Originalmente publicado por
maria_marta
En más de una ocasion lepegué un cachetazo a tiempo a mis hijas y la verdad que no me arrepiento, no es que por eso sean mejores o peores que otros pero a veces te sacan de manera tal que no encontras ni las palabras ni los metodos para hacerles ver quien es el que tiene la razón o, como decía mi abuelita, quien manda a quien... Ojo ¡¡¡¡¡¡¡ Con esto no quiero decir que los debas moler a palos por cualquier cosa... pero ante una metida de pata o una contestación, al menos en mi caso, no me queda otra opción...
Hola, Maria Marta, gracias por responder.
Es interesante lo que decís: "no sé si por eso son mejores o no". Es decir que no lo considerás una medida especialmente efectiva o al menos dudás de su eficacia.
"Pero a veces te sacan y no encontrás ni las palabras ni los métodos para hacerles ver quién es el que tiene razón" Es decir que estás reconociendo que es una medida que uno toma no tanto en virtud de sus efectos sino porque se enfrenta con un límite personal.
O sea, no te estoy criticando, los padres no son todopoderosos y como todo el mundo a veces "se sacan", es natural, lo que me pareció interesante es que relacionaste el castigo no tanto con sus efectos "educativos" en el chico sino con sus causas desde el lugar de padres. Bah, eso entendí yo, al menos.
Saludos!