123 ... Último

Meditando en torno al quehacer filosófico

    • PoetaCamba
      Invitado
    20/04/2006
    #1 Meditando en torno al quehacer filosófico

    Es claro que el quehacer filosófico de hoy es muy distinto al que tuvieron los filósofos a lo largo del tiempo. En los comienzos de la actividad filosófica en Grecia, el filósofo era el hombre que se encargaba del saber, de todo el saber. En esos tiempos el hombre, tal vez gracias a las matemáticas, se encontró con una herramienta muy poderosa: la razón especulativa. Hay que destacar, en sus comienzos, la unión de la filosofía con las matemáticas, es más, la filosofía sin las matemáticas -especialmente la geometría-, no se hubiera desarrollado como lo hizo, la filosofía occidental como la conocemos no habría existido sin la geometría. Con la geometría el griego se dio cuenta que a partir de ciertos principios llamados axiomas, era posible deducir otros elementos de la geometría, es más, lo que descubrió y le produjo una especie de fascinación, fue que con sólo el auxilio de la razón especulativa, podía desarrollar todo el saber acerca de la geometría. Lo único que necesitaba para ello era encontrar unos principios básicos incuestionables, que llamaba axiomas, de los que se pudiera deducir todo lo demás. Así nacieron los teoremas, que consistían en principios de orden superior y determinados a los axiomas. Razonando se iba construyendo el edificio de las matemáticas. Claro, como ocurre hoy que cada vez que se hace un descubrimiento importante, se tiende luego a explicarlo todo a partir de ese descubrimiento, en Grecia los griegos creyeron que la razón podía revelar y construir todo el saber del hombre. Existía la experimentación, pero la construcción del saber en esos días dependía mucho más en la fuerza del pensamiento. Sólo se necesitaba encontrar las causas primeras de las que todo lo demás pudiera deducirse. Así, filosofar consistía en deducir e inferir a partir de unos principios básicos. Como sólo se contaba con la razón, era necesario encontrar esos principios básicos, pues sin ellos no se podía construir el saber. Encontramos influencias de esta forma de actuar en Espinosa, con su ética desarrollada en la modalidad de la geometría, y en Descartes buscando el principio básico indudable sobre el qué filosofar. Descartes tuvo la famosa intuición del “pienso luego existo”. Claro, al menos desde mi punto de vista, su filosofía no tuvo mucho valor, esa forma de operar no era la correcta. Sin embargo, agotó un camino equivocado, por lo que creó las condiciones como para que el hombre siguiera otros caminos.

    No podemos criticar a los antiguos por emplear métodos equivocados, pues ellos actuaban en función del saber de su época. No tenían otros medios. Bueno, un elemento a destacar lo constituye el nacimiento de las distintas ciencias, que fueron especializando las formas de adquisición del conocimiento. Así, poco a poco como enseñan todos los manuales de filosofía, la filosofía fue cediendo porciones de su saber a las distintas ciencias que iban naciendo. Las ciencias progresaron a partir del llamado método científico, y su historia es conocida. Pero un elemento esencial a tener en cuenta es lo que fue ocurriendo con la creencia en la razón especulativa para producir conocimiento. Lo que fue ocurriendo fue la pérdida progresiva de confianza en la pura razón para obtener conocimiento.

    Este factor de pérdida de confianza en la razón especulativa, le dio el golpe de muerte a la filosofía. La filosofía se ha quedado sin objeto y sin método. Hoy nadie cree que un pensador encerrado en su gabinete de estudio, pueda producir conocimiento fiable acerca de la realidad.

    Claro, pretendiendo salvar la labor del filósofo, se le ha ido concediéndo algunas opciones, por ejemplo, se dice que la labor del filósofo es la de integrar en un todo coherente el saber de las distintas ciencias. Mentira, un filósofo no puede hacer eso. El dominio del saber acerca de la realidad se encuentra completamente distribuido entre las distintas ciencias, y cuando se necesita integrar elementos de dominios diferentes, simplemente se crea una nueva ciencia cuyo objeto defina el nuevo dominio.

    Pero esto ocurre por la sencilla razón de que ya nadie cree en el poder de la razón especulativa para la obtención de conocimiento. La filosofía así como era antes no puede ser más, la pura razón no puede producir conocimiento acerca de la realidad.

    Sin embargo, la ciencia no puede guiarnos en materia de qué hacer, en materia de valores. Voy a poner un ejemplo, la arquitectura constituye una disciplina fuertemente fundamentada en la ciencia, pero también en elementos que no son científicos como la estética. Un arquitecto al construir una vivienda desarrolla una idea. Eso es algo que la ciencia no puede hacer. La ciencia puede dar el fundamento acerca de materiales, procesos, estructuras, etc., que le permitirán al ingeniero crear un puente, pero la idea del puente no se la da, el ingeniero debe desarrollar la idea. La sociología y la politología, proporcionan un saber muy importante a los cientistas sociales, sin embargo, el actor social, el político, necesita de ideas a implementar.

    Cada proyecto constituye el desarrollo de una idea, más o menos consciente, pero en definitiva una idea. La ciencia no produce ideas, el hombre produce las ideas para vivir y actuar. Bueno, muchas ideas son desarrolladas en el campo de las distintas ciencias, pero los proyectos son desarrollados por los hombres.

    El filósofo no es tanto el que produce saber de objeto, el filósofo es el que trabaja sobre ciertas ideas fundamentales para el desarrollo de los proyectos humanos. Los grandes debates que mueven el accionar de los hombres, constituyen problemas filosóficos. Claro, muchos de los grandes problemas no los resuelven los filósofos, sino hombres de ciencia o grandes actores sociales, sin embargo, cuando trabajan sobre esas ideas, cumplen la función de filósofos.

    El quehacer filosófico hoy, consiste en el trabajo sobre las grandes ideas necesarias para el funcionamiento de las grandes comunidades. Se ha dicho que las ideologías han muerto y que reina la ciencia, han muerto las ideologías que han fracasado rotundamente, pero no pueden morir las ideologías, ya que constituyen los proyectos sociales de los hombres. Así como el arquitecto necesita su idea a desarrollar, en el plano social es necesario tener proyectos, proyectos que emergen de las ideologías. Las ideologías no constituyen un saber como el científico, constituyen programas de acción: ideas. Sin ideas el hombre no podría vivir, no podría actuar.

    Este es uno de los motivos por los cuales hoy se emplea indistintamente el calificativo de pensador o filósofo para quienes trabajan en la creación y desarrollo de este tipo de ideas.

    ¿Qué hacer? no lo puede responder la ciencia, sólo el hombre puede hacerlo... por ahora. Tal vez algún día pueda construirse una máquina que pueda pensar por sí sola, que pueda producir ideas. Porque: pensar es construir representaciones.

  1. ¿Este tema te pareció interesante? Compártelo!

    ¿No es lo que buscabas? Intenta buscar un tema similar

    53 comentarios / 39768 Visitas

    • PoetaCamba
      Invitado
    21/04/2006
    #2 Re: Meditando en torno al quehacer filosófico

    keisso quizas vos puedas decirme, si pensar es construir representaciones, hablamos por que pensamos o pensamos por que hablamos, el lenguaje es una representacion, y seria sencillo decir, si es un representacion entonces la razon es quien crea el lenguaje, pero la mayoria del conocimiento se trasmite por el lenguaje, si este no existiera que pasaria con la razon, de que estaria compùesta, si es uqe de algo esta compuesta, de ideas, de representaciones??? espero que me entiendas y puedas sacerme la duda...

    • PoetaCamba
      Invitado
    21/04/2006
    #3 Re: Meditando en torno al quehacer filosófico

    hablamos porque hablamos

    se piensa y se habla luego, claro, a veces es casi simultáneo cuando la fuerza de la emoción nos empuja

    es más, es posible hablar sin pensar

    además, buena parte del pensar es inconsciente

    • PoetaCamba
      Invitado
    22/04/2006
    #4 Re: Meditando en torno al quehacer filosófico

    en otro lugar di esta respuesta:


    Perdona keisso, pero según mi parecer la Filosofía es fundamental en el quehacer humano.
    Yo no digo lo contrario, sino todo lo contrario. Sin el filosofar no podríamos orientarnos en el mundo, sin ideas no podemos vivir. Ya lo dije antes: necesitamos de la ciencia para producir conocimiento del mundo fenoménico, pero qué hacer con ese conocimiento, no lo puede decir la ciencia. La filosofía hoy no produce saber sobre el mundo fenoménico, eso ya fue, la filosofía hoy hace otras cosas. Te pongo un ejemplo, por qué es malo matar, por qué es mejor la libertad, por qué la democracia es mejor que la tiranía, etc. Hablaste de razón, y dabas a entender que la razón podía deducir que algunas de esas ideas era mejor que otras, que constituían valores que la razón determinaba que eran los esenciales. Bueno, no es así, esos ideales surgen por preferencia. Que la esclavitud es mala, constituye una preferencia. Que todos los hombres deben ser libres, constituye una preferencia elegida. Los valores se eligen. Pero esto que estoy haciendo ahora al poner de relieve este proceso arbitrario de la elección de las ideas, constituye el filosofar. El filosofar hoy es tomar conciencia de las cosas que hacemos y sus motivaciones, cosa que muchas veces ocurren en forma inconsciente. Es tomar conciencia de cómo operamos, y, por sobre todo, tomar conciencia del habla y de cómo operamos con las ideas. Por sobre todo: de la definición de las ideas. El filosofo es el que habla y sabe lo que dice, sabe cómo habla y puede definir. Puede parecer poca cosa, pero las personas con una formación normal, sabe hablar y tiene idea acerca de algunas ideas, por ejemplo sabe intuitivamente qué es el amor, sabe cuando está enamorado, sabe cuando las personas se aman, pero no sabe definir qué cosa sea el amor como idea. El filosofo es quien intenta definir estas ideas. Existe un proceso clave para entender el filosofar y lo constituye algo que se llama: recursividad. El hombre piensa, pero el hombre puede representarse a sí mismo pensando y examinar lo que está haciendo. Pero también puede colocarse en la posición de nivel superior observándose mientras se observa pensar. Y esto hasta el infinito. Es muy importante tener conciencia de este proceso para entender a la filosofía y la mayoría de los desarrollos en lógica y matemáticas.

    La filosofía es, en un principio, el Conocimiento de Todo cuanto hay en nuestro Universo.
    No, esto era en sus comienzos antes de la aparición de la ciencia. La época de los grandes sistemas filosóficos que todo lo contenían, se terminó. No existe la ciencia del todo, no existe la ciencia del absoluto, es más, el absoluto es una idea creada por el hombre. El hombre no se encontró con el absoluto y le puso nombre, creó esa idea para dar cuenta de su mundo. Ni siquiera es una idea feliz, no creo que hoy se empleé mucho, porque es poco lo que dice. Constituye una reminiscencia de la época de la metafísica, donde se creaban ciertas ideas principios para explicar las cosas, y luego se realizaba una inversión, creyendo que esos principios eran los que existían, mientras el resto era sólo manifestación de ellos. Hoy nadie puede creer que una persona pensando pueda producir el conocimiento del todo en su cabeza.

    Siguiendo la estela de Descartes, la filosofía debe utilizar como principio metódico la autonomía, es decir, que no debe aceptar más verdad que la que ella misma haya fundamentado.

    Por tanto, se establece como única fuente de autoridad.

    Qué consigue con esto?

    Alcanzar una Realidad Radical, aquella sobre la que se asentará la filosofía.
    Esta forma de trabajar, ya terminó, claro, antes se pretendía encontrar principios indudables de los que poder deducir el sistema, el todo, eso ya fue. Hoy está la ciencia y la producción de conocimiento es distinta. Hoy no se trabaja con principios que están en la cabeza, se trabaja con los fenómenos. No es la indudabilidad de un principio que esté en la cabeza lo que cuenta, sino la manifestación real de un fenómeno lo que cuenta. Por ejemplo, oí un cuento que decía que en la Edad Media unos filósofos se habían reunido en invierno una habitación para determinar si el aceite a temperaturas bajo cero se congelaba. Pretendía determinar eso a través del pensamiento, cuando les hubiera bastado colocarlo en la ventana -ya que había una temperatura bajo cero- y ver qué pasaba para saberlo. Hoy el método de producción del conocimiento no es la especulación pura.

    No existe esa realidad radical, porque constituye una idea, y para alcanzar algo que se le asemeje a esa idea, es necesario la experimentación. Pensando no es posible alcanzarla. Es como que alguno de ustedes pretendiera saber cómo es mi departamento a través del pensamiento. Hay que ser conscientes de los límites del pensamiento para producir conocimiento.

    Pero nos queda un aspecto fundamental.

    La filosofía es puramente teórica.

    Por consiguiente, no es ciencia sino teoría.
    La filosofía trata sólo con las ideas y con el proceso del conocimiento, sí, tiene muchas teorías, ya que la teoría es una de las formas de explicar las cosas. Sin embargo, el conocimiento científico se formula también en términos de teorías, y leyes. La teoría gravitacional es una teoría científica, no filosófica.

    Pero una teoría fundamental para el Hombre ya que, al estar el Hombre de natural perdido en el Universo, la filosofía es básica para orientarlo en el Universo en que se halla.
    El pensamiento filosófico es necesario para orientarnos en el mundo, claro, muchas personas emplean algunos desarrollos filosóficos, pero sin saberlo.

    En resumen: que el Hombre sin una Filosofía sobre la que asentarse, jamás podrá Hacer nada, estará perdido y desorientado.
    Y sí, sin una concepción filosófica que lo guíe en la complejidad de nuestro mundo, no podría orientarse.
    • PoetaCamba
      Invitado
    26/04/2006
    #5 Re: Meditando en torno al quehacer filosófico

    esta es una respuesta que di en otro lugar:

    Si en su opinión, la búsqueda de regularidades en el mundo es suficiente para elaborar una serie de principios axiomáticos que según usted son inherentes a la “Cosa” (“la lógica viene del mundo”. Keisso), bastaría que todo aquel que buscara esas regularidades necesariamente desarrollara esos mismos principios... pero eso no es cierto, los Incas también medían terrenos y sin embargo, se negaron rotundamente a inventar el “cero”...
    Creo que aquí se plantea el problema de qué está primero: el huevo o la gallina, el hombre o el mundo. Algunos consideran al hombre un resultado especial en el proceso evolutivo, un salto cuántico, dejó muy atrás a todos los animales. La capacidad para imaginar y abstraerse le colocó en una posición muy alta, al punto que hasta puede oponerse a la Naturaleza. Esa autoconciencia lo lleva a sentirse el centro del Universo. Pero así como el sol no es el centro del Universo, el hombre tampoco. Primero está el Universo, del Universo emergió el hombre de alguna manera.

    Cada organismo de un ecosistema está adaptado para vivir en eso ecosistema, llega al mundo con la capacidad necesaria para vivir en ese sistema y un poco más, ya que muchos poseen extraordinarias capacidades de adaptación, de manera que pueden sobrevivir en otros sistemas. Sin embargo, su organismo tiene las herramientas necesarias para proveerse sustento, para reproducirse y para hacer un poco de vida. Digo esto porque el hombre posee un plus, que lo lleva a otras cosas.

    En un ecosistema existe un equilibrio: cada especie está relacionada con otras y entre todas mantienen ese equilibrio, la famosa cadena alimenticia.

    ¿Qué ocurre con el hombre? Tiene un habla muy desarrollada y la capacidad de abstraerse del medio a partir de su facultad representativa. Pero no sólo puede abstraerse imaginativamente en el sentido de imagen, sino que tiene la increíble capacidad de emplear símbolos para abstraer enormes sectores de la realidad, es más, por su capacidad recursiva, puede realizar abstracciones de abstracciones. Así, puede llegar a construir un metalenguaje del lenguaje. Así puede construir impresionantes sistemas lógicos y matemáticos. Esa capacidad de representar simbólicamente los procesos constituye un salto con respecto a otros organismos, que lo aleja aún más. Esa capacidad es la que lo ha hecho sentirse dios. El hombre quedó muy fascinado con esa capacidad, capacidad que lo llevó a construir las matemáticas, pero quedó aún más fascinado con los resultados de esa capacidad. Esos símbolos tan hermosos creados por él, eran demasiado hermosos como para haber sido creados por él, por lo que llegó a dudar que los hubiera creado, es más, llegó a sentir que esos símbolos, esas ideas, ya estaban ahí y él sólo tomaba conciencia de ellas. La famosa teoría de las reminiscencias de Platón. ¿Y si fuera cierto que esas ideas ya estuvieran ahí? Pero no en una especie de mundo arquetípico, sino en el hombre como especie. La mayoría de los organismos inferiores -al hombre- llegan al mundo sabiendo que hacer, aprenden cosas, cosas que a veces pasan al saber de la especie, pero lo más importante ya lo traen y sólo deben actualizarlo. El león nace con su saber cazar, sin embargo, debe actualizar ese saber, para eso realiza sus juegos cuando cachorro.

    ¿No ocurrirá lo mismo en el hombre? La mayoría de los comportamientos básicos del hombre están pautados genéticamente, sólo que el hombre tiene una plasticidad y complejidad enormes, y puede realizar sus cosas de forma muy variada y creativa. Pero la variedad y complejidad, no debe confundirnos de lo esencial: todos los hombres hacen las mismas cosas esenciales. Se podrá hacer la guerra con piedras, lanzas, escopetas o bombas atómicas, pero lo esencial es que el hombre hace la guerra. Podrá construirse una choza hojas de palmera, o un edificio de 100 pisos, pero lo esencial es que el hombre construye sus viviendas. Es más, comparando pueblos distintos que hayan desarrollado su cultura en forma relativamente independiente, ha mostrado que en esencia el hombre mantiene pautas comunes. Es cierto que en algunas culturas algunas posibilidades no se han desarrollado. Por ejemplo, algunos pueblos no conocían la rueda.

    Que una cierta cultura no haya actualizado alguna de sus posibilidades, no implica que sea inferior, no todos los hombres actualizan todas sus potencialidades. Sin embargo, si tomamos un niño de una cultura muy primitiva como la australiana y lo hacemos crecer en una cultura del primer mundo, ese niño tendrá todas las potencialidades del hombre más civilizado. Puede que llegue a ser un gran científico o matemático. Su cerebro es genéticamente tan desarrollado como el del hombre civilizado. Tiene la capacidad de entender el cero y emplearlo.

    El hombre posee lo necesario para vivir en el mundo, la más alta filosofía, la más alta ciencia, constituyen el desarrollo de una capacidad innata en el hombre, la de aprender. Todos los animales aprenden cosas de su medio, algunos aprenden más cosas, otros menos. El hombre aprende para vivir mejor en su mundo, para adaptarse mejor, para controlar mejor su mundo. Por si fuera poco, así como las termitas poseen la increíble capacidad de construir sus termiteros, o algunas aves sus nidos, el hombre puede construir muchas cosas, llega al mundo con esa capacidad, y por si fuera poco, con una capacidad plástica enorme como para darles desarrollos muy variados a sus creaciones.

    Que el hombre se maraville de sí mismo y de sus construcciones mentales, no disminuye el hecho de que su mente, su capacidad de representación, está genéticamente determinada y tiene un fin adaptativo. El hombre nace con la potencialidad del cero. Sólo que algunas culturas lo han actualizado y otras no.

    pero eso no es cierto, los Incas también medían terrenos y sin embargo, se negaron rotundamente a inventar el “cero”...
    Debo aclarar que los pueblos que no actualizaron la idea de la rueda, no quiere decir que se opusieron a esa idea y se dijeran: no voy a inventar la rueda. Lo mismo ocurre con los Incas, ellos no se negaron a inventar el cero, simplemente no actualizaron esa idea. Puede ser que por eso su civilización fuera completamente borrada del mapa.

    Si en su opinión, la búsqueda de regularidades en el mundo es suficiente para elaborar una serie de principios axiomáticos que según usted son inherentes a la “Cosa” (“la lógica viene del mundo”. Keisso), bastaría que todo aquel que buscara esas regularidades necesariamente desarrollara esos mismos principios
    Ya contesté: para viajar de un continente al otro un pueblo inventa el barco, otro que no quiere pasar tanto tiempo en el agua inventa el avión. Esto es creatividad: la variedad de soluciones que el hombre puede encontrar para los mismos problemas básicos.
      • 1,869
      • mensajes
      • miembro desde
      • 15/06/05
    26/04/2006
    #6 Re: Meditando en torno al quehacer filosófico

    Yo creo que la filosofía fue una etapa primitiva del pensamiento humano. Al principio, como bien dice Keisso, la filosofía lo abarcaba todo. Con el desarrollo de la ciencia, la filosofía fue siendo desplazada de varios terrenos (el análisis de la naturaleza, por ejemplo). Hoy la sola idea de un sistema filosófico que intente contener el Todo ya es anacrónica.

    En lo que yo difiero es en identificar la reflexión mental y la elaboración de ideas con la filosofía. Pero no tanto por razones conceptuales, sino por razones históricas. El contenido del concepto filosofar es reflexionar sobre el mundo. Filosofía sería la disciplina que se dedica a filosofar. Esto en el plano de los conceptos.

    Pero en el plano histórico, la filosofía está compuesta de sistemas filosóficos elaborados por muchos pensadores. Y esos sistemas filosóficos, que intentan contener la totalidad en sí mismos, por su método de elaboración y su utilización, son ideologías. O sea, un conjunto de ideas con su propia lógica, alejado de la realidad.

    No hace falta tener mucha imaginación para saber qué es lo que puede pasar cuando, en vez de tomar las ideas como hipótesis a ser verificadas en la práctica, las tomamos como verdades absolutas. De esta manera se concibe a la acción como mera ejecución del pensamiento, y esto no sólo alimenta un enfoque idealista de las cosas, sino que reproduce la fragmentación y la jerarquía creada por la división del trabajo manual e intelectual, la separación de teoría y práctica, la división entre dirigentes y ejecutantes.

    No olvidemos que la filosofía tiene su origen histórico en las sociedad esclavistas, donde una parte de la población queda librada del trabajo manual y se dedica a "filosofar". El pensamiento separado de la realidad, el pensamiento dedicado a interpretar al mundo en vez de transformarlo, no sólo es fragmentario (y por lo tanto falso), sino que es reproductor de jerarquías sociales.

    Toda nuestra sociedad está sostenida en base a esta separación/jerarquía que separa pensamiento y acción y separa la actividad humana en roles especializados. Porque los individuos plenos no pueden ser dominados, sólo los individuos fragmentados, que se encierran en roles especializados y delegan tareas que ellos mismos deberían realizar en otros roles, pueden ser dominados.

    El rol del obrero, el rol del patrón, el rol del intelectual, el del policía, el del cura, el del político, el del burócrata, incluso el rol del militante revolucionario. Todos estos roles son la negación del individuo integral. El rol interpreta al individuo, no al revés. La separación del individuo en roles y la separación del pensamiento y de la acción son una y la misma cosa.

    La verdad de una afirmación sólo puede comprobarse verdadera en la práctica. Esto incluye a todo esto que escribí y a esta misma frase.

    Para mi es la conciencia de ésto lo que puede ayudar a que unamos pensamiento y acción y superemos a las viejas maneras de pensar y actuar, para llevar adelante una praxis integral.

    • PoetaCamba
      Invitado
    26/04/2006
    #7 Re: Meditando en torno al quehacer filosófico

    No podías dejar de pasar el aviso. Hay algo de cierto en lo de la separación del pensamiento y la acción, que es lo que yo llamo especulación pura sobre sí misma. La ciencia terminó con eso, no hay forma de conocer sin hacer algo sobre lo que se quiere conocer.

    Por eso digo que hoy el filósofo trabaja más en el desarrollo de algunas ideas, no busca tanto la verdad acerca de las cosas, pues eso lo hace la ciencia. Es más, tengo la sospecha de que el trabajo filosófico de hoy no se hace por los filósofos de carrera, sino por pensadores interesados en resolver algunos problemas. Muchos de ellos científicos en ciertas áreas.

    Claro, aquí cabe la pregunta acerca de cuál es la diferencia entre el hombre de ciencia y el filósofo. No existe una diferencia cualitativa, podría pensarse que el filósofo es alguien más interesado por las cuestiones del hombre, por ejemplo las repercusiones de la tecnología. El filosófo no puede responder a la pregunta de dónde venimos y adonde vamos, eso sólo puede hacerlo la ciencia. Por ejemplo Freud, era un hombre de ciencia y un filósofo.

    Pero repito, el filosofar es un quehacer que se distribuye entre muchos actores sociales relacionados con el conocimiento y con el hacer.

    Tal vez en el futuro desaparezca el rol del filósofo. Cosa que no me preocuparía.

      • 1,448
      • mensajes
      • miembro desde
      • 09/06/05
    26/04/2006
    #8 Re: Meditando en torno al quehacer filosófico

    Hay filósofos que están en contra de las ideologías y de los "sistemas"... la filosofía "abarca" todos los aspectos de la humanidad, porque es lo que puede ser pensado...

    Yo por mi parte, te digo, mi filosofía, no solo es el pensamiento sino la praxis... ya antes lo dije, vivo mi filosofía, la cual definitivamente no es “políticamente correcta”.

    Saludos.

    • PoetaCamba
      Invitado
    26/04/2006
    #9 Re: Meditando en torno al quehacer filosófico

    así es, las ideas hay que vivirlas

    • PoetaCamba
      Invitado
    27/04/2006
    #10 Re: Meditando en torno al quehacer filosófico

    Otra respuesta que di:


    El término entretenerse, “entre-tenerse” (detenerse en el medio de algo) es la peor de todas las funciones que se le pueden achacar a una creación artística... El arte no divierte (di-vertir= alejarse, separarse) por el contrario, concentra el alma... su resultado no es la solución de nada “exterior”, sino la creación de un universo causal donde cada elemento se explica en función de los otros y todos, en su conjunto, expresan una “idea” perfecta.

    No, estas idealizando al arte, error que yo he cometido yo. Si observas el arte espontáneo, el más básico, por ejemplo en comunidades más primitivas, verás que el arte tiene un valor estético primario, agradar a la vista o al oído, en caso de la música, hacer más humana y espiritual la vida, ya que es común representar las ideas-símbolos que manejan las comunidades. En el arte se representan motivos diversos. Pero hay que tener cuidado en confundir el resultado obtenido con el esperado, pues durante el proceso pueden pasar muchas cosas. El artista sabe cuando empieza, pero no siempre sabe lo que quiere, y cada idea le sugiere otra. Esa supuesta idea perfecta, puede que no sea la del artista, sino la que se compuso el espectador. Lo único cierto es que en el arte se manifiesta -no digo que se expresa- el mundo interior del artista.

    Te dije antes que el hombre tiene un poder de adaptación tan grande que puede no sólo adaptarse al medio, sino que tiene el poder de crearse su medio. El arte es parte de esa capacidad de construir su medio y su mundo. El arte es la materialización del mundo interior del artista. Y con las distintas manifestaciones artísticas, las comunidades se van creando, se van espiritualizando. Cierto, el arte va más allá del entretenimiento, va a la construcción del mundo humano.

    Otra cosa...
    Usted dice que la razón va dando soluciones distintas –y cada vez mejores- a los mismos problemas, y para explicarlo usa la alegoría del barco que sirve para atravesar distancias y que luego -por obra del razonar humano- se transforma en un avión que cumple más eficazmente su función... ¿sabe una cosa? Se equivoca en la definición del problema. La razón no funciona en la dirección que usted cree, no es la distancia que separan los continentes el problema que la razón soluciona sino que es el deseo de trasladarse (de irse, de fugarse, de ser otro) el verdadero motor de esa ingeniería que evolucionó del barco al avión... La dificultad que impone la distancia que separa los lugares del mundo es contingente, en cambio, el imperativo del Deseo, es necesario...
    No dije eso. No es la razón la que da soluciones distintas, es el hombre, claro, el deseo es el motor del hombre, ese deseo que se fue formando a lo largo de su vida con distintos anclajes. Eso es lo que hace que las soluciones sean distintas, pues la solución debe contemplar la ecuación del deseo.

    Ahora, a usted, como todo lacaniano o influido por el psicoanálisis francés, le gusta jugar con las palabras, dice: La razón no funciona en la dirección que usted cree, no es la distancia que separan los continentes el problema que la razón soluciona sino que es el deseo de trasladarse (de irse, de fugarse, de ser otro) el verdadero motor de esa ingeniería que evolucionó del barco al avión. Esto es sólo un juego de palabras, el problema con que se encuentra el deseo de trasladarse es la distancia que separa el mar. Claro, los problemas nacen de las necesidades más básicas, como proveerse de alimento y abrigo, a las más complejas donde ya el motor es otro. Pero el motivo que llevó a los hombres a construir barcos y desplazarse, también surgía de la necesidad de colonizar otras tierras, alcanzar riquezas, encontrar cosas que podían estar más allá de lo conocido, etc. Lo mismo que llevó al hombre a inventar la rueda para desplazarse y desplazar cosas, lo llevó a construir el barco. Hay que andar con cuidado en ver la huella del deseo en todas partes. Reconozco la fuerza del deseo, pero tengo la sensación de que hay algo más que mueve al hombre a hacer cosas. Eso que dije hoy acerca de que el hombre exterioriza su mundo interior, es parte. Pero también hay algo que lo empuja a construir, conquistar, etc.

    Hay una diferencia enorme (dicotómica) entre adaptarse al medio y crear uno propio. ¿No nota esta diferencia?... de hecho, el hombre actual no ha creado ningún medio, muy por el contrario, ha creado una lógica relacional respecto a lo “Real” que se define en función de un hambre ciego a todo entorno posible (Su deseo). Hambre éste que hace de cada “cosa” objeto –por definición efímero- de su potencia. Dicho de otro modo, el hombre de hoy, incapaz de desarrollar una alteridad donde exista el “otro igual a mi” que lo proteja del canibalismo (léase canibalismo como metáfora del tipo “hombre lobo del hombre”) se constituye como un solipsista (“yo” frente a un todo que es “cosa” consumible, incluidos los otro hombres) motivo por el cual, en vista del carácter finito de la vida sobre el mundo, ve amenazada su propia supervivencia... En este sentido, La razón funciona en la dirección que el Hambre le dicta y no –como parece creer usted- por lo imperativos de una naturaleza extra-humana... Por esto, el objeto final, el último objeto devorado por esta lógica destructiva –ya lo anticipan muchos- será el mismo hombre.
    “El imperio de la razón, acabará con la agonía de la especie” Albert Camus.
    Es interesante como ve usted las cosas, y lo comprendo, aunque pienso que está viendo sólo una parte, y es la peor.

    Bueno, con respecto a lo primero, sí, existe una gran diferencia entre adaptarse al medio y construirlo. Pensaba en la ciudad de las Vegas, un paraíso artificial que pudo construirse gracias a la tecnología. Pienso en Israel en un lugar donde la Naturaleza no provee demasiado, y el hombre gracias a la tecnología ha logrado crear un espacio humano bastante bueno. Pienso en los grandes edificios, etc. No está muy lejana la posibilidad de construir en Marte una ciudad humana, tampoco es lejana la posibilidad de crear una ciudad submarina. Pienso en Tokio, Alemania. Bueno. Toda la tecnología es una creación del hombre para crear ese mundo humano del que hablo. Pero ¿qué ocurre además de lo bueno? Además de lo bueno ocurre lo malo. En el hombre existe una maldad innata, también existe un egoísmo innato, una enorme avaricia, una fuerte necesidad de poder. Si es cierto que en muchos lugares el hombre ha construido su medio, también es cierto que en Latinoamerica se ha saqueado, explotado, etc. Y nosotros no estamos en condiciones de construir nuestro medio, apenas podemos adaptarnos y a la pérdida. Esas tendencias que pueden englobarse en lo que Nietzsche llama “voluntad de poder”, no pueden frenarse, no pueden atenuarse. Si un hombre puede explotar a otro y obtener ventaja, lo va a hacer. Mire esto que pasó hace poco, hubo un partido de fútbol en mi país, terminó el partido y un tipo con su mujer e hijo salieron del estadio y mientras estaba esperando el ómnibus en la parada lo atacaron unos tipos del cuadro contrario, uno de ellos sostuvo al tipo mientras los otros lo apuñalaban. Es más, estuvieron a punto de golpear al niño. El tipo que lo sostenía mientras lo mataban tenía 25 años y era profesor de filosofía. Esa es la naturaleza humana. No hay educación ni socialización que la atenúe. Por eso, cuando dice: La razón funciona en la dirección que el Hambre le dicta y no –como parece creer usted- por lo imperativos de una naturaleza extra-humana.. Yo no digo que las motivaciones del hombre sean buenas, no lo creo, es más creo que el hombre es genéticamente un asesino, y que no tiene ningún problema en matar al hermano. Cuando hablaba acerca de cómo se producía el saber en el hombre, y de cómo se diferenciaba su mente de la de otros organismos, no hablaba de una razón extra-humana, o de algo trascendental. No hay cosas trascendentales en el hombre, todo es inmanente.

    Concuerdo con usted en que el hombre matará al hombre.
123 ... Último