#121 Re: Fútbol Uruguayo (el campeonato del hermano menor)
La final esperada
Un partido esperado por todos. El River del "tiqui-tiqui" contra el Peñarol "galáctico".
Todas las miradas puestas en los dos equipos que fueron, sin lugar a dudas, los dos mejores del torneo.
Arrancó atacando River (como siempre) y a los pocos minutos ya estaba en ventaja, luego del error en conjunto de
Alcoba (zaguero) y Biglianti (golero) al mejor estilo "Ferdinand-Van Der Sar".
El equipo darsenero se sentía a gusto en el campo y dominaba el partido. Pero de a poco, Peñarol le fue encontrado espacios al sector defensivo (si es que lo hubiere) del mediocampo de River, y llegó al empate por medio del mismo
Alcoba -uno de los jugadores claves esta temporada para el 'carbonero'-. Luego del 1-1, otra vez River se adueñó de las acciones y Peñarol erraba en el último pase.
Cayeron más goles (como no podía ser de otra manera). Primero
Tiscornia con un remate de cabeza a la salida de un córner, y posteriormente
J. Urretavizcaya aprovechó un pase de Bruno Montelongo (luego de otro error del meta aurinegro) para empujar la pelota con el pecho al fondo de la red.
3-1 y parecía que River se iba a los vestuarios con una ventaja importantísima en el marcador... pero dos minutos antes del cierre,
Fernando "petete" Correa puso desde fuera del área el 3-2.
5 goles al cabo del Primer Tiempo, y esta final tan esperada no decepcionaba a nadie.
El Segundo Tiempo se mantuvo parejo, pero los fantasmas de aquel 6-3 contra Nacional (
ver) parecieron apoderarse de los pibes de J.R.
A los 12 minutos del Segundo Tiempo, Antonio Pacheco dibujó un pase magnifico y
J.M. Franco no perdonó. 3-3 y todo como al principio, pero con una diferencia... más de 50.000 almas aturdiendo el pecho de cada jugador de River y empujando a cada uno de los jugadores carboneros.
A falta de 13 minutos para el final, el momento decisivo.
En un área, Biglianti se redimió de sus anteriores errores y le tapó un mano a mano al recién ingresado Nataniel Revetria, y en la recarga
Pacheco convirtió el 4-3.
El Estadio se venía abajo.
Otra vez River perdía la ventaja que le había sacado al grande en el Centenario, y esta vez le costaba el campeonato.
Unos minutos más tarde,
Carlos Bueno (¿lesionado? desde hacía unos minutos) sentenció el marcador con un certero golpe de cabeza.
Un River Plate que fue la sensación del torneo y tuvo picos de juego cual si fuera la Naranja Mecánica del '74. Un River Plate que sorprendió a propios y extraños en toda la temporada. Un River Plate que se "llenó de hinchas", y enamoró con su juego. Un River Plate que cautivó a un país con el talento de esos pibes, y de Carrasco para imponer su fútbol en el plantel. Pero un River que cayó duramente ante los dos grandes de este país, y que se va, casi casi, con las manos vacías.
Y un Peñarol... un Peñarol... un Peñarol que vuelve a levantar una copa, y ya se empieza a sentir nuevamente campeón del Uruguay.