No eres dueño de tu vida.
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Sé que por ejemplo puedes decidir entre estudiar o trabajar, tomar micro o taxi, ir a un lugar o ir a otra parte, son decisiones y visto desde ese punto de vista uno sí podría ser considerado dueño de su vida.
Ahora imaginen que son una estrella, con esto voy a que son un vidente neutral, y se ponen a observar la superficie de la tierra. Lo que ves es un suceso tras otro, materia(nosotros) que se mueve de allá para acá. Cada cambio en esa materia, así como el lugar en donde se encuentra y su forma, son perfectamente comparables con los cambios que sufre cualquier otro objeto del universo, ¿el planeta júpiter es dueño de lo que hace?. -
¿Es un problema de propiedad privada? ¿Por qué "Dueño"? Por qué no mejor la afirmación (ya que no se pregunta) "No eres responsable de tu vida". ¿Te parece una afirmación correcta con toda lo que implica en política y derecho? ¿Y en ética, no hay más ética?
Quizá se deba plantear una pregunta nueva en vez de todo aquello. "¿En qué consiste ser dueño de tu vida en la actualidad?" -
Jaja debo decir que me ha encantado encontrar a alguien que también haya pensado esto!, en cuanto al tema:
Creo que es un planteo metafísico más que ético... no se trata de si somos una construcción social o no. Más bien si realmente somos libres en el pensamiento. Es decir, realmente elegimos en qué pensar, o más bien todo corresponde con la dinámica del universo? Yo creo que elijo una opción entre varias, mas en realidad mi elección depende de ciertos factores que imposibilitan que haya elegido otra cosa (ya sean psicológicos, sociales, etc). Y alguien podría decir que si no encontramos aquellos factores, entonces esta tésis se desploma, pero no es así:
Tomamos como verdad absoluta que:
1. Todo suceso tiene una causa.
2. Una causa, es un suceso.
En consecuencia:
a. Podemos desconocer las causas de un suceso, y eso no quiere decir que no las tenga.
b. Las causas también tienen causas, ya que también sos sucesos.
c. Nuestras elecciones nunca se hacen "desde cero", porque siempre nuestro acto tiene una causa, que a su vez tiene otra anterior y así infinitamente. -
Es el tipico razonamiento circular, para invalidar el libre albedrio.
Es analogo al sig. razonamiento:
1. Todo ser humano tiene una madre
2. Toda madre es un ser humano.
En consecuencia:
a- podemos desconocer a la madre de un ser humano, y eso no significa que no la tenga.
b- Las madres tambien tienen madres
c- el ser humano no se inicio "de cero" porque siempre lo engendro otro ser humano, y asi hasta el infinito.
Se ve que la conclusion es absurda, pues siempre se puede definir un comienzo, en el cual, por ej. la mutacion al azar de un gen en el ADN de un primate origino por su causa una mutacion en la conformacion fisica y cerebral, que resulto en el primer ser humano del universo.
O tambien la existencia de un dios que creara al primer ser humano, o el primer suceso del universo (hagase la luz).
Esta teorica cadena causal, no invalida la existencia de procesos aleatorios (azar) y por lo tanto no invalida el libre albedrio.
Ademas, seria necesario demostrar inicialmente que es posible la existencia de una verdad absoluta para el conocimiento humano. -
Todo suceso no tiene una causa, un suceso aleatorio es un suceso sin causa conocida, todo objeto sí tiene una causa al punto de que si algo no tiene causa podríamos decir que no es un objeto.
El suceso objetivizado es lo que tiene una causa, la explicación, la fotografía del mundo, detenida y sin discurso. Pero el mundo en tanto mundo no es una fotografía y no hay un suceso cortado en fetas (presente que es), atadas por una explicación causal, sino un contínuo donde causa y efecto no son extremos del suceso cortado sino superficie de un devenir ilimitado (pasado y futuro como direcciones de la extensión de un suceso que no deja de estar sucediendo, que esquiva siempre el presente y el ser).
Hay causa para la objetivación de los sucesos, pero no para los sucesos mismos, es un problema de sentido linguistico. -
Mantengo que todos los sucesos tienen una causa. Dicen que un suceso aleatorio no tiene causa, pero ¿Qué es el azar sino el desconocimiento? ¿No es acaso, un suceso aleatorio el suceso cuyas causas son inestimables, difíciles de determinar, aunque sepamos que tiene una causa? Por ejemplo, alguien podría calcular el rozamiento del aire, la posición de mi mano, la fuerza con la que tire una moneda y determinar por qué cayo "seca" mientras que para mí, fue un suceso aleatorio.
No creo que sea igual al ejemplo de las madres porque las madres son un ejemplo de causa, y yo no propongo un ejemplo de causa en particular sino una causa cualquiera. Cuando dicen que no se contempla una mutación genética o la creación divina aciertan pero hay que saber que esos son riesgos de afirmar una causa en particular, pero tales riesgos desaparecen al afirmar solamente causa, y no una precisa. La creación divina? Sería una causa. La mutación? También. - Acá hay un problema conceptual. Aleatorio quiere decir que no tiene una causa, un orden o un propósito a la vista. Pero desde la cuántica (antes también, pero no está de más la razón científica para reforzar el concepto) existe una idea de que la aleatoriedad es propiedad fundamental de la realidad y no un defecto de la observación, de la realidad física al menos, pero nosotros no tenemos que meternos en problemas de incertidumbre o indeterminación porque no somos científicos, nuestro reino es el concepto.Mantengo que todos los sucesos tienen una causa. Dicen que un suceso aleatorio no tiene causa, pero ¿Qué es el azar sino el desconocimiento?
Permitime que avance hacia el concepto. Conceptualmente, podemos definir o redefinir algo aleatorio como indeterminado sin posibilidad de determinación (o sin causa determinable), no es muy dificil y cualquiera puede entenderlo, es posible. ¿Por qué haríamos algo así? Esa es la pregunta, si precisamos tal concepto es porque queremos valernos de él para algo más, ese algo más no es fundar la libertad sino ir más allá del ser del suceso hacia el acontecimiento puro. Veamos, en la determinación hay toda una estructura lingüística y lógica (tambien emocional) que nos lleva a codificar el suceso en un estado de cosas final, pero el acontecimiento en sí o sentido de las proposiciones que codifican el suceso no existe más allá de las proposiciones. Es el límite entre lo que es posible decir (determinar, incluso bajo la forma de la indeterminación), expresar, y el estado de las cosas a las que refiere la determinación (el cual no es expresable porque está más allá de la proposición, pertenece al campo de lo real en sí mismo y no de la representación). El sentido es lo que acontece en el límite de la expresión y el hecho real, del lado de la representación (del lado de acá del sentido) hay un estado de cosas congelado, fijo, eterno, atado a la representación; del lado de lo real (del lado de allá del sentido) no hay un presente que es, porque lo real está siempre deviniendo real, nunca siendo real. No hay un momento en el que lo real en sí mismo dice "bueno, ahora voy a quedarme un momento detenido porque soy este es el presente, listo, ahora ya puedo quedarme atrás en el pasado". El acontecimiento es un continuo que se desliza en dos dimensiones a la vez, hacia el futuro posible y hacia el pasado posible, pero no se corta sino que es un doble deslizarse, un extenderse en la superficie. Las causas y los efectos (del lado de allá del sentido, aplicados al acontecimiento puro y no a los sistemas) no cortan acontecimientos sino que se extienden a su través, a lo largo de su superficie bi-dimensional temporal. Del lado de acá del sentido el hombre es la cesura, el corte que detiene el movimiento, el hombre es fotógrafo y filma la película que va de un cuadro al siguiente, pero lo real es el continuo. Hay causas en las estructuras de pensamiento, para la objetivación en la significación y la designación que forman la proposición, pero no para el sentido.
Por tanto no hay que renunciar a un concepto de aleatoriedad pura en tanto refiere a una propiedad de lo real, no aplicable al presente, al ser, pero sí al extra-ser o al devenir mismo de lo real, a su extensión en el tiempo.
Estoy usando sentido como es entendido en "Lógica del Sentido" de Gilles Deleuze, no confundir sentido con significación ni con estado de las cosas. Esta ausencia de causalidad física en lo real no funda ninguna propiedad privada del sujeto sobre la vida ni de ningún libre albedrío (que considero imposible y que no tiene relación alguna con la libertad de todas formas); pero el sujeto no solo existe en la proposición (no solo es el que dice) sino en la expresión de sentido (es el que ejerce el acto de decir, acto que escapa a la proposición misma -aunque puede ser objeto de una nueva proposición-, la trasciende hacia el estado de las cosas que denuncia y es trascendencia es el sentido).
Si no te gusta el concepto podés obviarlo y seguir preguntando por la causalidad, no obstante, si pretendés usar la causalidad como excusa para negar la libertad me parece que caes en un reduccionismo fisicalista o cientificista que es pobre. Igualmente, para negar el libre albedrío no hace falta caer en esas sucias trampas, es imposible por sí mismo a menos que lo fundamentemos en Dios (y en un tipo muy concreto de Dios que mejor no mencionar).
Un abrazo.Última edición por chicalleje; 01/09/2012 a las 12:09
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Pensé que con mi primer enunciado quedaba claro a que me refería gracias neb por aclararlo si no se entendió.
Hablar de sucesos aleatorios es como hablar de la suerte, algo que no existe.
Somos humanos, algunos son exitosos y listos, son aptos, pero no por suerte. Somos un paisaje más del universo y considerar suerte tal cosa carece de sentido, todo es resultado del pasado, ese ser humano que maneja el auto caro no puede ser considerado suertudo, está como está gracias al primer dominó que cayo completando la cadena que nos lleva al presente. -
La suerte no se aplica a la aleatoriedad sino a la fortuna, que es todo lo contrario de lo aleatorio, la fortuna es similar al destino, a lo determinado. La aleatoriedad borra toda fortuna, todo destino, toda determinación anterior al acto.
La causalidad es una propiedad fundamental de la realidad de nuestras explicaciones, no de algo trascendente u objeto de la trascendencia de las mismas.Última edición por chicalleje; 10/09/2012 a las 02:57

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