La sociedad marca tendencia favoreciendo un estilo de belleza en el cual la delgadez es el ideal. Sin embargo, las cifras muestran que la prevalencia de los trastornos de peso en los niños, adolescentes y jóvenes es cada vez mayor. En los casos extremos, en los cuales hay enfermedades asociadas, pueden realizarse cirugías que favorezcan la pérdida de los kilos de más. No obstante, estas técnicas requieren de un importante seguimiento.
Las cifras de las principales sociedades científicas del mundo indican que el sobrepeso y la obesidad en adolescentes y jóvenes son dos pandemias en aumento, favorecidas no sólo por la disminución de las actividades físicas impulsadas por los colegios, sino también por el aumento de actividades sedentarias como por ejemplo jugar a la computadora, a la playstation o chatear durante horas.
Frente a esta dicotomía hay un aspecto al que es importante prestarle mucha atención: la contención, tanto de la familia y los amigos como de los profesionales, que además deberán encargarse de brindarle a los chicos toda la información necesaria para conocer cuál es la mejor opción de tratamiento para cada uno.
Situación local
En la Argentina, según diversos estudios, entre 25 y 30 por ciento de los chicos y adolescentes presentan sobrepeso, aun cuando el 93 por ciento de las personas que tienen kilos de más sabe que su salud puede verse seriamente afectada. La médica pediatra Valeria Hirschler, especialista en nutrición del Hospital Durand, comentó que “los niños y adolescentes con exceso de peso presentan más riesgo cardíaco que quienes no lo tienen. El inconveniente es que faltan estudios longitudinales que permitan observar esta progresión a lo largo de los años”.
Respecto a la presencia de factores de riesgo la especialista concluyó: “No es que antes no hubiera niños con colesterol o presión alta, lo que ocurre es que ahora hay mucho más conocimiento del riesgo que eso implica y por lo tanto se realizan más consultas. Sin embargo, es imposible no reconocer que actualmente la televisión y las computadoras llevan al sedentarismo, primer paso para llegar a la obesidad”. (Pro-Salud News).
Diario La Capital- Rosario.