-Antiguo proverbio: el hombre es lo que come.

¿Qué nos dicen?

La FAO (Food and Agriculture Organization) y los organismos nacionales aconsejan No consumir y No preparar conservas caseras de alimentos.
Para todo existen "regulaciones y consejos". Muchos funcionarios y profesionales poseen una característica que es común denominador a muchas disciplinas; son especialistas en dictar regulaciones y normativas. Personas que pretenden hegemonizar la "autoridad moral" en cada campo del saber, sobre la base de que únicamente ellos están capacitados para determinar lo que corresponde o no, y en la falsa creencia que la mayoría absoluta de las personas que habitan el planeta son lelos, incapaces de llevar a cabo determinadas tareas o emprendimientos sino están "controlados y fizcalizados". Nada más errado y pueril.
No es así. Cualquier individuo responsable, que respetan las normas de higiene, y aplica sencillos y sólidos conocimientos, puede ejecutar en su provecho esta y muchas tareas más.
Justamente estas notas son para aleccionarlo sobre los métodos de Conservación Casera de Alimentos. Cada acción y cada paso a ejecutar tiene un porqué; no omita niguno, y disfrutará de reservas en su alacena durante la mayor parte de año.
La elaboración casera de productos, tanto dulces como salados, es muy valorado entre los consumidores, siendo las conservas caseras más frecuentes la salsa de tomate, morrones y berenjenas en aceite, ajíes en vinagre, vegetales a la vinagreta, compotas y mermeladas. Es una práctica tradicional que realizan muchas familias.
Recomiendo seguir a pie juntillas todos los pasos indicados a la hora de elaborar sus alimentos, de manera de disminuir el riesgo para la salud al consumirlas.
Si no se toman las medidas básicas de prevención, desde la preparación hasta el consumo, puede provocarse más de un disgusto. La principal amenaza de contaminación de los alimentos es el crecimiento de bacterias, y entre ellas la estrella en las conservas caseras es Clostridium botulinum. Esta bacteria posee una toxina que causa la enfermedad conocida como botulismo, que puede causar la muerte. Este microorganismo tiene la característica de crecer sin la presencia de oxígeno (anaerobia) por eso su proliferación es favorable en envases cerrados, y posee una forma (estructura) de “vida” conocida como espora que resiste altas temperaturas. En este caso, el peligro también reside en que, la conserva no presenta ningún síntoma de alteración. Afortunadamente, esta bacteria no crece en medios ácidos, con PH inferior a 4,6, ni tampoco a bajas temperaturas, por lo que su refrigeración a menos de 4º C permite destruirla.
Por tales motivos, se presentan consejos generales para evitar cualquier contaminación bacteriana, y en especial para que el Clostridium botulinum no atente contra nuestra salud.

¿Porqué conservar alimentos?

Históricamente fue motivo de preocupación, la guarda de alimentos en momentos de abundancia para las épocas de escasez. Los métodos modernos se desarrollaron a partir de la conquista del mar, para alimentar a los tripulantes en los prolongados viajes que llevaron a cabo.
Para almacenar alimentos, se puso en práctica los más diversos métodos de conservación para frenar el desarrollo bacteriano que, junto con las enzimas, es responsable del proceso de descomposición y degradación orgánica.
Debido a la amplia gama de productos disponibles en el mercado y su bajo coste, la práctica de conservación doméstica cayó en desuso durante mucho tiempo. Sin embargo, la utilización casera de todos los alimentos frescos que podemos disponer, puede ser altamente satisfactoria, por motivos de diversa índole. He aquí algunos de esos motivos:
• Los productos de manufactura industrial no son los más aconsejables para nuestra salud, debido al uso de "conservantes químicos", autorizados quizás, pero últimamente cuestionados por su peligrosidad: como el tabaco, permitido por las autoridades, pero anualmente mueren miles de individuos que lo consumen. Tampoco son fiables todas las empresas productoras; muchas veces su avaricia los lleva a perder honestidad en la elección de las materias primas y métodos utilizados. ¿Dudaría en elegir entre una salsa de tomates "de lata", o una hecha en casa?
• Es cada vez más extensa la población con alteración de sus índices de salud. Colesterolemia, triglicéridos, diabetes melitus, presión arterial, etc. Hay dos factores importantes de señalar que hacen a la problemática del individuo moderno en relación a estas patologías: el estres y la alimentación. Quizás sea hasta gracioso considerar el envasamiento una actividad antiestresante, es para meditarlo; pero no cabe duda que el control de la calidad de lo que come, tiene estricta incidencia sobre sus índices de salud.
• Existe una corriente "naturista" a nivel mundial, donde prevalece el consumo de productos "naturales", cultivados orgánicamente sin herbicidas ni pesticidas nocivos, o sin alteraciones genéticas, como la soja transgénica u otros como el trigo que ya está por incorporarse a la producción mundial. Si suscribe a esta filosofía, tendrá el poder de decidir que come Ud. y su familia.
• La conservación casera permite aprovechar los productos de temporada para deleitarnos durante todo el año, sobretodo cuando esos mismos productos están ausentes del mercado. Además en época de producción habrá abundancia y en consecuencia precios sumamente bajos, en relación al resto del año.
• Muchas personas tienen pasión, devoción o necesidad, de cultivar huertos caseros. Qué mejor para ellos que aprovechar su propia producción de alimentos, minimizando al máximo los costos de envasamiento, disponiendo a su vez de alimentos frescos y fiables durante todo el año.
• Si Ud. adquiere productos por bulto (al mayorista) para conservarlos luego envasados, de seguro abonará en algunos casos, hasta la mitad que los precios de góndola. Si ese bulto fuera excesivo a su necesidad, bien puede adquirirlo en conjunto con amigos o vecinos. Y ni que hablar si disfruta paseando por establecimientos de productores, que además de divertido se garantiza la frescura de lo que adquiere. Considerando estos aspectos, Ud. contribuirá notoriamente a su economía doméstica. ¿No es acaso esto importante? Permítame contarle algo, el primer libro de Economía se llamó OIKONOMOS, fue escrito en la Grecia antigua, y se refería a la organización de la economía en el hogar.
• Puede disfrutar del mágico sabor que tiene la comida casera.
• Constituye para muchos una dedicación divertida, con el agregado de toques y secretos personales.
• Satisfacción personal de presentar un producto hecho por usted.
Conclusión
SALUD + ECONOMÍA. Elija la que prefiera. En ambas, la producción casera de alimentos envasados es altamente meritoria.