#9 Re: Superclasico 07/10
Si ya se había cancelado el clásico almuerzo familiar del domingo, si se habían cambiado los ravioles con la suegra por el asado con amigos para palpitar River – Boca, el partido de Los Pumas frente a Escocia por los cuartos de final del Mundial le agrega un condimento extra a un día de esos en los que alejarse de la pantalla chica resulta una tarea casi imposible.
El interrogante está planteado: ¿qué genera más expectativas? ¿El choque entre los dos equipos más populares del fútbol argentino o la posibilidad de que Los Pumas se metan en las semifinales del Mundial, por primera vez en la historia?
En las últimas horas, la AFA, por iniciativa del propio Humberto Grondona anunció una
medida inédita: el horario del Superclásico fue modificado para que el final del fútbol no se pegue con el comienzo del rugby. Por eso, la redonda empezará a rodar a partir de las 14 y la ovalada sufrirá el puntapié inicial a las 16.
La fecha que se jugará entre semana hace que por le momento la cabeza de ambos planteles
no esté metida de lleno en el Superclásico y a los hinchas les pasa algo parecido. Boca tiene que verse las caras ante San Lorenzo, nada menos que el último campeón, y quien se adjudica una paternidad que ningún Xeneixe quisiera alimentar.
River, por su parte, debe visitar a Argentinos, cuyo estadio "Diego Armando Maradona" ya lo vio caer, y en los últimos tiempos se ha convertido en un
cuco para los equipos grandes. Si ambos quieren seguir prendidos en la lucha por el título, no pueden resignar putnos y ambos compromisos resultan de vital importancia.
Tras ganarle a Francia de local y acumular otras tres victorias para quedar primero en el "grupo de la muerte", Los Pumas fueron
contagiando a la gente y empezaron a
cosechar fanáticos. Al público habitual se le sumó el que se enganchó con las buenas actuaciones, el que se sorprendió por la garra que dejan en cada partido, y el que aunque no entiende porque cuando agarran la pelota la patean afuera de la cancha los sigue sólo por el hecho de que
llevan puesta la celeste y blanca.
La eliminación de la Copa Sudamericana y la caída frente a Newell's
dejó golpeado al equipo de Miguel Angel Russo. Dicen que los hinchas padecen de poca memoria, por lo que un resultado favorable el domingo ayudaría a olvidarse un poco del mal trago que pasaron en los últimos días.
River, por su parte,
está al límite. Estuvo a treinta segundos de quedarse afuera de la Copa y sobrevivió. El domingo también salvó un punto sobre la hora ante Central, y Passarella, que prometió un título en la segunda mitad de año,
sigue respirando aunque por momentos parece quedarse sin aire. Por eso no es un partido más para el técnico Millonario, al que siempre le costó sacar buenos resultados ante el rival de toda la vida.
Esta vez
el futbol dividirá las pasión de los argentinos, pero habrá una rápida
reconciliación, cuando todos se unan para que Los Pumas lleven la celeste y blanca lo más alto posible en el Mundial de Francia.
ole