno (o enfermedad) que consistía en que no expresaba la fiebre, lo cual era peligroso, porque cualquier cosa que afectara a su cuerpo no se manifestaba hasta que el cuadro ya era bastante complicado.
Quizás si se manifestaba, dado que, de un momento a otro, comenzaba a delirar, seudo desmayada y ahí uno tenía que hacer determinadas cosas para que “brotara la fiebre”. Mas allá de lo engorroso de la situación, y de tener que afrontarla, las complicaciones físicas o de salud eran y fueron “severas” para Nina, dado que al no manifestar la fiebre (que es un aumento de la temperatura corporal, que genera nuestro organismo para combatir agentes extraños) este aumento de temperatura se quedaba dentro del cuerpo de Nina, y poco a poco fue generando un cuadro importante de deshidratación interna.
Pero nos detendremos en el síntoma de la deshidratación (también producto de la fiebre), creo que ya nos había ocurrido uno o dos veces antes, estos episodios, y nuestra ignorancia nos llevó a creer que había que convivir con ellos.
Así que cuando ocurrían yo ya sabía que procedimiento seguir.
Pero ahora, me remontaré unos días atrás, no recuerdo cuantos, cuando una noche, luego de una película (que acá en Argentina se conoció como: La llave del mal) Nina quedó bastante sugestionada con el tema de los espejos y su relación con el mundo “Sobrenatural” (pongo así porque no se como llamarlo). La película realmente sugestionó a Nina, pero en ese momento de nuestra vida como pareja yo no sabía cuanto, ni cuanto se asustaba con esas historias. Por ese entonces creía que la imagen de Nina era como una mujer invencible y completamente racional.
Por desgracia no recuerdo con exactitud el desarrollo de los eventos, ni los detalles en orden cronológico, es más sé que algunos detalles los he olvidado. No me encuentro en mi mejor momento al escribir esto, Pero trataré de darle cierta estructura y aquellos que recuerde, sin cronología, igual los pondré. Sé que servirán en un futuro.
No recuerdo muy bien como comenzó, creo que estábamos acostados o mirando televisión, que pude ser lo mismo, el televisor se encuentra en el dormitorio Temprano en la noche, supongo que alrededor de las veintiuno horas, cuando Nina comenzó a sentirse mal.
(Aclaro que en algún momento antes de ese día, ella me había comentado que sentía la presencia de alguien en la casa) Situación a la que no dí mayor importancia.
Sin precisión Nina comenzó con los síntomas habituales de “fiebre”, así que la llevé al baño para ponerle hielo en los pies, (este procedimiento lograba que la fiebre se manifestara) Pero una vez en el baño, cuando trataba de que vuelva en sí, se vio en el espejo, y por primera vez en mi vida, vi en su rostro (o en el rostro de cualquiera) una expresión de pánico tal, que aun hoy al recordar el momento, me recorre escalofríos por los brazos.
Creo que fue allí, que todo se convirtió en algo extraño y poco usual, aunque su trastorno no es algo usual (quizás no lo sabía con exactitud) uno se va acostumbrando, pero aquella vez era diferente, si bien uno cree saber que cuando esta ante una persona que está delirando, nada de lo que ocurra en la mente de esa persona, es verdad. (Para los que no están delirando) aquella vez fue diferente, el miedo que ella sentía podía sentirse, la expresión en sus ojos al ver a “aquello” (creo que nunca sabré que fue y no se si quiero saberlo).
Pero a partir de…
Continuó luego.
De ese momento, de que Nina se asustó con lo que vio en los espejos, la casa es decir el ambiente de la casa y esa noche, habían cambiado.
Luego de que “supuestamente” logré hacer que se le manifestará la fiebre, y como era usual, dejaba a Nina en la cama, donde veía “algunas” cosas, o algo en el techo, Nina volvió en sí.
Retomó:… y su semblante había cambiado por completo, había recuperado el conocimiento y ahora tenía hambre, lo cual (creo que era bueno) Así que se levantó de la cama y me propuso comer (cenar para ser exactos).
Ella misma preparó la comida porque decía que ya se sentía bien, que la fiebre había pasado y que necesitaba moverse.
Recuerdo que le conté lo ocurrido hasta el momento que “despertó”(si que ocurrieron varias cosas mas, espero que se me disculpe si no las recuerdo).
Mientras preparábamos la mesa, Nina me pidió que pusiera poca luz en el ambiente, dado que argumentaba que la luz le hacia doler la cabeza. No recuerdo bien que paso entre el momento que preparamos la comida y cenamos o por lo menso lo intentamos. Pero ocurrió algo muy extraño cuando estábamos comiendo, nuestro gato (que ya lo he mencionado) se puso amenazante con Nina, cuando ella lo miraba. Como en las películas de terror, igual.
Y ella había cambiado, como explicarlo o como decirlo, pero no era ella. Mas adelante le comenté que la había visto, que cuando la recordaba en aquel momento la veía como si fuera una mujer de épocas pasadas, una rubia muy elegante (Nina es pelirroja).
Tenía una mirada completamente diferente, su actitud era otra, como si cada persona tuviera como una energía, que dictamina la calidad de los movimientos, de los gestos, del habla, una escencia y esa no era la de Nina. Y yo cada vez sentía ese escalofrío, pero muy en mi interior, trataba de repelerla, no a Nina, sino a la “Otra”y creo pero esto ya es para que me internen, que algo funcionaba.
Realmente cada vez que imaginaba que una onda expansiva salia de centro…
Continúo luego.
La otro noche, volvimos de la casa de Adrián con motivos de festejar su cumple atrasado.
Cuando regresábamos, porque ya las fiestas no duran hasta el hartazgo, producto del cansancio que llevamos todos, algo raro pasó.
Cuando estábamos en el pasillo del edificio de nuestro departamento, Nina estaba hablando y antes de llegar a la puerta de casa, dejó de hacerlo de manera brusca. Y tuvo como una exclamación de cansancio. Entramos, primero yo y ella detrás de mí, cuando volteo a verla, dejando las llaves en el escritorio, estaba allí, parada, mirando el lugar como extraviada. Fue una situación muy rara y ya como habitual, cambió su forma de caminar, la velocidad de los movimientos y se sentó a fumar. Mientras yo me enojaba, porque ya me tiene un poco cansado todo esto. Luego se fue a dormir y me pidió ayuda para tender la cama. La verdad sus movimientos son como los de un zombi (nunca vi uno, aclaro, pero como en las películas).
Lo hice, (obligue, sin violencia, aclaro que no la he tocado) a que se mirara en el espejo, lo cual obedeció tres veces.
Luego se acostó y me llamó, en ese ínterin me fume un cigarrillo para tranquilizarme.
Estaba acostada durmiendo vestida, me llamo y me preguntó porque la había tratado mal, y me había enojado (lo cual manifestaba que recordaba el momento y había sido mi sugestión) apagué las luces y me acosté junto a ella, pidiéndole disculpas.
Cuando estábamos acostados comenzó a hablar de manera extraña (me anticipo a lo ocurrido, a la mañana siguiente me reprochó que la había tratado mal, pero no recordaba nada de lo que contaré ahora)
Comenzó diciéndome que: “…mi luz era fuerte y la iluminaba…”
“…que el vino aflojaba la mente y el espíritu…”
“…que no tenga miedo…”
“…que tengo que desear todos los diablos que quiero ser…”
Puso su mano en mi frente (con cierta torpeza en los movimientos y comenzó a presionar, sin que causara daño, mientras hablaba)
“…que me quede tranquilo, me preguntó si ya estaba mas tranquilo…”
“…a que tenía que ser un buen padre, que mi historia se iba a repetir…”
Le pregunté cual historia.
“…la que iba a tener un hijo que iba a ser importante, con un buen padre y una madre como ángel guardían…”
“…que no confíe en un espíritu poderoso en un cuerpo débil…”
“…que no confíe en quienes aparentan…”
Me preguntó que era lo que mas había amado.
(No supe responder esa pregunta)
“…que me fijara cuantas veces habían venido…”
(Cuando comenzó a hablar, antes de que lo hiciera, tuvo como unas pequeñas convulsiones y luego comenzó a hablar)
Y cuando dejó de hablar las volvió a tener, pero en menor escala.
“…que teníamos que tener un hijo…”
En la mañana cuando hablamos sobre lo ocurrido, me contó que había soñado que caminaba por un jardín hermoso y que había una personita que irradiaba una luz muy fuerte y todo era hermoso y que fue hacia esa personita pero algo le cerró el camino, cerrando su luz y la sujetó por la boca para que no hablara.
Luego sonó que estaba escalando una montaña y que yo no la dejaba llegar a la cima.
…sentía que esa onda molestaba a quien estuviese en Nina, confieso que cuando estábamos cenando, no podía, había algo que me mantenía alerta y asustado. Y era la persona que tenía enfrente.[31/10/09 3:19] Como si fuera una mujer completamente diferente. Que me miraba como escondiendo algo.
Creo que le trataba de sacar que le ocurría, y recuerdo que hice algo que la apartó y que se fue hacia la cocina. La seguí, y cuando llegué a la cocina le pregunté quien era. Me atacó, no sé si quiso pegarme o moderme, o atacarme, porque (su actitud de ataque era muy parecida a la de un animal, lo que me obligo a mostrarle los dientes en defensa). No recuerdo bien lo sucesivo, creo que ella se fue a la cama, y luego despertó. Le dije lo ocurrido y me contestó que estaba exhausta y que quería dormir (hubo un momento cuando estábamos en el living comedor que sus ojos estaban completamente dilatados y cada tanto cuando me hablaba, miraba hacia un rincón superior junto a la ventana y clavaba su mirada allí, y realmente se asustaba, se horrorizaba.
Cuando me llamó, parecía ella, pero no sé porque, fui al living comedor donde teníamos las fotos y tomé una de mi madre y la lleve al cuarto escondida. Nina estaba acostada y sin que me viera intenté meter la foto en la cama, pero en ese momento ella se puso mal, agresiva y me abalancé sobre ella con la foto en la mano cual si fuera un crucifijo, Nina. (la llamo así porque ese era el cuerpo de mi mujer), pero no estoy seguro que fuese ella en ese momento, reaccionó como si fuese un vampiro, expuesto ante la cruz.
Creo que después de eso ella volvió en si, yo estaba muy asustado para ese momento y luego de contarle, le pedí que nos marcharamos de la casa, asi que nos vestimos y salimos, rumbo a lo de un amigo que vivía a una cuadras. Al llegar a la esquina, Nina me pidió que regresaramos, porque no podíamos caerle a mi amigo diciéndole: hola ¿podemos pasar la noche acá, porque nuestra casa esta embrujada?
Creo que junté todo mi coraje para volver y entramos. El ambiente estaba raro, pero no ocurría nada. Nina se acostó, lo recuerdo porque lo que ocurrió luego ya que ella estaba acostada.
Pero lo que ocurrió luego fue completamente diferente, sé o creo que “algo o alguien” volvió a poseer a Nina, pero esta vez no era maligno.
Ella estaba serena y me refiero a Nina, y ahora la nueva entidad me hablaba a mi, conciente de lo ocurrido, me dijo que me quedara tranquilo que ya el peligro había pasado, que mi madre nos había protegido, que “ellos” habían venido a buscar a Nina, me habló, creo que y esto lo creo yo, aunque no sé bien porque no recuerdo las cosas que me dijo al detalle, pero creo que en un momento era mi madre, al final dijo algo que yo sólo sabía y no puedo recordarlo, pero era algo que mi madre sabía, era por la forma de mirarme, de hablarme, fue tanto todo tan condensado que me largué a llorar, desconsolado, sospecho que producto de toda la tensión durante horas, del susto, de la sugestión, y de que al final, creyera yo que el espíritu o alma de mi madre me hablaba a través de mi mujer.
Nina se despertó o volvió en si o no se como sería la terminología, el termino que describe la acción de recobrar la conciencia y el cuerpo propio de estar poseida. Y me encontró llorando a moco tendido. Le comenté todo lo sucedido, yo ya creía que había terminado y nos fuimos a dormir.
Creo que yo ya estaba mas tranquilo en ese momento.
El domingo hablamos sobre el tema, ella no podía creer mucho de lo que yo le contaba, y a raiz de eso el lunes tuvimos una discusión, que terminó cuando ella me pidió que me marchará. Eso ocurrió a la mañana temprano, para la noche, hicimos las paces y continuamos juntos.
Editado por tayronpampa - 31.10.2009 17:35 hs. | Motivo: Mensajes unidos automáticamente