#1 Más influencias nietzscheanas: ¿Qué es lo que mide un YO?
A partir de algunas lecturas, vivencias y últimas intervenciones en este foro he decidido expandir este tema y crearle un tema propio.
Un YO mide un mundo, siendo el mundo todo lo que existe. Si decimos que medir algo es poner en relación todas las cosas con una unidad de medida o proporción, podemos decir que las categorías fundamentales de descripción del mundo son las categorías fundamentales de descripción del YO.
Por decir algunas podría decir que categorías fundamentales de descripción son: espacio, tiempo, materia, intención, fuerza y emoción... donde cada categoría puede intentar expresar las otras, es decir, podemos ver la intención como un tipo de geometría o movimiento (desantropocentrismo)... o ver todo acontecer, movimiento o fuerza como un tipo de intención o emoción (antropocentrismo)... ya que consideramos más constitutivo o cercano a los humanos (o los seres vivos en general) las emociones o intenciones que las categorías de espacio, tiempo y materia (ya que el hombre se piensa más como "espíritu" que como "cuerpo", ya que se piensa, y el pensarse es algo percibido pero no sentido en ningún sitio... pensar es algo "metafísico", de una cualidad distinta a las percepciones sensoriales, de ahí que se identifique con "espíritu" y no con el "cuerpo").
Pero ojo, veamos que todo este mundo-YO de categorías descriptivas, todo este explicar, es la esencia quizá más fundamental de este mundo-YO, donde las obras (explicaciones, categorías) se confunden con el creador (mundo-YO).
Superar la dialéctica creador/creaciones, explicador/explicaciones, actor/víctima es denominar el todo como CREACIÓN. Superar es integrar las diferentes partes de una realidad y observar el proceso en general, observar el todo... sin tener por ello que identificar todas las cosas como idénticas (es decir, integrar las distintas partes de un todo no es hacer todo idéntico, sino equivalente). Por ejemplo, no identificamos el espacio con el tiempo, sino que los ponemos en relación a través del concepto velocidad o el concepto geometría, los hacemos intercambiables, equivalentes entre sí, como formas de expresión de una misma cosa que toma formas distintas, a veces espacio, a veces tiempo.
Si el mundo es, ante todo, cambio, transformación... el YO es, ante todo, un transformador. Así todo lo que pensemos sobre el mundo o sobre el YO ya ha sido transformado por aquello que denominamos "YO".
Así parece que somos creaciones (partes de una cadena) que llevan implícito el motivo de ser creaciones (el motivo del TODO), es decir, todo lo que hagamos siempre será crear, siempre será inventar un mundo o un YO que nunca antes existieron hasta que los "descubrimos".
Con todo esto quería exponer que la función o esencia de toda constante, de todo mundo o de toda concepción del YO es crear algo que no existía..., por ello solemos decir que todo nuevo concepto o constante crea (o descubre) un nuevo mundo y un nuevo ser humano. Nuestro afán por descubrir leyes físicas, cosas constantes e invariables, una ética o moral absoluta (o universal) no hace más que acelerar el proceso de transformación de todas las cosas, no de estabilizarlas, sino de desestabilizarlas.
Por esto Nietzsche nos decía: "¿Queréis un nombre para este mundo? ¿Una solución para todos los enigmas? ¿Una luz también para vosotros, los más ocultos, los más fuertes, los más impávidos, los más de media noche? ¡Este mundo es la voluntad de poder, y nada más! ¡Y también vosotros mismos sois esa voluntad de poder, y nada más!". Es decir, todo es un transformar(se), un ir en una dirección, pero sin destino, sin meta, sin finalidad... la finalidad, en todo caso, sería la propia mediación, la propia transformación. Nietzsche llamó al conjunto de todas las transformaciones el eterno-retorno-de-lo-mismo, un ciclo que se repite exactamente igual... lo hizo para intentar generar, con esta metáfora, una actitud de aceptación, de apertura, a todas las experiencias de la vida que llevara a la transformación misma del ser humano.
Si la esencia de toda la existencia, así como de la explicación del mundo o del YO, es la transformación (voluntad-de-poder), entonces... ¿no supondría una mejor categoría para medir (para crear o inventar), una nueva unidad de medición, ver todo como un proceso, como una transformación? ¿No es una mejor (superior) forma de medir saber que inventamos y no que descubrimos, a pesar de las apariencias?
Así englobamos la consciencia del YO en el acto de medir... englobamos al operador dentro del acto de medir... Pensar así nos podría llevar a una superación de las actuales leyes físicas, donde el operador es un impedimento para avanzar en la mecánica cuántica (principio de indeterminación, imposibildiad de incluir al medidor en la medida)... y tomando, como nunca se ha hecho antes, de manera consciente la física y las leyes como invenciones, creaciones o juegos humanos, sin por ello desvalorizar el concepto de "ley", es decir, al no ver más las leyes como elementos externos-y-absolutos al hombre (como "dioses") sino como invenciones plenamente humanas no tiene por qué haber una desvalorización del concepto "ley".
Pero sólo se puede matar a Dios siendo un Dios también (el mito de Urano, Cronos y Zeus... o el mito del génesis), lo cual no implica directamente una exacerbación del egoísmo ni nada parecido, ya que se da una concienciación de que no existe separación alguna entre mundo y YO... no hay egoísmo si el YO es una expresión del universo al completo, y toma todos sus elementos como parte del YO.
Así endiosar al ser humano no va disociado de la muerte del YO, de la muerte de una autoconcepción del YO como algo individual o limitado. Para hacerse el hombre igual a Dios debe expandir su YO y englobar paulatinamente el resto del universo.
Bueno, espero críticas, comentarios, etc... Espero que les haya gustado y que les haga pensar. Saludos.
P.D.: ¿no es la intención del eterno-retorno-de-lo-mismo, ya que tiene la misma estructura y connotaciones emocionales, que la de los mitos del apocalipsis o ragnarok, o todo fin-del-mundo? Si ya existe un destino seguro a pesar de las elecciones y acciones de todo ser humano... ¿cuál es el sentido de una profecía negativa? La diferencia entre el mito del fin-del-mundo y el eterno-retorno-de-lo-mismo es la inclusión en este último de un grado superior de consciencia, que toma las creaciones e inventos humanos como ley, sin por ello desvalorizar el concepto de ley o endiosar en sentido egoísta (de un ego limitado) al ser humano.
P.D.2: la muerte Dios simboliza un paso más en que Dios se alcanza a sí mismo, el YO alcanza el mundo... Esa tendencia o fuerza a alcanzar, a abarcar... es una forma de ver la voluntad-de-poder... Así, toda fuerza física o deseo de los seres vivos serían la expresión de una fuerza osmótica que nunca se agota, que da lugar al devenir
P.D.3: la metáfora del eterno-retorno-de-lo-mismo es una superación de la teleología, al decir que un final es un principio... y en el gran ciclo (gran año), el final de los finales es el principio de los principios. Incluso se podría pensar así que cualquier instante es el principio y fin del universo, ya que en un círculo cualquier punto es principio y fin, y no hay, en verdad, ni un principio ni un fin. El que haya un fin concreto, definido en un instante concreto del ciclo, podría simbolizar que el observador está alienado de sí mismo, y por tanto el ciclo aparece como una línea con un principio y un fin, como si "un agente externo" (que no es él) hubiera decretado ese principio y ese fin, o esas leyes del universo o deseos de los seres vivos.
P.D.4: si decimos "el mundo es injusto" ¿no será que en verdad el YO no ha alcanzado al mundo, no es totalmente consciente de sí mismo? Esto no significa que se deba ser conformista, aceptar no significa anular la actividad humana, como al de crear justicia humana, sino justo todo lo contrario. Una de las mayores perversiones de interpretación del pensamiento nietzscheano es que comprender significa conformarse, hacerse pasivo... ¡cuando Nietzsche pretendía todo lo contrario! Nietzsche intentaba incrementar la vitalidad, la actividad, la ausencia de miedo... nunca el conformismo, el dormir... Aceptar no significa dejar como está... sino comprender su genealogía y proceso para más tarde transformar todo proceso, nunca dejarlo tal y como está
Un YO mide un mundo, siendo el mundo todo lo que existe. Si decimos que medir algo es poner en relación todas las cosas con una unidad de medida o proporción, podemos decir que las categorías fundamentales de descripción del mundo son las categorías fundamentales de descripción del YO.
Por decir algunas podría decir que categorías fundamentales de descripción son: espacio, tiempo, materia, intención, fuerza y emoción... donde cada categoría puede intentar expresar las otras, es decir, podemos ver la intención como un tipo de geometría o movimiento (desantropocentrismo)... o ver todo acontecer, movimiento o fuerza como un tipo de intención o emoción (antropocentrismo)... ya que consideramos más constitutivo o cercano a los humanos (o los seres vivos en general) las emociones o intenciones que las categorías de espacio, tiempo y materia (ya que el hombre se piensa más como "espíritu" que como "cuerpo", ya que se piensa, y el pensarse es algo percibido pero no sentido en ningún sitio... pensar es algo "metafísico", de una cualidad distinta a las percepciones sensoriales, de ahí que se identifique con "espíritu" y no con el "cuerpo").
Pero ojo, veamos que todo este mundo-YO de categorías descriptivas, todo este explicar, es la esencia quizá más fundamental de este mundo-YO, donde las obras (explicaciones, categorías) se confunden con el creador (mundo-YO).
Superar la dialéctica creador/creaciones, explicador/explicaciones, actor/víctima es denominar el todo como CREACIÓN. Superar es integrar las diferentes partes de una realidad y observar el proceso en general, observar el todo... sin tener por ello que identificar todas las cosas como idénticas (es decir, integrar las distintas partes de un todo no es hacer todo idéntico, sino equivalente). Por ejemplo, no identificamos el espacio con el tiempo, sino que los ponemos en relación a través del concepto velocidad o el concepto geometría, los hacemos intercambiables, equivalentes entre sí, como formas de expresión de una misma cosa que toma formas distintas, a veces espacio, a veces tiempo.
Si el mundo es, ante todo, cambio, transformación... el YO es, ante todo, un transformador. Así todo lo que pensemos sobre el mundo o sobre el YO ya ha sido transformado por aquello que denominamos "YO".
Así parece que somos creaciones (partes de una cadena) que llevan implícito el motivo de ser creaciones (el motivo del TODO), es decir, todo lo que hagamos siempre será crear, siempre será inventar un mundo o un YO que nunca antes existieron hasta que los "descubrimos".
Con todo esto quería exponer que la función o esencia de toda constante, de todo mundo o de toda concepción del YO es crear algo que no existía..., por ello solemos decir que todo nuevo concepto o constante crea (o descubre) un nuevo mundo y un nuevo ser humano. Nuestro afán por descubrir leyes físicas, cosas constantes e invariables, una ética o moral absoluta (o universal) no hace más que acelerar el proceso de transformación de todas las cosas, no de estabilizarlas, sino de desestabilizarlas.
Por esto Nietzsche nos decía: "¿Queréis un nombre para este mundo? ¿Una solución para todos los enigmas? ¿Una luz también para vosotros, los más ocultos, los más fuertes, los más impávidos, los más de media noche? ¡Este mundo es la voluntad de poder, y nada más! ¡Y también vosotros mismos sois esa voluntad de poder, y nada más!". Es decir, todo es un transformar(se), un ir en una dirección, pero sin destino, sin meta, sin finalidad... la finalidad, en todo caso, sería la propia mediación, la propia transformación. Nietzsche llamó al conjunto de todas las transformaciones el eterno-retorno-de-lo-mismo, un ciclo que se repite exactamente igual... lo hizo para intentar generar, con esta metáfora, una actitud de aceptación, de apertura, a todas las experiencias de la vida que llevara a la transformación misma del ser humano.
Si la esencia de toda la existencia, así como de la explicación del mundo o del YO, es la transformación (voluntad-de-poder), entonces... ¿no supondría una mejor categoría para medir (para crear o inventar), una nueva unidad de medición, ver todo como un proceso, como una transformación? ¿No es una mejor (superior) forma de medir saber que inventamos y no que descubrimos, a pesar de las apariencias?
Así englobamos la consciencia del YO en el acto de medir... englobamos al operador dentro del acto de medir... Pensar así nos podría llevar a una superación de las actuales leyes físicas, donde el operador es un impedimento para avanzar en la mecánica cuántica (principio de indeterminación, imposibildiad de incluir al medidor en la medida)... y tomando, como nunca se ha hecho antes, de manera consciente la física y las leyes como invenciones, creaciones o juegos humanos, sin por ello desvalorizar el concepto de "ley", es decir, al no ver más las leyes como elementos externos-y-absolutos al hombre (como "dioses") sino como invenciones plenamente humanas no tiene por qué haber una desvalorización del concepto "ley".
Pero sólo se puede matar a Dios siendo un Dios también (el mito de Urano, Cronos y Zeus... o el mito del génesis), lo cual no implica directamente una exacerbación del egoísmo ni nada parecido, ya que se da una concienciación de que no existe separación alguna entre mundo y YO... no hay egoísmo si el YO es una expresión del universo al completo, y toma todos sus elementos como parte del YO.
Así endiosar al ser humano no va disociado de la muerte del YO, de la muerte de una autoconcepción del YO como algo individual o limitado. Para hacerse el hombre igual a Dios debe expandir su YO y englobar paulatinamente el resto del universo.
Bueno, espero críticas, comentarios, etc... Espero que les haya gustado y que les haga pensar. Saludos.
P.D.: ¿no es la intención del eterno-retorno-de-lo-mismo, ya que tiene la misma estructura y connotaciones emocionales, que la de los mitos del apocalipsis o ragnarok, o todo fin-del-mundo? Si ya existe un destino seguro a pesar de las elecciones y acciones de todo ser humano... ¿cuál es el sentido de una profecía negativa? La diferencia entre el mito del fin-del-mundo y el eterno-retorno-de-lo-mismo es la inclusión en este último de un grado superior de consciencia, que toma las creaciones e inventos humanos como ley, sin por ello desvalorizar el concepto de ley o endiosar en sentido egoísta (de un ego limitado) al ser humano.
P.D.2: la muerte Dios simboliza un paso más en que Dios se alcanza a sí mismo, el YO alcanza el mundo... Esa tendencia o fuerza a alcanzar, a abarcar... es una forma de ver la voluntad-de-poder... Así, toda fuerza física o deseo de los seres vivos serían la expresión de una fuerza osmótica que nunca se agota, que da lugar al devenir
P.D.3: la metáfora del eterno-retorno-de-lo-mismo es una superación de la teleología, al decir que un final es un principio... y en el gran ciclo (gran año), el final de los finales es el principio de los principios. Incluso se podría pensar así que cualquier instante es el principio y fin del universo, ya que en un círculo cualquier punto es principio y fin, y no hay, en verdad, ni un principio ni un fin. El que haya un fin concreto, definido en un instante concreto del ciclo, podría simbolizar que el observador está alienado de sí mismo, y por tanto el ciclo aparece como una línea con un principio y un fin, como si "un agente externo" (que no es él) hubiera decretado ese principio y ese fin, o esas leyes del universo o deseos de los seres vivos.
P.D.4: si decimos "el mundo es injusto" ¿no será que en verdad el YO no ha alcanzado al mundo, no es totalmente consciente de sí mismo? Esto no significa que se deba ser conformista, aceptar no significa anular la actividad humana, como al de crear justicia humana, sino justo todo lo contrario. Una de las mayores perversiones de interpretación del pensamiento nietzscheano es que comprender significa conformarse, hacerse pasivo... ¡cuando Nietzsche pretendía todo lo contrario! Nietzsche intentaba incrementar la vitalidad, la actividad, la ausencia de miedo... nunca el conformismo, el dormir... Aceptar no significa dejar como está... sino comprender su genealogía y proceso para más tarde transformar todo proceso, nunca dejarlo tal y como está
Editado por Masacroso - 24.10.2009 21:17 hs.
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